18 jun. 2013

Películas que SE HAN DE VER

Hace un tiempo, un lector llamado Charlie Kaufman (algo me dice que ese no es su verdadero nombre) me dejó un sentido comentario en una de las entradas de mi blog ya que empezaba a ser un fanático del cine y mis artículos le habían ayudado a descubrir muchas películas.

Hace menos tiempo, un tal Anónimo me dejó este comentario, reproducido tal cual, en un post que hice sobre la versión americana de El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980):

Me quedo flipando con lo que dices. Si ya de entrada dices que esta pelicula no te gusta mucho entonces apaga y vámonos. Puedes cambiar tu título del blog como"El tonto a las 3 del cine". Y el doblaje es el mejor de la historia precisamente porque fue Standley Kubrick quien eligió a los personajes, dando un aspecto muy real y original a los personajes. Conclusión, no tienes ni puta idea.

Hay dos cosas que me sorprendieron de este comentario: una es su aparente hostilidad, la otra es que el artículo en el que apareció el comentario era positivo hacia El Resplandor, de hecho el artículo trata sobre mi maravilla al descubrir la versión americana del film, para mí superior a la versión europea. Imagino que Anónimo no leería todo el comentario, solo el principio y la blasfemia de decir algo que no era elogioso de un film clásico le indignó tanto que se vio impelido a poner el comentario sin acabar de leer el artículo (también me dejó algo perplejo lo de "el tonto a las 3 del cine": ¿Significa que hay un tonto a las 3 en el cine? ¿Es tonto porque a esa hora no hay sesiones en ningún cine? ¿O es que hay un tonto a tres calles del cine? Otro misterio que se origina en Kubrick).

El caso es que estos dos comentarios fueron el origen de este artículo, ya que me hicieron reflexionar sobre el hecho de que muchos cinéfilos, aficionados y modernillos parecen repetir y extender la noción de que hay ciertas películas imprescindibles, sagradas, de visión obligada pero sin entender realmente por qué lo son. Son clásicos y punto. Para mí, esta manera de acercarse al cine resulta tan ignorante como la de aquel que cree que las películas son mejores en color que en blanco y negro por el simple hecho de ser en color. Además, esta manera de ver las cosas va a menudo acompañada de una actitud prepotente que puede resultar alienante en alguien que empieza a adentrarse en el mundillo.

Y, por otro lado, también quería decir algo a los principiantes, a aquellos que empiezan a querer el séptimo arte. Algo muy sencillo: es posible que en el transcurso de vuestro viaje os encontréis con películas consideradas obras maestras, clásicas, que no os gustaron y, si se da el caso, solo quiero deciros que NO PASA NADA. Te puede no gustar un clásico, eso no quiere decir que seas un ignorante. Se puede dar el caso que no tengas todavía el paladar entrenado (a mí hay películas que a los 15 no me gustaron pero a los 25 sí) o que simplemente no se adecuen a tus gustos personales. Da igual, el caso es que no pasa nada.

Es cierto que hay películas que son imprescindibles en el sentido de que marcaron un antes y un después, películas sin las cuales no se comprende la evolución del cine. Como todo arte, el cine ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y hay ciertas películas que han significado saltos de gigante en esa evolución. Pero para mí eso no significa que uno esté obligado a que le gusten.

Por ejemplo, observemos un momento Ciudadano Kane (Citizen Kane, Orson Welles, 1941). Es un film que desde la primera vez que lo vi me pareció una maravilla. Pero no es un clásico y un film imprescindible porque a mí me gustó. No es un clásico y un film imprescindible porque lo dice un libro de historia del cine. No es un clásico y un film imprescindible porque lo dirigió Orson Welles y punto.

Ciudadano Kane es un clásico y un film imprescindible porque marcó un antes y un después en el lenguaje cinematográfico. Porque Welles jugó con la estructura de su argumento como nadie había hecho antes en el cine. Porque se crearon secuencias e imágenes muy ambiciosas que lo convirtieron en un film adelantado a su tiempo.

