5 may 2020

Buscando justicia (Out for Justice)

 
Es difícil unir en un mismo artículo los conceptos "buena película" y "Steven Seagal", pero espero que me deis el beneficio de la duda y le deis una oportunidad a esta película.
 
La década de los 80 fue la edad dorada del cine de acción musculada hipermasculina. Fue el reino de Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone, seguidos por Jean-Claude Van Damme, Dolph Lundgren, Michael Dudikoff y Chuck Norris, pionero del género. Pero, aunque en años recientes se ha querido recuperar este estilo de acción con Dwayne Johnson y Vin Diesel, esta manera de entender el cine de acción fue perdiendo popularidad hacia finales de los 80, con la llegada de Bruce Willis y Mel Gibson. El género entró en decadencia durante la década los 90, hacia el final de la cual muchos de los ídolos que dominaron los 80 se vieron abocados al mercado del directo a vídeo, peleándose en las estanterías de los videoclubes lejos de las taquillas.

Steven Seagal llegó tarde a la fiesta, estrenando su primera película en 1988, pero lo compensó empezando directamente como protagonista y estrella. Entre 1988 y 1991 protagonizó cuatro películas bajo contrato con la Warner. Esta cuatro películas, recomendables incluso para aquellos a los que no les guste Seagal, representan la edad dorada del actor. De estas cuatro, Buscando justicia (Out for Justice, John Flynn, 1991) es la más interesante y peculiar, apartándose de la fórmula habitual, presentando una historia cargada de urgencia y tensión.

La acción transcurre en un día en Brooklyn. Para el inspector Gino Felino (Steven Seagal) el día arranca con una redada. Mientras, Richie Madano (William Forsythe), amigo de infancia de Gino, asesina al compañero de Gino Bobby (Jay Acovone) en plena calle. Para Richie, cuya locura psicopática se va alimentando con generosas dosis de coca, este asesinato es solo el principio: quiere pasearse por su barrio vengándose de pasadas ofensas y asesinando a todo aquel que se le ponga por delante. Gino seguirá el rastro de destrucción que deja Richie a su paso con la intención de vengarse por el asesinato de su compañero. Y tendrá que darse prisa porque la mafia también va tras Richie, cuya locura pone en peligro sus negocios.

John Flynn, director del clásico de culto El ex-preso de Corea (Rolling Thunder, 1977), mantiene la urgencia de la historia alternando la acción entre Gino y Richie, ambos embarcados en su peculiar viaje hacia el pasado. Esto demanda de Seagal que se esfuerce un poco más de lo normal en intepretar su personaje y no se puede negar que lo intenta. Aunque no es 100% efectivo, se ha de apreciar su intento de convertir a Gino en un ser humano con emociones. También resulta novedoso que Gino es un policía moralmente ambiguo, que ha mantenido los contactos con las familias mafiosas bajo las que creció. Forsythe, por otro lado, domina la película como el encocado y demente Richie, capaz de matar a una mujer por el simple hecho de decirle que aparte su coche.

Aunque también hay sitio para los one liners y los momentos ridículos inherentes al género en aquel momento, Buscando justicia adopta un estilo más violento y crudo propio de una historia criminal más cercana al cine policíaco que a la acción testosterónica. Razón por la que creo es un film bastante recomendable.


30 abr 2020

Crimewave (Ola de crímenes... ola de risas) (Crimewave)

A mediados de los 90, Crimewave (Ola de crímenes... ola de risas) (Crimewave, Sam Raimi, 1985) era el Santo Grial. Gracias a la trilogía Evil Dead y Darkman (1990) me había convertido en un fan del director y quería ver todo lo que había dirigido, pero por entonces no era más que un chaval, sin las posibilidades que hay hoy día, y me era imposible encontrar esta película. Y así fue hasta que, si no recuerdo mal, Manga Films la reeditó en vídeo. No era lo que me esperaba.

