21 sept. 2012

Callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley)

Callejón de las almas perdidas (Nightmare Alley, Edmund Goulding, 1947) es una soberbia mezcla de drama y cine negro que adapta la clásica novela homónima de William Lindsay Gresham.

El callejón de las almas perdidas, editada en castellano por Sajalín editores, apareció publicada por primera vez en 1946 y en seguida se convirtió en un éxito, con el tiempo se convirtió en una novela de culto. Gresham concibió parte de la novela mientras luchaba en el bando republicano durante la Guerra Civil. Mientras esperaba ser repatriado, un compatriota le describió como era la atracción del geek e inmediatamente Gresham quedó horrorizado y fascinado por ello. Gresham había trabajado de joven en una feria, así que tampoco le era un mundo desconocido, pero fue el descubrimiento del geek lo que hizo que empezara a escribir la novela. Esta cuenta la ascención y decadencia de Stan Carlisle, un joven atractivo, inteligente y muy ambicioso. Carlisle no se detendrá ante nada por conseguir la fama y fortuna que tanto cree merecer, convirtiéndose en el proceso en un monstruo.

Gresham mezcla en la novela su fascinación y conocimiento del mundo de las ferias ambulantes y los freaks, su interés por el psicoanálisis, el tarot y el comentario social para crear una absorbente relato. Carlisle, llevado por la avaricia, representa un monstruo atractivo, cuya corrupción va a la par de su encanto (un poco como las transgresiones morales de Dorian Gray se quedan en su retrato pero no afectan su bello exterior), pero sin ser consciente de que en la sociedad hay monstruos mucho peores que él. El autor nos presenta una sociedad cínica e hipócrita, donde impera el clasismo social, contrastada con la pequeña sociedad de freaks y feriantes, más solidaria y honesta en su deshonestidad.

El actor Tyrone Power se hizo de inmediato con los derechos de la novela para ser llevada al cine, esperando que su interpretación como Stan Carlisle sirviera para apartarlo de los roles románticos y pudiera aspirar a papeles más serios. Sin duda el interés personal de Power en la película hizo que su interpretación fuera muy intensa y trabajada, logrando crear un inolvidable Stan, atractivo y corrupto, logrando sus mejores momentos en la representación de la decadencia del personaje.


Además de las grandes interpretaciones que nos encontramos en este clásico, habría que mencionar también a Helen Walker como la pérfida psicoanalista Lilith Ritter y a Coleen Gray como la inocente Molly, el film ha perdurado por el excelente trabajo de Edmund Goulding y Jules Furthman, director y guionista respectivamente, los cuales consiguen mezclar los elementos de drama y género negro presentes en la novela, consiguiendo un híbrido único en su calidad. Tal vez porque el versátil Goulding había dirigido varios dramas y Furthman era un experto en cine negro, así ambos se aplicaron en sus fuertes. Desde luego, el film tiene aspecto de cine negro, jugando con la oscuridad y las sombras de los personajes de forma excelente.

Para los que conocen la novela, uno de los aspectos que destaca del film es como logra hacer una adaptación bastante fiel sorteando la fuerte censura de entonces. Obviamente los aspectos más explícitos no aparecen reflejados en pantalla, así como se añade cierta moral cristiana en una escena que parece una concesión al código que imperaba entonces, pero la temática queda intacta, representando sin pudor las estratagemas para timar a las personas que emplean los predicadores y hombres milagro tan populares en Estados Unidos. Una franqueza que hace que el film siga siendo relevante.

Además de la excelente versión cinematográfica, también me gustaría recomendar la versión en cómic que apareció hace tres años, llevada a cabo por el artista underground Spain Rodríguez y editada en España por Editorial Drakul bajo el sello Likantro. Esta adaptación, muy fiel a la novela, une lo mejor de dos mundos: es libre de ser tan explícita como la obra original de Gresham y capta el ambiente de cine negro de la película.

14 comentarios:

Roy Bean dijo...

Siempre que puedo reivindico la figura de Goulding y sus dos peliculones "Nightmare alley" y "The razor's edge", te felicito por darle cancha a esta que es la más gótica y bizarra de todas. En el blog tengo una entrada que hice en su tiempo por si te interesa echarle un vistazo.Excelente post.

Saludos
Roy

Raül Calvo dijo...

Es una de esas películas que te sorprende que un estudio la financiara, desde luego. Saludos.

Javier Simpson dijo...


Hola. Qué casualidad; la vi hace unos 5 o 6 días y me pareció una rareza atractiva. Una pena que la parte central baje bastante las expectativas creadas. No me convenció demasiado “la huida” con su mujer para triunfar en la gran ciudad. Veo esta parte demasiado teatral, apresurada, poco consolidada. Ni me gustó ni me convenció el vínculo que se da entre la Anne Baxter y Power, ni la relación entre éste y su mujer. Está contada de un modo superficial y pierde en relación al inicio y la última parte de la peli, con un final acojonante. Ya digo, para mí una pena.

Un saludo. Muy buen post, Raül

Raül Calvo dijo...

