26 feb 2021

Universo Animado DC: Trilogía La Liga de la Justicia versus Darkseid

 

Cuando James Tucker empezó a supervisar las películas animadas del Universo DC para la división de animación de la Warner, se le comunicó que a partir de ese momento las películas tendrían una continuidad. O, mejor dicho, habría ciertas películas que formarían parte de una continuidad, mientras que otras que adaptaban novelas gráficas, arcos clásicos o videojuegos, como la divertida y recomendable Batman: Asalto en Arkham (Batman: Assault on Arkham, Jay Oliva, Ethan Spaulding, 2014), serían independientes. La continuidad se basaba en la intención de Darkseid, el villano creado por Jack Kirby, de conquistar la Tierra como ya había hecho con incontables planetas. En este artículo me centraré en las tres películas que avanzan la historia de La Liga de la Justicia contra Darkseid, dejando de lado películas que forman parte de la continuidad pero que no se centran en este enfrentamiento. Así, quedan fuera películas como La Liga de la Justicia: La paradoja del tiempo (Justice League: The Flashpoint Paradox, Jay Oliva, 2013), el que podría considerarse prólogo de la historia, La Liga de la Justicia: El trono de Atlantis (Justice League: The Throne of Atlantis, Ethan Spaulding, 2015), que cuenta cómo Aquaman se incorpora a la Liga de la Justicia, o La Liga de la Justicia Oscura (Justice League Dark, Jay Oliva, 2017), que presenta, pues eso, a la Liga de la Justicia Oscura.

 

La Liga de la Justicia: Guerra (Justice League: War, Jay Oliva, 2014). El film se concibió como una adaptación de La Liga de la Justicia: Origen. Esta serie, a su vez, se publicó a raíz del evento "Los nuevos 52", que empezaba de cero el Universo DC y renovaba a sus personajes. La versión animada está protagonizada por los personajes clásicos, Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern, Flash y Shazam, pero en versiones renovadas. En el film llevan en activo poco tiempo, cuando la llegada de los parademonios de Darkseid hace que se junten para enfrentarse a esta gran amenaza. Los héroes no se conocen entre sí, pero lo van haciendo a medida que avanza el film. Lo interesante es que este desarrollo se hace a partir de las peleas y la manera de enfrontar los problemas que se les presentan. El espectador va también conociendo estas nuevas encarnaciones a través de las acciones que llevan a cabo y del modo en que las llevan a cabo, igual que hacen los propios protagonistas. Aquí debería mencionar que la Wonder Woman de esta película es algo distinta de la que aparece en Wonder Woman - La mujer maravilla (Wonder Woman, Lauren Montgomery, 2009), el puente entre ambas es Wonder Woman: Bloodlines (Justin Copeland, Sam Liu, 2019)

El film era una introducción a este renovado Universo DC y la actualización de sus personajes, así que la narrativa es algo básica. No tiene la ambición de títulos posteriores, la historia es bastante sencilla pero, teniendo en cuenta cómo se iría desarrollando, fue una decisión acertada la manera de enfocar el film. De este modo se dejaba lugar para que los siguientes títulos fueran creciendo. Es mejor empezar de forma modesta y luego ir creciendo, que empezar ya a lo grande y poder ir solo hacia el ridículo.

 

The Death and Return of Superman (Jake Castorena, Sam Liu, 2019). Una de las primeras películas de animación para DVD dentro del Universo DC que produjo Warner fue La muerte de Superman (Superman: Doomsday, 2007). La razón es obvia: la saga en que se mataba a Superman fue todo un fenómeno social. Originalmente publicada a principios de los años 90, se concibió como una forma de devolver al personaje la popularidad que había perdido hacia finales de los 80, provocando luego toda una serie de imitaciones. Cuando se inició la nueva continuidad, se decidió adaptar de nuevo la historia, pero convirtiendo a Doomsday en una creación de Darkseid, en La muerte de Superman (The Death of Superman, Jake Castorena, Sam Liu, 2018) que sería seguida de La muerte de Superman. Parte 2: El reinado de los Superhombres (Reign of the Supermen, Sam Liu, 2019). Ambas serían luego combinadas en una sola épica película de 166 minutos: The Death and Return of Superman.

