19 mar. 2011

¡Super doble sesión de comedia adolescente! ¡Demasié pal body!


Previamente a los años 80, simplemente existían comedias juveniles como ¡Qué noche la de aquel día! (A Hard's Day Night, Richard Lester, 1964) o Gas! -Or- It Became Necessary to Destroy the World in Order to Save It (Roger Corman, 1970). Sin embargo, en los 80 se produjo una escisión entre comedias adolescentes sexuales y románticas. Las sexuales eran películas como Porky's (Bob Clark, 1982) o Aquel excitante curso (Fast Times at Ridgemont High, Amy Heckerling, 1982). Las románticas tuvieron un rey indiscutible: John Hughes, que con películas como Dieciséis velas (Sixteen Candles, 1984) se convirtió en el maestro del género. Aunque, tras sólo dirigir cuatro excelentes comedias adolescentes, abandonó completamente el género y se dedicó a otros tipos de comedia. Comedias que, a pesar del éxito económico, no tenían la calidad ni el valor artístico de sus primeros títulos.

La reciente Rumores y mentiras (Easy A, Will Gluck, 2010) hace homenaje a las comedias adolescentes a la Hughes, y también a otros títulos de los que hace explícita mención como No puedes comprar mi amor (Can't Buy Me Love, Steve Rash, 1987) -gran influencia en la película- o La chica de rosa (Pretty in Pink, Howard Deutch, 1986). Al mismo tiempo, hace referencia a La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne en su estudio sobre la evolución del cotilleo y la hipocresía en pleno siglo XXI.

Olive Penderghast (Emma Stone) se inventa una supuesta pérdida de virginidad para librarse de un fin de semana de acampada con su amiga Rihannon (Alyson Mychalka). La ultramojigata Marianne (Amanda Bynes) escucha la supuesta aventura sexual y no pierde tiempo en extender la historia por todo el instituto. A partir de ahí, la vida de Olive se verá transformada, no necesariamente a mejor.

Easy A es uno de esos casos en los cuales la película es mucho más interesante (e inteligente) de lo que su sinopsis puede hacer creer. El guión de Bert V. Royal llena las bocas de sus protagonistas de divertidos diálogos al tiempo que la dirección de Will Gluck es más ambiciosa de lo que uno esperaría en una comedia adolescente.

Y ahí está el genio de la película: no es que sea una buena comedia adolescente, es que es una buena comedia. Emma Stone lleva sin dificultad la película sobre sus hombros, ofreciendo un atractivo retrato de Olive. Tan atractivo que cuesta creer que nadie quisiera salir con ella, la verdad. Es su voz la que nos va revelando de forma progresiva el avance de la trama, con lo cual si la protagonista no nos hubiese resultado simpática o no estuviésemos con ella, la película hubiera sido un fracaso.

Y a nota personal he de decir que me encanta la voz de Emma Stone. Tiene un tono meloso que me resulta tremendamente atractivo. Me refiero a la VO, claro.

Stone está rodeada además por una espectacular colección de actores secundarios. Tenemos a Stanley Tucci y a Patricia Clarkson como los padres de Olive; Malcolm McDowell es el director del instituto, imagínate ir a un instituto en el que el tolchocador Alex es el director; y Thomas Haden Church es el profesor guay.

También sale Lisa Kudrow. Y yo no sé si es por la alta definición del Blu-ray o que estaba acostumbrado a verla en los DVD de Friends pero ¿qué le ha pasado a esta mujer? ¿Cómo se ha envejecido tanto de golpe? Courteney Cox y Jennifer Anniston lo han llevado mucho mejor, desde luego.

La trama de la película resulta hasta cierto punto predecible, pero, en palabras de Roger Ebert, se trata de cómo se cuenta y no qué cuenta. Gracias a un desarrollo ágil, en el cual se hacen varios guiños al espectador, la película se pasa bastante rápido, haciéndote reír a menudo pero sin intentar desesperadamente ser graciosa o que estés soltando carcajadas continuamente. Algo casi tan molesto como la escoria que se dedica a hacer comentarios irónicos y burlones de una película mientras la está viendo en voz alta en el cine.

