5 oct. 2011

Mi gran orgía de sangre griega



Tal vez os ha pasado también a vosotros. Estáis en una discoteca o bar musical y os fijáis en una chica (o chico, lo que os haga tilín) que es mona, pero no especialmente atractiva. Luego os ponéis a hablar con ella, y resulta más interesante, divertida e inteligente de lo que esperabais, de modo que de repente se os hace más atractiva. Además, más tarde descubrís que bajo la ropa esa chica (o chico) que en un principio parecía bastante normalita escondía un cuerpazo de agárrate y no te menees.

Más o menos lo mismo me pasó cuando vi Island of Death (Ta paidia tou Diavolou, 1975), película escrita, dirigida y producida por Nico Mastorakis (el cual también interpreta un pequeño papel). Curiosamente, en ambas ocasiones, sentí que necesitaba ducharme al llegar al final.

Island of Death, como otras muchas películas de culto, venía precedida por su fama de ser una película increíblemente violenta, sangrienta, perversa y pervertida. Por supuesto, esta fama venía alimentada por los diversos problemas con la censura que ha sufrido y haber sido prohibida en Gran Bretaña. Como en otras muchas ocasiones, la primera vez que vi la película descubrí que esta fama era más bien exagerada... en cuanto a lo que se ve en pantalla. La fama de ser una película llena de perversiones y actos horribles está plenamente justificada, además de estar mucho mejor hecha y ser más interesante de lo que me esperaba.

Christopher y Celia (Bob Belling y Jane Ryall) son una pareja inglesa que decide pasar unas vacaciones en la isla griega Míconos. A Christopher le encanta la isla, pero descubre horrorizado que está llena de homosexuales (Míconos es una isla "gay friendly"), drogadictos y hippies asquerosos, así que decide limpiar la isla de la escoria que la contamina para que sea un lugar limpio y puro, cosa que el espectador observará horrorizado.

Nico Mastorakis cuenta que la idea de hacer la película surgió tras ver La matanza de Texas (The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974). Pensó que si con poco dinero Hooper había conseguido hacer una película que recaudase millones, él podría hacer lo mismo creando un film que fuera aún más extremo que el de Hooper. El jueves hizo una lista de las maneras más horribles de morir que se le ocurrieron, el viernes hizo una lista de los actos sexuales más pervertidos que conocía, el fin de semana escribió el guion y el lunes ya estaba haciendo el casting para ponerse a rodar.

Uno podría pensar que con tan mercenarios orígenes, Island of Death sería una habitual exploitation violenta. Sorprendentemente, no es así. Narrada por el propio Christopher, el film estilísticamente se nos presenta visto a través de los ojos de su demente protagonista. De este modo, en lugar del simple "ponemos la cámara y que la gente pase por delante" bastante habitual enntonces, se alternan planos fijos y movimientos de cámara interesantes con el uso la cámara en mano, y otros recursos como variar las lentes de la cámara, que nos ponen dentro del estado mental del protagonista. Por ejemplo, Christopher gusta de fotografiar los crímenes que comete con la angelical Celia, así que las secuencias de asesinatos en parte se nos muestran en forma de fotografías que siguen la acción. Siguiendo con este motivo, se separan las escenas con un fundido a negro seguido del ruido de una cámara de fotos, como si todo lo que vemos lo estuviera repasando el narrador observando las fotos que ha tomado. Por otro lado, está editada de manera que, a pesar de durar 100 minutos, se pasa bastante rápido. La música que acompaña las imágenes está muy conseguida, mezclando pop y folk, resaltando irónicamente algunos momentos del film.

Pero si el aspecto técnico está bastante cuidado, el artístico también. Una cosa que la diferencia de otros filmes del estilo es el humor. La película toma la forma de una comedia negra, tono alimentado por escenas como una en la que a una mujer le cortan la cabeza usando un bulldozer, o un plano del cerebro de una de las víctimas estampado en una pared seguido de un plano de la mermelada de frambuesa que toman los protagonistas para desayunar. Una de las escenas más divertidas (desde un punto de vista enfermizo) es cuando la pareja inglesa decide mantener relaciones sexuales en una cabina telefónica y Christopher aprovecha para llamar a su madre a Inglaterra para que oiga como se lo hace con Celia; más tarde Christopher se siente algo frustrado porque Celia no quiere hacerlo otra vez a la mañana siguiente, así que sale y se trajina una cabra a la que luego mata. Estas dos escenas transcurren apenas pasados diez minutos de película, cualquier cosa puede pasar a partir de este punto.

Otro aspecto interesante es que el psicópata Christopher es usado como crítica hacia el fundamentalismo y el pensamiento conservador, siendo representado como un fanático e hipócrita creyente (el tipo de persona que cree más en los símbolos y la liturgia que lo que ésta representa), racista y homófobo. Esto está hecho de forma bastante consciente, ya que Grecia se había proclamado como república en 1973, tras décadas de dictadura y guerra civil.

Colección de perversiones (de la zoofilia a la lluvia dorada), sangrienta a pesar de que gran parte de la violencia tiene lugar fuera de cámara o se insinúa, Island of Death es un film de culto memorable, entretenido y muy divertido.

6 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Esta fue una de las primeras películas de terror fuera de lo puramente mainstream que vi, de modo que me dejó bastante impresionado, aunque lo único que recuerdo es la escena de la cabra. Después de leer tu entrada me han dado ganas de revisarla (y Gomia también).

Es una de esas películas que buscan regodearse en la violencia, buscando únicamente el morbo y la recopilación de escenas a cada cual más chusca y bruta, sin que exista una justificación. Pero bueno, este cine es así, lo sé y me gusta.

Raül Calvo dijo...

Hombre, Dr. Gonzo, no me sentaría bien que por mi culpa volvieras a ver Gomia. Por otro lado, observando la película atentamente te das cuenta de que no es una película que busca regodearse en la violencia, buscando únicamente el morbo y la recopilación de escenas a cada cual más chusca y bruta. Por eso mismo la pongo aquí y es lo que intento transmitir en el post.

Dr. Gonzo dijo...

¡Pero si Gomia me parece una joya!

Raül Calvo dijo...

Bueno, hay gustos para todo, realmente.

Bea Cepeda dijo...

vaya culazo se gasta la del poster!

Raül Calvo dijo...

Otra gran contribución para el recuerdo.

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