La primera parte está dedicada, como el título indica, a la muerte de Superman a manos de Doomsday. Resulta impactante sobre todo al ver las reacciones de los allegados a Superman, impotentes ante el brutal avance de Doomsday. Incluso Lex Luthor, al que pone voz un fantástico Rainn Wilson, se empieza a preocupar cuando ve que Doomsday parece imposible de detener. El film refleja, con el impacto en la ficción de la muerte de Superman, el impacto que tuvo en la cultura popular su muerte temporal.

Pero más interesante es lo que sigue, por lo menos para mí. La misteriosa aparición de diversos superhombres y las primeras indicaciones del papel de Darkseid en todo ello. Como es de esperar, todo lleva hacia una nueva épica batalla.

 

Liga de la Justicia Oscura: Guerra Apokolips (Justice League Dark: Apokolips War, Matt Peters, Christina Sotta, 2020). Llegamos así a la gran conclusión de esta historia. Una película que resulta sorprendente por diversos motivos. Fue calificada R en Estados Unidos por su violencia y se decidió pasar el protagonismo a John Constantine, en lugar del panteón de héroes habitual.

Convertir a John Constantine en el protagonista tiene su lógica. Tras los eventos de The Death and Return of Superman, Superman decide llevar la guerra a Darkseid y organiza un ataque de la Liga de la Justicia en la propia Apokolips. El ataque fracasa y Darkseid se hace con el control de la Tierra, sometiendo a sus héroes. Unos años más tarde, un Superman sin poderes decide poner en marcha un último intento de derrotar a Darkseid, para lo que necesita la ayuda de Constantine.

Esta película tiene un tono más oscuro y brutal que las anteriores películas. Al poco de empezar, a Wonder Woman le arrancan un brazo, por ejemplo. Pero también tiene sitio para el humor negro. Un humor negro que se origina en el hecho de que, como la mayoría de los superhéroes están muertos, los supervivientes se ven obligados a reclutar supervillanos. Lo que permite escenas como una que me hizo reír mucho en la que Harley Quinn convierte cabezas enemigas en pulpas sangrientas con su martillo cantando "si eres feliz y lo sabes, muéstralo". El tono viene marcado por la derrota del inicio y los extremos a los que han de recurrir los protagonistas para recuperar la Tierra. El único inconveniente es que, si uno está un poco familiarizado con el mundo de los cómics, el final es algo predecible, si bien no impide disfrutar con la película.

Y hay mucho que disfrutar. Son 90 minutos muy entretenidos en los que la acción y la dinámica de los personajes engancha al espectador. Es un film épico que concluye de forma muy satisfactoria el relato construido previamente. Es también la única película que recomendaría aunque no seáis fans de este Universo o no hayáis visto las anteriores películas.

23 feb 2021

Segunda oportunidad: Tuno negro

 
 
 
La cosa fue así: Quedé con unas amigas para ir al cine. Cuando acabó la película que queríamos ver y salimos de la sala, vi que estaba por empezar Tuno negro (Pedro L. Barbero, Vicente J. Martín, 2001). Así que les sugerí si les apetecía colarse a ver Tuno negro, aceptando sin pensárselo mucho (al cabo de un tiempo empezaron a cambiar los horarios para que la gente ya no pudiera colarse así en las salas). La película no nos gustó mucho, en un alarde de ingenio la bauticé Truño negro, pero, teniendo en cuenta que no nos había costado nada verla, eso no impidió que nos lo pasáramos bien.