Pero lo más sobresaliente para mí es como puede resultar atractiva para alguien que no sea un adolescente. Mientras que otras películas dedicadas al público adolescente como Crepúsculo (Twilight, Catherine Hardwicke, 2008) resultan poco más que insoportables, es fácil que Easy A resulte atractiva a un público más amplio que al hormonalmente inquieto.

Que es lo mismo que decir que me lo pasé muy bien y me reí mucho viéndola. Después de verla me entraron ganas de ver alguna comedia mítica de mi adolescencia, lo que me lleva a:


John Hughes dirigió en 1985 la que es la comedia adolescente definitiva, por lo menos para mí: El club de los cinco (The Breakfast Club). Cinco estereotipos pasan un sábado de castigo juntos en el instituto: el deportista guapetón Andrew (Emilio Estevez), el empollón Brian (Anthony Michael Hall), el chico malo John (Judd Nelson) , la chica bien Claire (Molly Ringwald) y la rarita Allison (Ally Sheedy).

A medida que avanza la película, somos testigos de como cada uno de los personajes se va desprendiendo de las capas protectoras que se han puesto en su transcurrir social y va asomando debajo un individuo, abandonando los estereotipos bajo los que se escondían. Sin embargo, es interesante ver como discuten hasta que punto la presión social les permitirá actuar de manera distinta cuando el lunes vayan todos a clase.

Casi como si se tratara de una obra de teatro, los cinco se pasan gran parte del metraje encerrados en una clase, cierto: ocasionalmente salen, escenario en el cual se irán desafiando en un principio para luego pasar a compartir experiencias comunes. Para ello usarán unos diálogos especialmente diseñados para la ocasión.

¿Recordáis Al salir de clase? La serie tenía dos características bien definitorias: estudiantes de instituto que parecían más bien universitarios y un supuesto lenguaje juvenil que evidenciaba que los guionistas hacía tiempo que no eran jóvenes.

Para evitar este efecto "imagínate a tu padre hablándote como si quisiera  aparentar que tiene 15 años", Hughes crea un argot y un lenguaje propios. Para ello inventa gestos, frases hechas y, en definitiva, una manera de hablar que sólo se puede encontrar en esta película. En su VO.

El reparto está compuesto por los que entonces eran un montón de prometedores actores. Tenemos a Molly Ringwald, pelirroja de la que estaba completamente enamorado y que al terminar la década de los ochenta volvió al planeta del que había salido, aunque aparezca aquí o allá para una visita ocasional. Emilio Estevez fue poco a poco despareciendo de las pantallas y recientemente dirigió una película protagonizada por su padre Martin Sheen. Ally Sheedy, después de un par de sonoros éxitos en el cine, sigue trabajando de manera regular en la televisión, al igual que Anthony Michael Hall y Judd Nelson.

Una genial banda sonora es el telón de fondo de esta película que trata sobre cinco personas que se descubren a sí mismas. Algo que contado parece muy sobrio, pero que gracias al talento implicado resulta  en un film entretenido, divertido e, incluso, emocionante.

Resumiendo, aquí tenéis un par de excelentes comedias adolescentes que sobrepasan los supuestos límites que el género o los prejuicios imponen.

 

10 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

El subgénero de la comedia adolescente es uno de los que más me repatea. No suele tratar temas ni contarme nada que pueda interesarme, pero como siempre, hay excepciones.

Rumores y mentiras me pareció un bodrio bastante aburrido y sin gracia (pero claro, esto del humor, lo que hace gracia y lo que no, es muy relativo)


En cambio, El club de los 5 me parece una película imprescindible que debería volver a ver pronto. John Hughes era mucho John Hughes.

Sin duda, en el terreno de la comedia adolescente, que tan dificil lo tiene para contentarme, me quedo con 500 días juntos y Juno. Ambas forman ya parte de mis películas favoritas.

David Amorós dijo...

Me encantas las comedias y el cine familiar de los años 80, probablemente por la edad que tenía entonces y quizás muchas de ellas, vistas hoy en día, sean un bodrio, pero como tu, últimamante me arriesgo a recuperar alguna. He de reconocer que pese a que mucha gente me ha hablado de ella, no recuerdo "El club de los 5", ni siquiera sé si la vi, y claro verla ahora..., nosé. En fin, tomo nota de "Rumores y mentiras". Buen post. Un saludo.