El film, escrito por Raimi junto a Joel y Ethan Coen, es un homenaje al slapstick, al humor de los populares en Estados Unidos Three Stooges y al cine de los años 40. Raimi quería demostrar que podía hacer algo más que sangrientas películas de terror, ampliar su repertorio. Sin embargo, fue la primera experiencia de Raimi, Bruce Campbell y Rob Tapert con un estudio y no fue muy positiva, empezando porque el estudio se negó a dejar que Campbell interpretara al protagonista Vic Ajax, papel que acabó interpretando Reed Birney. Las continuas tensiones con el estudio, la mala publicidad y el hecho de que tardó unos años en (apenas) estrenarse, provocaron que Raimi se lanzara con alegría a regresar al universo Evil Dead. Esta situación también contribuyó a que Crimewave se acabara convirtiendo en una cinta de culto.

Incidentalmente, repito que Joel y Ethan Coen trabajaron en el guion, añadiendo nombres que luego reaparecerían en sus películas. Pero me llama la atención especialmente cómo elementos de la trama de Crimewave aparecerían reciclados en el clásico de los hermanos Coen Fargo (1996).

La primera vez que vi el film de Raimi me dejó algo descolocado. La historia parece propia del cine negro: Ernest Trend (Edward R. Pressman) es un empresario que decide deshacerse de su socio y contrata a un par de asesinos: Faron Crush (Paul L. Smith) y Arthur Coddish (Brion James). La pareja son asesinos bastante dementes que acaban provocando una escalada de crímenes y asesinatos en los que se ven involucrados Vic Ajax y la chica a la que Ajax quiere conquistar Nancy (Sheree J. Wilson). Pero la ejecución es un delirio cómico repleto de toques absurdos, como una cinta de animación hecha con actores de carne y hueso. La primera vez, como digo, me dejó algo descolocado, pero con siguientes visionados le fui cogiendo el gusto, especialmente cuando Universal la editó en DVD.

Crimewave es una película deliberadamente tontorrona y absurda. Si uno va preparado para ver una película de este estilo, con una narrativa visual barroca y teatral, el placer está asegurado.


23 abr 2020

Seeding of a Ghost (Zhong gui)

 
Seeding of a Ghost (Zhong gui, Kuen Yueng, 1983) fue una producción de Shaw Brothers dentro del cine de terror, un género que el estudio no tocó demasiado, más especializados en el cine de acción. El film nos presenta una delirante venganza sobrenatural difícil de olvidar.

Chou Tang (Phillip Ko) recurre a la magia negra para vengar la muerte de su esposa Irene (Maria Jo), asesinada y violada por un par de criminales. Además, Tang y el espíritu de Irene aprovechan para vengarse también sobre Anthony Fang (Norman Chu), el amante de Irene. Resumida así, la trama parece bastante sencilla y directa, pero esta película demanda del espectador algo muy importante: paciencia.

Paciencia porque la trama tarda lo suyo en arrancar, la primera mitad se dedica a desarrollar el romance entre Irene y Fang a espaldas de Tang, rodado como si fuera un videoclip de karaoke, si los videoclips de karaoke incluyeran desnudos. Y desnudos hay bastantes, así como escenas sangrientas y un par de peleas para darle sabor al conjunto, más otras cosas difíciles de creer. En otras palabras, la paciencia del espectador se ve recompensada cuando la venganza sobrenatural se pone en marcha.

La intención de los cineastas, obviamente, era crear un film de terror que dejara al espectador clavado en la butaca. Y el film te clava en la butaca, pero no porque la película provoque miedo o siquiera suspense en el espectador, más bien todo lo contrario. La manera exagerada y teatral en que están rodadas las escenas "de terror", eso sí, son tan delirantes que resultan tremendamente entretenidas, especialmente la parte final, unos psicotrónicos y demenciales diez minutos por los que vale la pena ver Seeding of a Ghost.

De este modo, el aburrido inicio conduce a un pozo de locura sin fondo que puede provoque algún aplauso y muchas bocas abiertas. No cabe duda que aquellos que vean Seeding of a Ghost no podrán borrar de su cerebro su final, ni aunque quieran.