Salto a veinte años más tarde. Recordé esta anécdota y decidí volver a ver Tuno negro, más que nada porque sí que me acordaba, más o menos, de ella pero era incapaz de recorder qué película era la que queríamos ver. Se me ocurrió que algo tendría este slasher si me acordaba de él a pesar de todo. Aunque ya os digo que no es de esas veces en que resulta que la película que hace unos años me pareció mala ahora me parece buena.

La trama gira en torno al Tuno negro, asesino de estudiantes universitarios que viaja de universidad en universidad. Unos creen que es una leyenda urbana que no existe, otros creen que es un raro caso de psicópata español. Cuando Álex Alonso (Silke) llega a la Universidad de Salamanca para iniciar el curso, descubrirá que es una realidad cuando ella y sus compañeros sean víctimas del Tuno negro.

El film fue producido siguiendo la estela del éxito de la entonces trilogía Scream y los slashers que se produjeron a continuación. La película de Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín arranca con un prólogo en el que se incluye un cameo, cambiando Drew Barrymore por Maribel Verdú (un cambio con el que salimos ganando, creo yo), en una secuencia que toma varias cosas prestadas de una secuencia de Scream: Vigila quién llama (Scream, Wes Craven, 1996) y de uno de los asesinatos de Leyenda urbana (Urban Legend, Jamie Blanks, 1998). Y esto ya indica el principal problema del film, la falta de personalidad propia, a pesar de tener un asesino que pertenece a una tradición tan española. Claro, en Cataluña no hay tradición tunera y  me parece tan exótico lo de la tuna como le puede parecer a un americano o a un francés. Además, por lo que he comprobado la tuna no era precisamente muy popular ya entonces, así que las reacciones y la pasión tunera de algunos personajes "jóvenes" resulta poco creíble.

Igualmente poco creíble es el reparto. Un reparto que está lastrado por un gran problema del cine español: contratar siguiendo quién está de moda más que quién tiene talento. Silke estuvo incompresiblemente de moda durante los primeros años del siglo XXI, para desaparecer luego. Su inexpresividad y nula química con sus compañeros es evidente aquí como en todas las películas en que participó. Luego tenemos a actores como Jorge Sanz, entonces con 31 años, y Sergio Pazos, que entonces tenía 36 años, haciendo de jóvenes universitarios. Aunque es cierto que en la universidad te encuentras personas de todas las edades y se intenta justificar su presencia diciendo que son repetidores, está claro que los personajes estaban escritos como veintañeros.

A pesar de todo, la distancia temporal ha logrado que lo que entonces me pareciera algo mediocre ahora se me haga más entretenido, más que nada por moda narrativa de entonces, la tecnología puntera de la época, que no se toma en serio a sí misma y que, como sucede en muchos ejemplos del género, la trama no tiene ningún sentido. Ahora resulta divertida, bastante más entretenida que cuando se estrenó en su día, demasiado cerca de notables ejemplos del género. No la recomendaría, más que a los que sean muy fans del género o eran jóvenes en aquella época.

19 feb 2021

El péndulo de la muerte (The Pit and the Pendulum)

 

De las diversas adaptaciones que se han hecho del relato clásico de Edgar Allan Poe El pozo y el péndulo, El péndulo de la muerte (The Pit and the Pendulum, Stuart Gordon, 1990) posiblemente sea una de las más perturbadoras e interesantes.

Esta adaptación dirigida por Stuart Gordon es, hasta la fecha, la única adaptación cinematográfica de la historia ambientada en el mismo periodo histórico y la misma localización que la del relato de Poe. Pero sigue la misma estrategia de adaptación que todo el resto. Es decir, debido a la breve y personal naturaleza del cuento original, este se utiliza solamente en la parte final, construyendo toda una historia creada por los cineastas alrededor de ese final. La trama nos traslada asi a la España de finales del siglo XV. En Toledo, el gran inquisidor Torquemada (Lance Henriksen) domina a la población mediante el miedo y el fanatismo religioso. Cualquier simple acusación da pie a que Torquemada y sus seguidores torturen hasta arrancar inventadas confesiones que, inevitablemente, llevan a morir en la hoguera. En un intento de detener la condena de un niño, María (Rona De Ricci) y su marido Antonio (Jonathan Fuller) son detenidos. Pero Torquemada descubre algo distinto en María al del resto de prisioneros: se está enamorando de ella. María y Antonio harán lo posible de escapar de las garras de la Inquisición, mientras Torquemada se enfrenta a nuevas emociones que expresa de la manera más perversa y demente posible.

