26 mar. 2012

Pleasantville


Pleasantville (1998) fue el debut en la dirección de Gary Ross, guionista que había escrito un par de grandes éxitos: Big (Penny Marshall, 1988) y Dave, presidente por un día (Dave, Ivan Reitman, 1993). Pleasantville adopta la forma de una interesante fábula quehace cierto el "ten cuidado con lo que deseas".

David (Tobey Maguire) es el típico adolescente de película, demasiado tímido para hablar con ninguna chica, que pasa desapercibido entre los demás. Al contrario que su popular hermana Jennifer (Reese Whiterspoon), a la cual no le resulta particularmente difícil interrelacionarse con sus congéneres del sexo opuesto. David es un fanático de Pleasantville, serie de televisión de los años 50 que muestra una sociedad idealizada completamente opuesta a la que se encuentra cada día de su vida. Una noche, David y Jennifer se verán transportados al universo de Pleasantville por medio de un mando a distancia mágico.

Esta es una de las pocas películas películas que he visto en el cine que me ha emocionado realmente. Esto se debe a que, aunque se trata de una película "con mensaje", Ross no deja en ningún momento que ello interfiera con el hecho de que está contando una historia. Todos los temas surgen de forma natural de la trama, no es la trama la que sirve de excusa para hablar de X o de Y. Es decir, en Los edukadores (Die fetten Jahre sind vorbei, Hans Weingartner, 2004), por ejemplo, el director usa la historia como excusa para soltar su discurso a través de la boca de los personajes, convirtiendo el film en algo predecible y aburrido, por muy interesantes que puedan ser las ideas del director (que tampoco es que sean tremendamente originales). Este es el error que no comete Ross, creando un auténtico arco dramático para sus personajes principales, los cuales evolucionan a través de la historia. El David que vemos al principio de la película no es el mismo que vemos al final.

Hago hincapié en esto ya que, a pesar de que se trata temas serios, no deja de ser una comedia, una película divertida y entretenida, con algunos momentos estéticos muy logrados y bellos. Es decir, alguien que sólo le apetezca pasar un rato entretenido, lo pasará viendo la película y no tendrá la sensación de que le están predicando.

Uno de los principales temas que trata el film es el peligro de la nostalgia, de idealizar el pasado. El típico "cualquier tiempo pasado fue mejor". Ross retrata un presente bastante deprimente, de modo que se entiende la afición de David por un universo que, en comparación, parece ideal. Y, al principio, parece realmente ideal, es a medida que se vamos descubriendo el universo de la ciudad de Pleasantville que se descubren sus carencias. David utiliza la serie Pleasantville como escape, para huir de una realidad complicada que no le gusta, prefiriendo la simplicidad de esta mítica sociedad televisiva. A lo largo de su estancia allí, David descubre que esta ciudad "perfecta", no lo es tanto. Que hay una diferencia entre el conformismo y la felicidad. Que tal vez la vida necesita algo de complicación.


La presencia de David y Jennifer acabará provocando que la perfección en blanco y negro se vea contaminada de color. Esto le sirve al director para dos cosas: como manera de presentar de forma visual el cambio interior que provoca el descubrimiento de nuevas experiencias por parte de los "pleasantvilenses", y también para introducir una fuente de conflicto en la que se tratarán temas como la intolerancia y el racismo.


Pronto surge el conflicto entre la gente en blanco y negro (digamos gris) y la gente de color (literalmente). No es algo que sea muy sutil, y hasta cierto punto de esperar, pero no por ello deja de estar mejor tratado. Aunque más efectivo es como se introduce la intolerancia, no sólo hacia la gente "de color", también hacia los libros, el sexo y, en general, todo aquello que expande la mentalidad y la educación de las personas más allá de los límites impuestos. El miedo al cambio, al "otro", es la fuerza que impulsa la intolerancia entre los en un principio pacíficos ciudadanos de Pleasantville. Imágenes por desgracia familiares como la quema de libros o la violencia contra aquellos que son diferentes resultan aún más impactantes llevadas a cabo por los pleasantvilenses.


Este aspecto de la trama le sirve también al director para homenajear la clásica obra maestra Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, Robert Mulligan, 1962).


Pleasantville es una de mis películas favoritas, así que si hay alguien que no la conozca espero que este artículo sirva para que se ponga a buscarla. He intentado utilizar argumentos de más peso que simplemente decir "me parece una maravilla y tu vida será mejor si la ves", pero en el fondo se trata de eso mismo. Me encanta y me gustaría que todo el mundo la disfrutase.

Videoclip de Fiona Apple versionando Across The Universe, versión que hizo para la banda sonora de la película y que creo que la presenta mejor que el tráiler original. "Nada va a cambiar mi mundo". 

6 comentarios:

Javier Simpson dijo...

Yo creo que esta peli y su mensaje gustan más porque está contada como si se tratara de un cuento fantástico que tiene que ver con la vida y lo moral. Su estética, a veces preciosista, ayuda a conseguirlo. Hay una idealización peligrosa que nos puede confundir y hacer creer que otra vida es posible, pero ni siquiera en ese pasado, que a veces resulta tan romántico (En Midnight in Paris vemos algo de esto), las cosas son como le gustaría a uno.

La intolerancia está muy bien reflejada. Alecciona sin resultar cargante o pedante; pero de un modo sencillo… nada que alguien ya con cierta madurez no sepa. A los más chicos le puede enseñar algo.

Una peli muy chula, a mí también me gustó bastante.

Un saludo, Raül. Muy buena entrada para una muy buena peli.

Raül Calvo dijo...

Tienes razón, al adoptar la forma de una fábula transmite mejor su mensaje.

Mario Salazar dijo...

Como es la subjetividad y la critica personal, yo había leído que llevaba mucho mensaje, pero también me grada que no se dedique a evangelizar al mundo. Un equilibrio como todo el mundo sabe siempre es mejor. Es una cinta que espero ver, la tenía olvidada pero me la acabas de recordar. Saludos.

Raül Calvo dijo...

Ha salido una edición en Blu-ray que está bien, la de DVD hace un tiempo que está agotada.

Bea Cepeda dijo...

Conozco esta película pero la verdad es que nunca me he interesado por ella, nunca la he visto y tampoco he sentido ganas... Nunca había oído decir a nadie que fuera de sus favoritas, así que me sorprende que sea una de las tuyas, ya me entra la curiosidad...

Raül Calvo dijo...

Me reafirmo, es una de mis favoritas. Espero que la veas pronto y cuentes qué te pareció en tu blog. Eso sí, mírala en VO, si es posible.

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