No sé qué es lo que no te convenció, el personaje de Power es tremendamente ambicioso y avaricioso, así que solo puede saciar su sed de fortuna en la ciudad. No sé a qué personaje te refieres con lo de Anne Baxter, porque la Baxter no sale en la película, lo tendrás que aclarar. Tampoco lo veo teatral o apresurado, está claro que en la novela se expande más el periodo de adivino y hombre milagro, se ve el tipo de sesiones que hace para la clase alta y cómo realiza el timo, pero me pareció bien condensado en el film. Me sigue gustando bastante. Saludos.

Javier Simpson dijo...

Increíble, creí que la psiquiatra era Anne Baxter. Se me parece un montón a ella. Vaya!
La parte en la que hace los timos, su relación con la gente nueva de la ciudad y la transformación que se produce en el protagonista no me pareció del todo bien explotada y con un aspecto trascendente que es engañoso. Para mí en el film (no sé en la novela) se quiso llegar en esta parte, en el desarrollo digamos, a que el personaje de Power ofreciese más chicha de lo que realmente había en él. De hecho hay un momento en el que se puede dudar de que tenga realmente algún tipo de poder mental. Y ahí voy yo: es un juego que no conduce a nada porque él es sólo un timador, según lo veo yo, y nada más, un timador con sus matices personales y claroscuros morales que en la peli, en esa parte central, me resultan un tanto descafeinados y simplificados en su evolución personal.
Hablo de teatral en algunas de las escenas, como cuando el prota trata de convencer al policía que quiere cerrar la feria de que él es especial y tiene poderes, o en la ciudad, por ejemplo, en sus actuaciones, o cuando hace la farsa con su esposa con el hombre que cree ver a su hija. No sé a mí me pareció un tanto teatral. Pero igual no es el término adecuado, puede ser.

Unsaludo

Javier Simpson dijo...

De cualquier forma es una peli muy interesante que podía haber sido increíble. Creo que esa tramo central tiene cosas para analizar, lo que me convence y lo que no lo hace tanto, y la peli en general. Me interesa la transición que se produce de la mitad hacia el final, cuando cae en desgracia, o al pozo, cuando se hace “un monstruo”. Creo que esa transición es precipitada y no del todo convincente… pero tendría que volver sobre ella (sí, ya sé que la vi hace poco, pero hay cosas que se me escaparon porque la vi de noche en el curro y creo que me quedé un poco traspuesto en esa parte. Ahí puede haber cosas que se me fueron un poco; por eso me gustaría volver sobre ella y “verla mejor! Si lo hiciera tal vez me atreviera a hacer mi propio comentario)

Raül Calvo dijo...

Javi, la gracia no es que sea sólo un timador, es que a pesar de lo despreciable que es se encuentra a gente que es peor, como la psicoanalista. Esas escenas que mencionas son claves para ver sus habilidades como embaucador, como manipula a la gente. No se transforma en nada, aplica siempre las mismas habilidades de timador, sólo cambia el entorno y las ganancias. De nuevo, para luego ser él mismo manipulado. No hay ninguna pretensión de trascendencia ni nada, el objetivo es mostrar como la ambición y la avaricia acaban llevando a la destrucción, el estudio de un personaje despreciable.

Javier Simpson dijo...

Seguro que va por ahí y la peli desde luego no me dejó indiferente. Lo que comento de la transformación me refiero a su hundimiento personal, a su evolución hacia lo que sería el monstruo que representaría, según lo interpreto yo, lo más bajo del ser humano, alguien sin sentimientos o de sentimientos pérfidos, inmorales...A ver si la vuelvo a ver y te digo algo más.
Gracias por las aclaraciones que sin duda aclaran más la peli.

Un saludo, Raúl.

Raül Calvo dijo...

Javi, deberías hacer un post después de ver la peli otra vez y así comparamos notas, sería interesante. Saludos.

Einer dijo...

Tiene muy buena pinta. Este tipo de pelis sobre freaks, ferias, circo,... me molan mucho. Si encima es un poco cine negro, genial.

Por cierto, yo también tengo ese ataúd.

Raül Calvo dijo...

Ten en cuenta que lo de la feria es solo una parte de la película, pero es un título muy recomendable.

Javier Simpson dijo...

Te tomo la palabra. A ver si lo hago pronto.

Ariadna dijo...

Parece muy interesante la película, me encantan todos esos temas de degradación moral y psicológica y ambientes sórdidos, así que la dejo pendiente para buscarla. Hace poco vi The razor´s edge, de Edmund Goulding, que me pareció una buena película, con un tema muy atrayente, aunque algo desaprovechado. Me habría gustado ver algo de la estancia del protagonista en el Tibet y de su transformación espiritual. Pero la peli se centra más en las bondades del personaje y en la relación tormentosa con su ex novia, lo que la reduce a un entretenido drama romántico y psicológico, en mi opinión (no sé cómo será la novela).

Raül Calvo dijo...

Ariadna, yo tampoco sé como es la novela de The Razor's Edge, pero si sé que Nightmare Alley es un film excelente que te recomiendo sin prejuicios.

Publicar un comentario