Uno de los elementos que más destaca de la película es el reparto con el que contó. Podemos disfrutar de la presencia de, entre otros, Jeffrey Combs, Tom Towles, Frances Bay y Oliver Reed en un pequeño pero memorable papel. Sin embargo, el que más destaca es Lance Henriksen como Torquemada, reflejando la conflictiva personalidad del personaje. Uno de los detalles que lo hacen particularmente inquietante es que, al contrario que sus lacayos, Torquemada es un fanático creyente y realmente cree que la tortura y el asesinato son la mejor manera de luchar contra el mal. Sobre esta base se construye una película que no tiene ningún rigor histórico, ni falta que le hace, ya que está más interesada en crear una reflexión sobre el fanatismo religioso y sus extremos más perversos. Además, en el guion se tejen también elementos de El barril de amontillado y La caída de la Casa Usher, lo que hace que esta sea también una película muy poeniana, a lo que se suma el humor negro habitual en las películas de Stuart Gordon.

El péndulo de la muerte no es de los títulos más populares en la filmografía de Gordon, pero sí es uno de los más interesantes. Sobre todo si tenemos en cuenta que fue producido por la Full Moon de Charles Band, que no estrenaba títulos de este calibre. Un perverso film de terror que también sirve como reflejo del presente, a pesar de estar ambientado en 1492.

16 feb 2021

Cementerio del terror

 

Cuando se empieza a ver Cementerio del terror (Rubén Galindo Jr., 1985) es muy fácil detectar la influencia en el argumento del clásico de John Carpenter La noche de Halloween (Halloween, 1978). Por eso resulta tan sorprendente que Cementerio del terror se parezca tan poco a La noche de Halloween o Posesión infernal (The Evil Dead, Sam Raimi, 1981), otra película de la que también coge elementos prestados. Se construye una personalidad propia que convierte el film en un festival sangriento tremendamente entretenido.

El film arranca con el impasible Hugo Stiglitz en el papel del doctor Cardan. El buen doctor tiene una pesadilla protagonizada por Devlon (José Gómez Parcero), un asesino psicópata brutal que fue paciente suyo. Aparentemente, Devlon ha muerto, pero el doctor Cardan insiste en que se ha de quemar el cuerpo y deshacerse de él. Por supuesto, las autoridades, representadas por el capitán Ancira (Raúl Meraz), no le creen y no ven necesario recurrir a semejantes medidas. Paralelamente, un grupo de descerebrados adolescentes planea una fiesta en una casa abandonada coincidiendo con la noche de Halloween. Jorge (Servando Manzetti), Óscar (René Cardona III) y Pedro (Andrés García Jr.) planean engañar a sus novias, Olivia (Edna Bolkan), Lena (Erika Buenfil) y Mariana (Jacqueline Castro), para que acudan a una casa abandonada diciéndoles que hay una fiesta con famosos. Los planes no salen como se esperaban los chicos y las comprensiblemente cabreadas novias se cierran a jugar tenis de campanilla. Este trío de pazguatos decide entonces que la mejor manera de poner a tono a sus chicas es gastarles una broma, robando un cadáver de la morgue y montando una ceremonia satánica. Por otro lado, Tony (Eduardo Capetilla), Anita (María Rebeca), Raúl (César Adrián Sánchez), Usi (Usi Velasco) y César (César Velasco) son un grupo de niños que decide pasar un reto de valor yendo al cementerio en plena Noche de Brujas. Por supuesto, los cabezahuecas de los adolescentes harán que Devlon vuelva a la vida y se dedique a masacrar a todo quisqui.

