8 oct. 2014

Permanezca en sintonía (Stay Tuned)

 ¿Por qué esta película no es apreciada como la obra maestra que es? ¿Por qué, aprovechando la actual fiebre nostálgica, no existe una edición especial en Blu-ray en lugar de una triste edición en DVD sin más extras que el tráiler? Ah, qué injusta es la vida. Si todavía no la conocéis, dejadme que os introduzca en el maravilloso mundo de Permanezca en sintonía (Stay Tuned, Peter Hyams, 1992).

Roy Knable (John Ritter) es un perdedor adicto a la televisión, una adicción que está llevando su familia al desastre. Una noche, un misterioso hombre (Jeffrey Jones) le ofrece una auténtica maravilla: una enorme televisión acompañada de una gigantesca antena parabólica que le permitirá sintonizar más de 600 canales (666 canales para ser exacto). Es justo la misma noche que Helen (Pam Dawber), la esposa de Roy, decide abandonarle. Mientras discuten, ambos serán absorbidos por la antena y quedarán atrapados en un infernal mundo televisivo. A partir de entonces, tendrán 24 horas para sobrevivir o ser condenados al infierno.

Permanezca en sintonía es una fantástica comedia negra que satiriza el mundo de la televisión y nos ofrece toda una gama de parodias de concursos y series. Por supuesto, son parodias de series, películas y anuncios que eran más conocidos en los 90, cuando se estrenó la película. Pero aunque hay algunos que resultarán desconocidos para el espectador actual, como la parodia de la serie Treintaytantos (Thirtysomething, 1987-1991) y la de un popular anuncio de equipos de música, lo cierto es que sigue siendo divertida aunque se desconozca el referente, como con el caso del anuncio mencionado o el momento Tres solteros y el bebé de Rosemary.

Pero la parte más divertida e interesante, obviamente, es la odisea de Roy y Helen a través de los 666 canales del infierno. Una odisea que incluye una excelente secuencia animada del maestro Chuck Jones y también algún momento metalingüístico, como cuando Roy cae en una especie de Apartamento para tres (Three's Company, 1977-1984) (la serie que lanzó a la fama a John Ritter). Este viaje de pesadilla hace que la película no aburra y entretenga de principio a fin. Bueno, menos una secuencia que es un videoclip a lo MTV (de cuando la MTV era una cadena musical).

Permanezca en sintonía se ve beneficiado con un reparto que encaja a la perfección con el tono y el estilo de la película, además del toque adicional de que tanto Ritter como Dawber alcanzaron la fama gracias a populares series de televisión (Ritter en la mencionada Apartamento y Dawber con Mork y Mindy (Mork & Mindy, 1978-1982). También se ha de mencionar al gran Jeffrey Jones, que se lo pasa de fábula interpretando al diabólico Spike.

En fin, a lo mejor me ciega la nostalgia, pero creo que Permanezca en sintonía es toda una joya que se merece más reconocimiento del que tiene y espero que penséis lo mismo cuando la veáis.


2 comentarios:

Raúl Cifuentes dijo...

Era una peli muy rara para el público de su época. Hoy en día si que tiene cierto seguimiento de culto, sobre todo a raíz de la muerte de Ritter. Yo la recuerdo con mucho cariño... y creo que no la he vuelto a ver desde que la echaron por el Canal +... ¡¡¡el de la llavecita!!!

Raúl Calvo dijo...

Y viéndola hoy también te das cuenta de la cantidad de pelis que han tomado ideas prestadas de Permanezca en sintonía.

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