22 abr 2020

Bienvenido a Woop Woop (Welcome to Woop Woop)

 
Alguien me sugirió Bienvenido a Woop Woop (Welcome to Woop Woop, Stephan Elliott, 1997) en un comentario del blog. Por desgracia, la mayoría de peticiones que me han hecho así, o por correo electrónico, no las he podido satisfacer por el simple hecho de que no podía encontrar los títulos en cuestión, principalmente por ser películas que solo se editaron en VHS en su país de origen. Pero nunca las ignoro y procuro satisfacerlas, como en este caso.

El film fue dirigido por Stephan Elliott después de triunfar internacionalmente con Las aventuras de Priscilla, reina del desierto (The Adventures of Priscilla, Queen of the Desert, 1994), aunque la recepción de Bienvenido a Woop Woop fue justo la opuesta. Fue un sonoro fracaso y estrenada directamente en vídeo en muchos territorios. El argumento sigue al timador Teddy (Jonathon Schaech), que, tras un trato que sale mal, se ve obligado a viajar de Nueva York a Australia. Allí conoce a Angie (Susie Porter), una peculiar muchacha con la que pasa ratos muy agradables, hasta que Teddy despierta en Woop Woop, un "pueblo" en mitad de la nada controlado por Daddy-O (Rod Taylor), del cual parece imposible escapar.

La mejor manera de describir esta película es como un cruce entre Despertar en el infierno (Wake in Fright, Ted Kotcheff, 1971) y Giro al infierno (U Turn, Oliver Stone, 1997). Si bien el tono de Welcome to Woop Woop es mucho más ligero, con toques de comedia mucho más exagerada. Al parecer, la novela en que se basa, The Dead Heart de Douglas Kennedy, es muy diferente, empezando por el protagonista: Nick, un periodista que busca la solitaria amplitud del territorio australiano, con un tono más oscuro que podría haber beneficiado al film. El humor exagerado le resta impacto a la historia y no siempre funciona, con estilo muy noventero de comedia ligera que llega hasta la secuencia poscréditos que cierra el film.

Es posible que la manera de plantear la comedia, junto al éxito del anterior film de Elliott, fuera lo que provocara la negativa reacción que en su momento recibió el film. Con los años, al película ha sido reivindicada, adquiriendo fans con el paso del tiempo. Incluso se ha escrito un libro detallando la creación de la película: Fahfangoolah!: The despised and indispensable Welcome to Woop Woop de Michael Winkler. Personalmente, aunque la historia me parecía interesante y tiene momentos que funcionan, la mayor parte de la película me dejó algo indiferente. Es lo que tiene la comedia, es muy particular. Decidid por vosotros mismos si os interesa visitar Woop Woop.


16 abr 2020

Segunda oportunidad: Las secuelas de Poltergeist

 
La clásica Poltergeist (Fenómenos extraños) (Poltergeist, Tobe Hooper, 1982) es una película que desde el primer momento que la vi me encantó, me absorbe aún hoy. Tal vez por eso, ignoré las secuelas durante mucho tiempo. Al principio no me interesaron; cuando las vi por televisión no me parecieron que estuvieran a la altura del original, así que me olvidé de ellas.

Fue así hasta que Shout! Factory anunció que iba a editarlas en Blu-ray, momento en que pensé volver a verlas y ver qué tal era la experiencia. Me gustaron mucho más de lo que esperaba y aún más me sorprendió que la muy criticada tercera entrega me gustara más que la segunda entrega.

Poltergeist II: El otro lado (Poltergeist II: The Other Side, Brian Gibson, 1986) se puso en marcha de forma casi inmediata, tras el monumental éxito de la primera. Tanto Steven Spielberg como Tobe Hooper se desentendieron del proyecto, que acabaron encabezando Mark Victor y Michael Grais, guionistas de la primera entrega que aquí repetirían como guionistas además de ser productores. Que Victor y Grais fueran guionistas de la primera explica que en esta segunda entrega se aprovechen conceptos desechados en la primera entrega, como la secta enterrada bajo la casa. Además, para que Craig T. Nelson y JoBeth Williams regresaran, se les invitó a aportar conceptos al guion que estuvieran interesados en explorar. Nelson coincidió con los guionistas en introducir elementos de la mitología nativa americana, mientras que Williams, que había perdido hacía poco a su madre, quería que su personaje pasara por lo mismo. También regresaron, claro, Heather O'Rourke y Oliver Robins, interpretando a Carol Anne y a su hermano Robbie. Se decidió obviar las referencias a la hermana mayor Dana, que se supone está estudiando en la universidad, después de que Dominique Dunne, la actriz que la interpretaba, fuera asesinada por su pareja mientras rodaba la serie V (Kenneth Johnson, 1984). Zelda Rubinstein también repetía, aunque en un papel menor, acompañada de Will Sampson para ayudar a los Freeling a deshacerse de las entidades paranormales que les acosan.