Como he mencionado en la intro, esta producción mexicana resulta muy entretenida. No es que sea muy original, pero la mezcla de elementos, siendo parte slasher parte peli de zombis, le da un toque propio. En especial por la manera en que avanza la trama. Al principio uno puede temerse que los irritantes adolescentes sean los protagonistas, pero son gráficamente despachados por Devlon, pasando el protagonismo a los niños, que tendrán la ayuda de Hugo Stiglitz in action vestido como si se hubiera escapado de un episodio de Corrupción en Miami. Devlon, por su parte, es un asesino bastante notorio usando solo sus manos para hacer escabechina a sus víctimas. Las interpretaciones son bastante exageradas y artificiales, sobre todo al lado de ese trozo de madera con barba que es Stiglitz. Este actor es el único que conozco que es tan intenso como inexpresivo. Pero en conjunto el dispar rango interpretativo le añade diversión al film.

Desconocía la obra de Rubén Galindo Jr., pero con lo que me he divertido viendo Cementerio del terror no voy a tardar en ver más películas suyas, ahora que han empezado a ser editadas en Blu-ray por Vinegar Syndrome. Maldita sea, así no hay manera de salir de pobre.

11 feb 2021

Deathstroke Knights & Dragons: The Movie

 

Lo he mencionado otras veces, pero no me importa repetirlo. Mientras que creo que es obvia la superioridad del Universo Cinematográfico Marvel por encima del Universo Cinematográfico DC, lo contrario es igualmente cierto cuando hablamos de universos animados. El Universo Animado DC está más abierto a la exploración y al contenido para adultos, con varias películas calificadas "R" en Estados Unidos. El más reciente ejemplo es Deathstroke Knights & Dragons: The Movie (Sung Jin Ahn, 2020).

Deathstroke empezó su carrera como un villano sin escrúpulos, siendo suavizado a medida que se hacía más popular. Su popularidad ha hecho que apareciera recientemente en series como Arrow y Titans, además de varias apariciones en series de animación y la película animada Teen Titans: The Judas Contract (Sam Liu, 2017). Deathstroke es el nombre usado por el mercenario Slade Wilson cuando sale a matar y no hay que confundirlo con Deadpool, el nombre usado por Wade Wilson, aunque no sería extraño teniendo en cuenta que Rob Liefeld se "inspiró" bastante en Deathstroke a la hora de crear Deadpool (antiguamente conocido como Masacre en España).

Knights & Dragons convierte lo que estaba proyectado como episodios de una serie en Internet en una película. Presenta a Deathstroke (Michael Chiklis) como un antihéroe, un mercenario que solo acepta contratos para matar a criminales y villanos. Una vida que mantiene oculta a su esposa Adeline (Sasha Alexander) y a su hijo Joseph (Griffin Puatu). Las dos vidas que lleva Deathstroke chocarán cuando The Jackal (Chris Jai Alex) intente hacer que Slade Wilson entre a formar parte de H.I.V.E., una organización criminal al estilo de Hydra o Cobra, secuestrando al hijo de Slade. La cosa no sale bien para nadie. Diez años después, el pasado regresa para atormentar a Deathstroke que se lanza en una misión de venganza.

La película resulta entretenida gracias a su historia, que aunque resulte familiar funciona gracias al carisma de los personajes. Pero, sobre todo, entreteniene por sus elevadas dosis de sangrienta violencia. Cabezas, brazos y piernas se van acumulando a medida que Deathstroke va despachando enemigos. Sumado la historia y la violencia, el resultado es una película que tal vez no revolucione el género, el asesino en busca de rendención es un tema clásico, pero que funciona a las mil maravillas dentro del género de acción, superando incluso películas de imagen real. Es un viaje adrenalítico que presenta una nueva encarnación de un personaje ya clásico, ideal tanto para aquellos que lo vayan a descubrir como para los fans de toda la vida.