Para mí lo importante es entender por qué este film es esencial, más que si a uno le gusta o no. Por supuesto, a mí me gustó y espero que a todo el mundo le guste, pero tampoco pasa nada si no es así. Aceptar como un acto de fe la maestría de Welles me parece tan ignorante como negarla. Una cosa es decir que no te gusta y otra no ver que es una gran película. A mí hay grandiosas películas que no me han gustado, pero eso no impide que aprecie que son grandes obras. No hay que aceptar las cosas por pura fe ciega.

Sé que es difícil separar los gustos personales de la calidad objetiva de las obras, pero es algo que creo ayuda a ser más tolerante.

También me gustaría recordar que no estáis obligados a ver nada. Como he dicho, hay películas esenciales sin las cuales no se entiende la evolución del cine como arte, pero eso no obliga a nadie a verlas. Si realmente te apasiona el cine, lo cierto es que las acabarás viendo tarde o temprano. Si lo haces, hazlo por curiosidad, porque te apetece, pero nunca, nunca veas un film por obligación.

Y, por supuesto, lo que los demás opinen de una película no ha de afectar el propio disfrute (o carencia de). Hace poco hablé no muy positivamente de Halloween. El origen (Halloween, Rob Zombie, 2007). A uno de los lectores, el Dr. Gonzo, sí que le gustó la película y así lo dijo en los comentarios. ¿El hecho de que a mí no me gustara va a impedir que el Dr. Gonzo siga disfrutando de esta película? Por supuesto que no. ¿El hecho de que al Dr. Gonzo le gustara esta película va a hacer que desprecie su opinión a partir de ahora? Por supuesto que no.

Compartir diferentes opiniones sobre las películas que vemos es una de las razones por las que existen este y otros blogs sobre cine. Debatir sobre por qué a mí me gusta o no esta o aquella película con alguien que opina lo contrario (o lo mismo pero por otros motivos) es lo divertido de todo esto. No se trata de imponer los propios puntos de vista o de ganar un imaginario combate. Al fin y al cabo, todos amamos lo mismo: el cine.


10 comentarios:

Einer dijo...

Ja, ja, ja, qué bueno el comentario. Debería ser la nueva cabecera del blog. :D

Aquí hay varios temas: en primer lugar, lo que yo definiría como cinéfilos sin criterio. Para ellos lo que dice la mayoría es dogma y si la mayoría dice que El resplandor es la hostia, pues es la hostia aunque a mí no me guste. Esta gente además, suele ser muy intransigente con sus opiniones porque saben que hay un grupo grande que opina como ellos, pero en realidad son ellos los que opinan como ese grupo, ya que habitualmente no se forman una opinión propia sino que se limitan a difundir lo que dice el grupo. Este que te ha dejado el comentario es de los del grupo “Stanley Kubrick es el mejor director de la historia y punto” y como es el mejor todas sus decisiones deben ser aceptadas como la visión de un genio que nosotros, pobres tontos a las 3, no somos capaces de entender. Pues no, Kubrick eligió el doblaje y es una puta mierda, igual que eligió las frases de la máquina de escribir en las versiones internacionales y nos coló el No por mucho madrugar amanece más temprano, que no puede ser más anticlimático. “Y el doblaje es el mejor de la historia precisamente porque fue Standley Kubrick quien eligió a los personajes…” Seguro que es eso lo que hace que un doblaje sea mejor o peor, que lo elija Kubrick. Me estoy imaginando al pollo este llorando en el teclado mientras defiende a su ídolo Kubrick de un ataque tan gratuito como desinformado.
Qué triste que haya gente que se aproxime al cine de esta manera tan absurda, sin tener criterio propio, sin aceptar las opiniones de los demás y con la certeza de que existe un criterio objetivo que demuestra que sus gustos son soberanos cuando al final el cine es una experiencia individual y subjetiva.

Otro tema interesante aquí es lo de las películas intocables. A mí me encanta Ciudadano Kane y tengo amigos que la consideran un peñazo. ¡Y quién soy yo para contradecir sus gustos! Puedo hablar de sus bondades técnicas, explicar que es una película adelantada a su tiempo,… pero si mi colega se aburre, se aburre. ¿Le convierte eso en un tonto a las 3? No, si es capaz de ver que es una película técnicamente brillante y reconocer que pese a eso le aburre. Tonto sería yo si dijera: “Pues es la hostia, lo que pasa es que tú eres un tonto a las 3 que no tiene ni puta idea de cine”.