Encabezando estas entidades se encuentra el reverendo Kane, interpretado por Julian Beck. Beck aceptó el papel sabiendo que sería su último papel en pantalla, ya que estaba enfermo de cáncer de estómago. Que estuviera enfermo hizo que el estudio se negara a asegurarlo por temor a que muriera antes de finalizar el rodaje, de modo que los productores lo aseguraron de su bolsillo. Fue un gran gesto, que permitió a Beck realizar un último papel con el que pasó a la historia, ya que su interpretación es uno de los elementos que más se recuerdan del film. La participación de Beck también atrajo al artista H. R. Giger, que era un gran seguidor del teatro experimental de la compañía que dirigía Julian Beck. Giger contribuyó al film diseñando las memorables criaturas que aparecen en él.

Poltergeist II intenta recuperar la atmósfera y el estilo del primer film, involucrando de nuevo a la familia en una nueva aventura sobrenatural. La novedad es el aumento en efectos visuales, mostrando el más allá que la primera entrega sabiamente no mostraba. Pero, también, son estos momentos, en los que se despliega lo más puntero en efectos visuales y especiales de la época, los que hacen esta película memorable. El otro aspecto destacable es que, mientras en la primera película JoBeth Williams era la indiscutible protagonista, aquí se centra más en Craig T. Nelson, que es menos inútil y más heroíco que en la anterior película.

La secuela intenta ofrecer las mismas sensaciones que la primera, mientras aporta algo nuevo. No es muy original, pero me pareció más entretenida que cuando la vi por primera vez.




Esta tercera entrega es recordada principalmente porque Heather O'Rourke, la única del reparto original que regresaba junto a Zelda Rubinstein, murió poco después de terminar el rodaje. Obviamente, afectó negativamente a la recepción de la película, que además tuvo la complicación de necesitar un nuevo final sin contar con una de las actrices principales.

El director Gary Sherman ideó una interesante premisa para Poltergeist III (1988): situar el film en un rascacielos y mezclar la historia de fantasmas con Alicia a través del espejo. En el film de Sherman, los espejos son puertas al mundo sobrenatural y sirven de punto de entrada al malvado Kane, ahora interpretado por Nathan Davis, personaje que regresaba por petición de los fans. Lamentablemente, el presupuesto inicial con el que contaba Sherman fue severamente recortado, con lo que tuvo que reescribir el guion para que fuera menos ambicioso, eliminando o reconsiderando muchas escenas.

Hay un aspecto por el que esta película resulta hoy memorable. Debido a que Poltergeist III se rodaba en pleno amanecer de los grandes efectos realizados por ordenador, y que las dos anteriores habían hecho gala de muchos efectos ópticos, Sherman decidió realizar todos los efectos de forma práctica en el set. Esto se tradujo en un rodaje tremendamente complicado y complejo, para poder hacer realidad los momentos sobrenaturales de forma práctica.

El rascacielos encantado y el mundo al otro lado del espejo me parecen ideas muy interesantes, prefiendo este enfoque al de intentar repetir lo mismo pero diferente de la segunda entrega. Es cierto que tiene sus defectos, como las repetidas veces que se repite el nombre Carol Anne, el final es algo flojo y es difícil ver a la pequeña de Heather O'Rourke, más hinchada debido a su enfermedad y a que tenía 13 años pero la querían pasar por una niña de 8, y no pensar en que le pasó. A pesar de todo, una vez se centra uno en la película, es un film lleno de ideas nuevas dentro de la franquicia y con secuencias tremendamente efectivas. Razones por las que creo que es la mejor de las dos secuelas.