Navidades negras (Black Christmas, Bob Clark, 1974) es un gran clásico del género, que sigue siendo tremendamente efectivo y un film que, personalmente, me encanta. También he aprendido a apreciar el remake de 2006 Negra navidad (Black Christmas, Glen Morgan). Así que cuando se anunció el nuevo re-remake Navidad sangrienta (Black Christmas, Sophia Takal, 2019), me interesó inmediatamente. Sin embargo, que fuera clasificada para mayores de 13 años y que no se estrenase ninguna copia en VOS, hizo que no fuera a verla al cine. "Ya la veré cuando salga en VOD", me dije. Bueno, ya ha salido en VOD.
El argumento es, en un principio, el mismo que el de las anteriores películas: un grupo de chicas que pertenecen a una sororidad son acosadas y asesinadas por una misteriosa figura. Sin embargo, el guion de Sophia Takal y April Wolfe introduce grandes cambios a la historia, de modo que ya no nos encontramos ante un slasher sino, más bien, ante un film de terror más centrado en el subgénero de los cultos y las sectas. Este cambio, sumado a que se recortara la película para que fuera para mayores de 13 años y el preminente mensaje feminista provocó una reacción en contra en Estados Unidos, donde la película fracasó en taquilla, sin recaudar lo esperado. A mí me gustan las películas de sectas y cultos, así que ese cambio no me molestó demasiado. Sí que lamenté que los cineastas optaran por no estrenar un film para mayores de 18 años, ya que provocó que al film, en su presente forma, le falte intensidad y, obviamente, sangre.
Pero, realmente, son los únicos defectos que le he encontrado al film, que podrían ser subsanados en un futuro unrated cut. El reparto, encabezado por Imogen Poots, hace un buen trabajo y creo que se ganan las simpatías del espectador (por lo menos de este), algo que siempre es importante en un film de terror. La trama que enlaza con el silencio con el que universidades americanas han tapado violaciones es muy actual y, desgraciadamente, vigente, pero el mensaje en general puede mantenerse en el futuro y enlaza con los avanzados toques feministas de la original Navidades negras. Además, es lo suficientemente diferente de las anteriores para que puedan ser disfrutadas seguidas, sin que se tenga la sensación de estar viendo la misma película una y otra vez.
Veredicto final: me gustó, pero deseo que aparezca un montaje extendido sin censurar en el futuro para poder disfrutarla aún más.