11 jun. 2014

Bikini Beach


Llegó la hora de salir del armario y confesar mi gusto por las ridículas películas playeras de los años sesenta que protagonizaron Frankie Avalon y Annette Funicello. Ya está dicho. Sed comprensivos.

Pero no sé por qué me tendría que avergonzar. Son demenciales, surrealistas, divertidas y normalmente tienen grandes bandas sonoras sesenteras. Bikini Beach (William Asher, 1964) es el perfecto ejemplo con su mono surfero, su hombre lobo y su parodia de los Beatles, además de otros detalles (como Candy Johnson, la chica capaz de tumbar chicos con su movimiento de cadera, literalmente). De hecho, es casi como una película de dibujos animados pero hecha con actores y actrices de (mucha) carne y huesos. Y la comedia sigue funcionando hoy día. O por lo menos lo sigue haciendo conmigo.

Como ya sabréis, estas películas surgieron con la intención de captar el público adolescente, intentando parecer modernas y rompedoras. Lo cierto es que, en su mayor parte, el resultado es más bien poco moderno o rompedor, más bien una excusa para que un montón de guapas actrices se paseen en bikini. Pero vistas hoy día resultan casi experimentales y de vanguardia, ya que son completamente absurdas y psicotrónicas.

El argumento, es un decir, de Bikini Beach se centra en un grupo de jóvenes con ganas de trotar de vacaciones en la playa, donde la casualidad quiere que también se presente El bicho de la patata (Avalon con un terrible acento inglés), estrella del pop que encandila a todas las sanotas muchachas americanas y pone en peligro la relación entre Frankie (Avalon) y Dee Dee (Funicello). Además, el millonario Harvey Huntington Honeywagon (Keenan Wynn) quiere prohibir el acceso de los adolescentes a la playa así que prepara una serie de artículos demostrando que son unos descerebrados interesados solo en el sexo (cosa no muy difícil de demostrar).

Y con eso y Don Rickles, ya tienes tu película playera.

Pero el argumento es lo de menos, lo importante son los números musicales, la comedia y los bikinis. Tres elementos esenciales en cualquier obra maestra del cine. Claro que soy consciente que tal vez no todo el mundo sepa apreciar la voluptuosa magia de estas películas, pero si no has visto nunca ninguna, Bikini Beach es perfecta para adentrarse en el género.


2 comentarios:

Jorge dijo...

No está solo.
Las películas de Avalon y Funicello me parecen terriblemente absurdas y divertidas. Como bien dice, la música, la playa, las chicas en bikini y elementos de comedia surrealista. Tengo cierta preferencia por "Beach Blanket Bingo". Es casi la misma película, pero sale Buster Keaton.

Saludos.

Raúl Calvo dijo...

Es bueno saber que uno no está solo. Posiblemente vayan apareciendo en el futuro el resto de películas playeras protagonizadas por Avalon y Funicello. Saludos.

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