1 feb. 2016

El infierno verde (The Green Inferno)


Al finalizar los títulos de crédito de El infierno verde (The Green Inferno, Eli Roth, 2013) aparece una selección de títulos de cine "caníbal" en orden cronológico llevada a cabo por el director. Roth también incluye una dedicatoria a Ruggero Deodato, director de Holocausto caníbal (Cannibal Holocaust, 1980), una de las películas favoritas de Roth. Con estos dos detalles queda claro que la intención de Roth es homenajear las películas de caníbales e introducir a nuevos espectadores en el género. La ironía es que The Green Inferno es mucho mejor que la mayoría de las películas que homenajea.

En el documental Eaten Alive se cuenta la fascinante historia de este particular género de corta vida. Aunque se asocia al cine de terror por lo explícito de su violencia y sus truculentas imágenes, en realidad el cine caníbal italiano tiene más en común con el cine de aventuras, si bien llevado al extremo más salvaje posible. Son películas muy nihilistas, crudas y bestias, en ocasiones racistas, moralistas y misóginas (repito: en ocasiones, no todas). Las abundantes y salvajes mutilaciones, la crueldad animal (aunque Umberto Lenzi asegura que no es real en su film Caníbal feroz [Cannibal Ferox, 1981]) y la ocasional violación hacen que ver una de estas películas sea casi un desafío. Como si los cineastas te desafiaran a que llegaras hasta el final. Elementos que hacen que una vez vista, uno no sienta la necesidad de revisitar ninguno de los títulos que forman parte de este breve género.

Hay excepciones, por supuesto. Personalmente, me gustan Cannibal Ferox, Emanuelle y los últimos caníbales (Emanuelle e gli ultimi cannibali, Joe D'Amato, 1977) y algún otro film, películas que he vuelto a ver en más de una ocasión -aunque la de Emanuelle por razones que poco tienen que ver con el canibalismo-. Lo mismo sucederá en el futuro con la película de Roth, cuyo argumento (unos activistas sufren un accidente de avión que los pone en manos de una tribu caníbal) es casi igual al de otras películas de este minigénero pero está mucho mejor ejecutado.

Para empezar, la ausencia de crueldad animal hace que sea una película más "digerible", por lo menos en mi caso. En el audiocomentario incluido como extra en el Blu-ray (en la edición americana), Roth explica que en su película caníbal no hay crueldad animal porque la odia y además ha trabajado con asociaciones como PETA, así que ese es un aspecto del cine caníbal que queda ausente. Los personajes resultan bastante simpáticos y lo suficientemente sólidos como para que te involucres en lo que les sucederá, de modo que las escenas de peligro y muertes son bastante efectivas. También me gustó mucho el villano que interpreta Ariel Levy, Alejandro, uno de esos personajes que te encanta odiar. El racismo y la misoginia que en ocasiones abunda en estas películas, se encuentra ausente en el film de Roth. La tribu no se presenta como malvada, simplemente reacciona ante lo que se interpreta como una invasión de su territorio.

Todas estas son las razones por las que me gustó y disfruté esta película. Hay otros aspectos que son más personales, como la forma en que Roth consigue imitar, de forma inconsciente, la "extrañeza" de las películas italianas intentando pasar por americanas. Esto lo consigue gracias al hecho de que la película es una coproducción entre Estados Unidos y Chile y Roth trabaja con gran parte del mismo equipo que realizó Aftershock (Nicolás López, 2012). Hay exteriores rodados en Nueva York, pero todos los interiores fueron rodados en Chile, donde se trabajaron también los efectos especiales y el resto de la posproducción, y en los escenarios naturales de Perú. En el reparto hay una mezcla de nacionalidades, lo que da un conjunto variado de acentos, aunque se supone que todos son americanos. Esta mezcla de acentos y el uso de exteriores/interiores le da ese toque que le daba personalidad a la italoexploitation.

Aunque hay críticas actuales que le quieren dar un ridículo trasfondo político a esta película, mi recomendación es que disfrutéis de The Green Inferno por lo que es: un retorno a la exploitation italiana de finales de los 70 y primeros 80, una mezcla de cine de aventuras y terror llena de sangre y vísceras. ¡Buen provecho!


2 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Con Roth siempre me pasa lo mismo: su cine me gust y me encanta ver el trabajo de esos directores que hacen lo que les da la gana... Pero siempre tengo la sensación de que Roth falla en el tono de sus películas. Tanto Hostel como The Green Inferno hubiesen ganado muchísimos enteros (y credibilidad) sin ciertos momentos chuscos/cómicos que rompen la atmósfera.
Dicho de otra forma: si Eli Roth se tomase un poquitín más en serio sus películas, me molaría más de lo que ya me mola.

Raúl Calvo dijo...

Supongo que es cuestión de gustos. Para mi, en el caso de Hostel, la comedia del principio contrasta con la violencia de después y la manera en que se desarrollan los personajes en Green Inferno hace que te impliques más por lo que sucede luego. A mi me gusta como mezcla la comedia y el terror de modo que al principio casi te olvidas que estas viendo una peli de terror, con lo cual cuando llega impacta más. Pero entiendo lo que quieres decir y si no te acaba de hacer gracia puede que no te haga disfrutar tanto de la peli que si tuviese un estilo más "peli de terror".

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