Raül Calvo dijo...

Dr. Gonzo, Dan O'Bannon descubrió tras el relativo fracaso de Dark Star que todo el mundo se ríe de cosas diferentes. Así que es difícil que una comedia guste igual a todo el mundo, o simplemente guste. Además del doblaje, que tengo comprobado que destroza este tipo de películas. Pero, eso sí, me has de disculpar por ser un maniático obsesivo-compulsivo y decir que 500 días juntos es una comedia romántica, pero no una comedia romántica adolescente. Y a mí también me gustó. Juno todavía no la he visto pq desde que se estrenó 40.000 personas me decían que tenía que verla de forma insistente, así que hasta que pase un buen tiempo no creo que la vea.

David, yo soy bastante ochentero por edad, y me gusta recuperar películas que vi entonces precisamente para ver si me siguen gustando o no, y como ha evolucionado la narrativa del cine de entretenimiento. Y en algunos casos como el de El club de los cinco y la también reseñada Una pandilla alucinante descubrir que son mejores de como las recordaba.

Javi dijo...

En mi lista de pendientes está Rumores y mentiras. A ver qué tal! El club de los cinco es otra que no he visto y tengo ganas de hacerlo. A mí La chica de rosa me gustó con todo lo rosa que pueda ser esta comedia; es un cuento romántico bastante ñoño que me hace gracia. Para mí es la peli más significativa de Molly Ringwald. De John Hughes también vi Todo en un día y me entretuvo... una peli muy ochentera y desenfadada. Me parece un peli refrescante y con su punto divertido, aunque algo inocente. Buena entrada, Raül.

Javi dijo...

PD: por cierto, Molly Ringwald a partir de un momento dado a finales 80- principios 90 fue desaparecer del mapa. ¿Qué habrá sido de ella? Me parecía especial, una chica muy tierna y dulce... tenía su encanto.

Raül Calvo dijo...

Molly Ringwald estuvo fuera de las grandes pantallas un tiempo, haciendo películas independientes como el slasher Cut (no muy buena) y otra en la que salía desnuda, ahora no recuerdo el título pero por algún lado la tengo. Al término de los 90 y ya en el siglo XXI ha estado bastante activa en TV y ha hecho alguna aparición en cine como en Las maletas de Tulse Luper.

Einer dijo...

No he visto ninguna de las dos. Rumores y mentiras tengo ganas de verla más que nada porque me encanta Emma Stone. Estoy deseando verla como Mary Jane.
El club de los cinco no sé por qué pensaba que sería un poco infantil pero por lo que dices, puede estar muy bien.
En cuanto a Juno, a mí no me pareció excepcional. Tiene cosas pero creo que tampoco es para tanto. Encima, si no recuerdo mal, dicen en la peli que la mejor peli gore de la historia es The wizard of gore. Vamos, para mear y no echar gota.

Raül Calvo dijo...

Einer, es posible que El club de los cinco te pareciera infantil porque existe una famosa serie de novelas infantiles-juveniles de Enyd Blyton llamada el club de los cinco: Los cinco y el tesoro de la isla, Los cinco en el Cerro del Contrabandista, Los cinco se ven en apuros, etc.

Repito que no he visto Juno, pero sí las dos versiones de The Wizard of Gore, comentadas y encontrables en la etiqueta "Herschell Gordon Lewis". La original es interesante pero no creo que se pueda defender como la mejor película gore de la historia. A no ser que no hayas visto Braindead.

Jose dijo...

John hughes hizo grandes comedias en los 80 dieciséis velas, la Chica rosa y el club de los cinco ésta última es la mejor como los cinco llegan a crear un vínculo en una sola tarde lo triste es que cuando vuelvan el lunes al instituto volverán a asumir sus roles

Raúl Calvo dijo...

John Hughes fue un auténtico maestro en este género, sin olvidar La mujer explosiva y Todo en un día. A mí me gusta creer que algo sí han cambiado y no se porten de la misma manera al llegar el lunes.

Publicar un comentario