29 oct. 2012

Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace)


Cuando uno se pone a buscar películas para Halloween normalmente se escogen películas de terror y es lo que estaba haciendo mientras preparaba mi selección para un maratón halloweeniano (que supongo publicaré mañana). Mientras hacía mi selección recordé esta fantástica comedia negra que está ambientada en Halloween y, aunque no sea una película de terror, esto hace que también sea una gran elección para esta fiesta. Bueno, lo cierto es que es una gran comedia y cualquier momento es ideal para verla.

Yo no soy muy fan de Frank Capra, su tipo de cine nunca me sentó demasiado bien, siendo Arsénico por compasión (Arsenic and Old Lace, 1944) la excepción. Esta comedia de ritmo acelerado gira en torno a Mortimer Brewster (Cary Grant) que la noche en que va a decirle a sus tías Abby y Marta (Josephine Hull y Jean Adair, respectivamente) descubre que estas han cogido como hobby asesinar a los pobres desgraciados que alquilan una habitación en su casa. Para complicar más las cosas, el asesino hermano de Mortimer, Jonathan (Raymond Massey), decide regresar al hogar huyendo de la policía.

Gran parte del mérito de esta película descansa en la obra de teatro en que se basa, que se ha convertido también en un clásico de la comedia teatral (y se sigue representando, especialmente en esta época del año, hace unos años la hicieron en Barcelona), que hace gala de un humor negro que no ha envejecido. Las viejecitas asesinas eran divertidas entonces y lo son ahora. También los gags más propios de la screwball comedy, como los del taxista, siguen funcionando perfectamente. O por lo menos funcionan en mí que me reí mucho volviendo a verla. Incluso hay algún momento bastante moderno en que se rompe la cuarta pared y Grant habla directamente con el espectador, así como sus toques metalingüísticos.

Es una lástima que los productores de la obra teatral no dejaran que Boris Karloff retomara el papel de Jonathan, ya que la obra todavía se estaba representando mientras rodaban. De todos modos, todo el reparto está muy bien, incluida Priscilla Lane como Elaine Harper, que tiene el difícil papel de ser la única persona más o menos cuerda de la película. Peter Lorre está como siempre fantástico, parodiando el tipo de papel que se veía obligado a hacer en el cine americano. Pero la palma se la lleva Cary Grant, convertido prácticamente en personaje salido de Looney Tunes. Según comenta John Landis en Trailers from Hell, Grant no estaba nada satisfecho con su interpretación, ya que le parecía demasiado exagerada, pero Capra insistía en ello. Algo parecido a los reproches que James Cagney le hizo a Billy Wilder en la histéricamente divertida Uno, dos, tres (One, Two, Three, 1961). Pero queda claro que tanto Capra como Wilder tenían razón y tanto Grant como Cagney ofrecen interpretaciones muy divertidas y de acuerdo al ritmo y la locura de sus respectivas películas.

Viéndola de nuevo también se me ocurrió pensar que habría sido interesante ver una película de terror dirigida por Capra. Algunos momentos del film tienen una iluminación basada en pequeños destellos en la oscuridad muy interesantes, así como hay una escena entre Massey y Lorre intercambiando impresiones sobre las operaciones quirúrgicas del primero que indica que Capra podría haber hecho un interesante film de terror o suspense, si le hubiese apetecido.

Otro aspecto a destacar es que de entre los locos que forman la familia Brewster me llena de curiosidad el abuelo, al cual solo conocemos por referencias y sabemos que tenía una especie de laboratorio lleno de venenos y que quemó a la tía Abby con ácido. Hollywood ya está tardando en hacer una precuela, es lo que el mundo necesita, una precuela de Arsénico por compasión que, para hacerlo redondo, estuviese producida por Michael Bay. Megan Fox y Jessica Biel podrían hacer de las tías de jóvenes.

¿No os dan escalofríos solo de pensarlo?

Ahora en serio, Arsénico por compasión es un clásico de la comedia que merece serlo, ya que hoy día sigue siendo tan divertida como en 1944. Incluso hay toques de esos absurdos que tanto me gustan, como Grant acusando al gato de también estar involucrado en los asesinatos de las tías Brewster. En fin, supongo que todo el mundo la ha visto, así que lo que recomiendo es verla otra vez, claro que sí.


5 comentarios:

Javier Simpson dijo...

Tú mismo te dices todo, Raül: gran elección, patatín patatán jajaja
En este caso sí que difiero en el gusto por Capra. A mí me parece un fenómeno el hombre. A veces es demasiado idealista, pero no llega a ser cursi en ningún momento, en mi opinión.
La exageración de Cary Grant me parece gloriosa. No entiendo como Grant no estaba contento con su trabajo.
¡Menudas tías de Cary Grant de jóvenes que pones, cullóns! Más que asesinas parecerían dos playmate.
Por supuesto la peli es una delicia. Una comedia negra inolvidable, muy divertida.
Un saludo, Raül. Buena entrada.

Raül Calvo dijo...

Bueno, Javi, para gustos colores, admito que Capra es un buen director pero sus pelis no me enganchan. A lo mejor es por repetir tantas veces ¡Qué bello es vivir! por Navidad ;D

Javier Simpson dijo...

es una buena explicación :-D

Einer dijo...

Yo no es que haya visto muchas películas de Capra, pero tampoco consiguen engancharme. Ni siquiera esta, que me gusta pero tampoco me apasiona. La única que me gusta de veras es Caballero sin espada.

Uno, dos, tres, esa si que es la repanocha.

Raül Calvo dijo...

Sí, en cuanto a ritmo y locura Uno, dos, tres es difícil de superar.

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