Yo hubo un tiempo que intentaba razonar con este tipo de gente, pero ya paso. Había uno en mi colegio que era un “elitista” del cine clásico que despreciaba todo lo demás. Al principio hablaba con él y otro colega de clásico pero cuando me di cuenta de su actitud, para joder yo llevaba la conversación siempre a Stallone y Schwarzenegger que era lo que más odiaba, y el tío en su tremenda ignorancia, a veces me decía: “Venga, vete a ver algo de Schwarzenegger” como si me estuviera ofendiendo o pensara que me iba a molestar.

En fin, los considero gente con cierta estrechez de miras. Con esa actitud es muy difícil disfrutar plenamente del cine.

Raül Calvo dijo...

Pues lo gracioso, Einer, es que hace tiempo consideré poner como subtítulo en el blog: "no tiene ni idea de cine, pero lo disimula bien", supongo que no lo disimulo tan bien :D. En fin, el esnobismo y la pedantería son realmente aborrecibles, es algo de lo que nunca te cansas de ridiculizar.

Dr. Gonzo dijo...

No puedo extenderme mucho, aunque el tema lo merece.
Estoy muy de acuerdo con lo que dices, sin embargo, siempre me chocará que una persona que se las dé de amante del cine me diga que no ha visto El Padrino o Casablanca, por ponerte dos ejemplos trillados. No digo que tengan que gustarte por narices, pero sí realmente consideras que amas el cine, hay películas que bajo mi punto de vista hay que ver (por lo menos verlas), aunque sólo sea por enriquecer nuestra cultura general.
Claro, aquí entraríamos ya en el tema prejuicios. Hay supuestos cinéfilos que por un motivo u otro no salen del cine de su época, o bien no salen del cine clásico. Unos piensan que todo el cine actual es basura, y otros que el cine clásico, por ser antiguo, es aburrido. Ambas partes se equivocan, pero en éste mundillo hay mucho prejuicio y mucha excusa barata.
Precisamente hace un par de días, hablando con una chica conocida mía, me dijo que a ella no le gustaba ni el cine comercial, ni los westerns, ni la ciencia ficción, ni las comedias americanas, ni la acción. Y yo pensé: vale, no te gusta el cine.
Un comentario de ese tipo sólo me lo tomo en serio si apuntas bien y me das títulos concretos, pero cuando se empieza a meter tooodas las películas de un mismo género en el mismo saco, dejo de escuchar a esa persona, y es que si hay algo que joroba, son los prejuicios y la gente que emplea más tiempo hablando de las películas que no les gustan que de las que sí les gustan, o esta gente tiquismiquis que de cada 10 películas sólo le gusta 1, y aún así le pone alguna pega.

Raül Calvo dijo...

Dr. Gonzo, sobre los prejuicios podríamos estar meses hablando. Yo nunca entenderé cómo los dos géneros más difíciles de hacer (la comedia y el terror) son de los más despreciados por la "crítica seria". Me ha hecho gracia lo de la amiga tuya, ¿le gustarán las cintas asiáticas que protagoniza un señor mayor? ¿los dramas en los que la prota mira como llueve y piensa sobre el bien y el mal?

Victor Noble dijo...

A mi me pasa con Pulp Fiction. Me parece una gran película, pero de ahí a que este en el Top 10 de las mejores películas de la historia, me parece una exageración. No por eso voy a despreciar la opinión de quienes la consideran su peli favorita, que conozco varios.

Raül Calvo dijo...

A mí nunca me han convencido esto de las listas y los top 10. ¿Cómo escoger las mejores películas de la historia si se siguen haciendo grandes películas?

Luis Cifer dijo...

Oye, me parece fantástica tu opinión y la comparto plenamente. Que cada uno piense lo que quiera, lo que importa es disfrutar del cine y no insultar ni faltar a quien opine diferente. Tiene que haber de todo, por suerte o por desgracia.

Raül Calvo dijo...

Pues ya que coincidimos, solo añadir que gracias por comentar.

Roy D. Mustang dijo...

Me duelen las manos de aplaudir. No puedo estar más de acuerdo contigo, Raül.

Raül Calvo dijo...

Está bien coincidir en esto, ahora podemos "descoincidir" en lo demás, :D Un saludo.

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