10 jun. 2013

De Firefly a Serenity

 
Con la serie Buffy, cazavampiros (Buffy the Vampire Slayer, 1997-2003) encarando su exitosa recta final, su creador Joss Whedon se embarcó en una nueva serie que se adentraba en la ciencia ficción de un modo muy "whedoniano": Firefly. La Fox decidió emitir la serie en un horario (en la TV americana) en el cual la mayoría de sus espectadores potenciales es posible que no la vieran y, no contenta con ello, decidió emitir los episodios desordenados. Por ejemplo, el episodio piloto en el que se presentaban a los personajes y quién era quién, se emitió hacia el final de la abortada primera temporada. Semejante maltrato obtuvo el resultado esperado: la serie se canceló antes de que terminara la primera y última temporada, emitiendo solo once de los 14 episodios rodados.

A pesar de su inmerecida suerte, la serie se ha ido ganando adeptos en sus ediciones en DVD y Blu-ray (la edición inglesa en Blu-ray de la serie completa está muy bien de precio y trae subtítulos en castellano). Firefly se ha convertido en otra serie de culto de ciencia ficción que fue cancelada antes de su hora, abortando el arco personal que había proyectado hacer Whedon.

Pero ¿de qué trata Firefly? El universo de la serie se sitúa en el lejano futuro. El capitán Malcolm "Mal" Reynolds (Nathan Fillion) hace lo que puede para mantener a flote su nave, la Serenity, y a su disfuncional tripulación. Las cosas se les complicarán cuando decida llevar como pasajeros al doctor Simon Tam (Sean Maher) y a su misteriosa hermana River (Summer Glau), ya que son fugitivos de la Alianza.

El objetivo de la serie, si hubiera seguido su curso natural, era mostrar el proceso de "humanización" del capitán Reynolds y cómo supera los traumas de la guerra (larga historia) y, por otro lado, cómo River consigue dominar sus muchos problemas. A pesar de que no se pudo conseguir este objetivo, los 14 episodios de Firefly resultan entretenidos, divertidos y muy interesantes al mostrar una faceta "adulta" de la ficción de Whedon, que no tiene nada que ver con los conflictos adolescentes de Buffy, cazavampiros. Como tampoco era una serie al estilo Perdidos (Lost, J.J. Abrams, Jeffrey Lieber, Damon Lindeloff, 2004-2010), se puede disfrutar aunque no haya un "final". Cuando la acabas de ver no te sientes colgado.

Personalmente, me gusta mucho la serie por la manera en que se mezcla ciencia ficción y western. Puede que esté ambientada en el futuro, pero los personajes y sus historias están pensadas para recordar al western clásico americano. Esta especie de "oeste espacial" está muy logrado y le da un toque original a la serie, aunque no era la primera vez que se llevara a cabo está mezcla (pero creo que en TV sí que era la primera vez). Además, los personajes están muy logrados, el reparto coral funciona. La mecánica Kaylee Frye (Jewel Staite) y el cafre semipsicópata Jayne Cobb (Adam Baldwin) son los personajes que más gracia me hacen.


 
Como he dicho antes, su fugaz pase televisivo bastó para crear una base de fans lo suficientemente fuerte y vocal como para que Whedon tuviera la oportunidad de, hasta cierto punto, cerrar la historia de Firefly en Serenity (Joss Whedon, 2005), una película que se estrenó con una suerte irregular en taquilla que hizo que se convirtiera en un film de culto basado en una serie de culto.

Serenity es una de esas películas en las que no me cabe en la cabeza que no arrasara en taquilla. Tiene unos diálogos ingeniosos y muy divertidos, buenas dosis de acción, personajes carismáticos, una historia interesante... Lo tenía todo para triunfar pero por alguna misteriosa razón no fue así.

Si bien el aspecto western de la serie está más diluido en el film, Serenity es una estupenda cinta de aventuras espaciales que nos presenta a la tripulación de Mal sobreviviendo como puede a la sombra de las autoridades. Cuando están cobrando su último "trabajo" algo sucede: de algún modo, las cualidades de asesina guerrera de River son activadas. Lo cual significa que la Alianza está dispuesta a todo para impedir que sus sucios secretos salgan a la luz.

No hace falta haber visto la serie para disfrutar de la película. Lo sé porque yo la vi cuando no sabía nada de Firefly y me gustó tanto la película que me llevó a la serie. Por desgracia, la película no triunfó lo suficiente como para que la serie volviera a emitirse o para que se hicieran algunas continuaciones. Pero tanto la serie como la película son muy queridas por sus seguidores y, también, por aquellos que trabajaron en ella: Nathan Fillion ha incluido varias referencias a Firefly en la serie Castle (Andrew W. Marlowe, 2009-actualidad). Pero tal es el destino de las series y películas de culto: no ser apreciadas en su momento.
 
Recomiendo a todo aquel que no la haya visto la serie y la película, aprovechando que ambas se encuentran fácilmente y muy bien de precio.


6 comentarios:

Raúl Cifuentes dijo...

¡¡¡UNA FLIPADA DE SERIE Y DE PELÍCULA!!! Me encanta. Me encanta. Un saludo, amigo!!!

Raül Calvo dijo...

Otro saludo para ti. No lo podías haber dicho ni más claro, ni más alto! ;D

Anónimo dijo...

Muchisimas gracias por hacer finalmente la entrada :DD

Raül Calvo dijo...

De nada, ha sido un placer!

Luis Cifer dijo...

el truco para que no triunfara la peli es simplemente que no fue debidamente promocionada, ya sabemos que cualquier basura bien vendida acaba siendo un éxito.

Raül Calvo dijo...

Es cierto que la promoción es importante, aunque también hay grandes producciones (en cuanto a presupuesto) muy promocionadas que acaban fracasando. Tal vez si dejaran más tiempo las películas en cartel (en EUA hasta los grandes blockbusters que arrasan en taquilla están muy poco tiempo en cartel, no es como aquí que hay películas que aguantan más de un año en cartel -por lo menos en Barcelona) hubiera tenido tiempo de triunfar vía el boca-oreja.

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