22 jun. 2011

Opera


Marco: No es muy prudente usar películas como una guía para la realidad. ¿No le parece, inspector?
Inspector Santini: Bueno, eso depende de lo que usted considere  "realidad".

Durante mucho tiempo Opera (1987) de Dario Argento ha sido una de las películas más infravaloradas y menos vistas del maestro del giallo. La película sufrió diversos problemas durante la filmación y su posterior distribución que hicieron pensar que la "maldición del Macbeth de Verdi" había afectado a la película.

Argento siempre había sido un gran fan del clásico de Gaston Leroux El fantasma de la ópera. A eso le añadimos una broma en la cual el director comentaba como le gustaría obligar a los espectadores a no apartar la mirada en las escenas más sangrientas de sus filmes y nos da Opera: la joven cantante de ópera Betty (Cristina Marsillach) recibe la oportunidad de protagonizar el Macbeth de Verdi cuando la cantante principal sufre un "accidente". Pronto, Betty descubre que tiene un letal admirador secreto que empezará a asesinar a la gente de su entorno y la obligará a presenciar cada asesinato pegándole con esparadrapo agujas bajo los párpados para que no aparte la mirada de los crímenes.

Si en Tenebrae (1982) Argento se centraba en la figura del director usando como álter ego al escritor Peter Neal, al cual dio vida Anthony Franciosa, en este filme se cambia el objetivo y se dirige hacia los espectadores que, al igual que la pobre Betty, están obligados a ser testimonio de los terribles crímenes que lleva a cabo el asesino. Posiblemente la idea de las agujas no resulte efectiva en la realidad, pero desde luego la imagen resultante es tremendamente poderosa.

El argumento, como es habitual en el maestro, se va enredando de manera progresiva para que el espectador esté completamente despistado hasta el clímax final. Un clímax, para aquellos que lo han visto íntegro, que Argento sacó de la novela Dragón Rojo de Thomas Harris. Una novela que a él le gustaba mucho y por ello se disgustó cuando en la adaptación que hizo Michael Mann Hunter (Manhunter, 1986) se cambió el final de la novela por otro distinto. Pero lo que hace sobresalir a esta película es como el maestro utiliza la trama para crear una serie de memorables secuencias de asesinatos (algunas muy imitadas como la bala a través de la mirilla), perspectivas para las que se tuvo que inventar un nuevo tipo de cámara y planos imposibles del cerebro del asesino palpitando justo antes de cada asesinato.

Es en este aspecto que la película marca un antes y un después en la carrera de Argento. Desde El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, 1970) hasta este filme, el director nos había ofrecido un gran tour de force visual tras otro. Espectaculares secuencias, un gran uso del encuadre, experimentación con los colores, majestuosos travellings... Sin embargo, las películas que estrena Argento durante los 90 hasta la actualidad (pendiente de estreno su versión de Drácula) sus películas son efectivos y entretenidos ejercicios en suspense y terror pero que no tienen la ambición estilística de sus filmes clásicos. Son películas más "normales". Así que, siendo un fan de Argento, todas las películas que hace entre 1970 y 1987 las considero como algunas de mis películas favoritas, pero a partir de 1990 lo sigo porque me gusta como director y padezco la maldición de ser completista, pero ciertamente no me proporcionan las satisfacciones de su primera etapa. Incluso sus mejores producciones de esta época, como el segmento que dirigió en Los ojos del diablo (Due occhi diabolici, Dario Argento y George A. Romero, 1990), La madre del mal (La terza madre, 2007) o el episodio de Masters of Horror Jenifer (2005), palidecen comparados con sus primeros trabajos.


Es posible que parte del motivo de ello radique en los problemas que atravesó durante esta película que, como mencionaba al principio, fueron muchos y variados. Para empezar, Cristina Marsillach y Argento no se llevaban muy bien, el director ha declarado que es la actriz más difícil con la que ha tenido que trabajar, lo cual afectó a la interpretación de Marsillach, que no es muy buena. Pero las mayores dificultades fueron técnicas, ya que encontrar la manera de convertir en realidad las secuencias que Argento había imaginado no era fácil y, como ya he mencionado, se tuvo que inventar un nuevo tipo de cámara para lograr algunas de ellas. Además, el uso de cuervos en diferentes escenas provocaba continuos retrasos, ya que tras cada toma se tenían que buscar los cuervos que se escapaban.

Pero todo ello son dificultades más o menos habituales a la hora de filmar una película. Lo peor vino una vez hecha cuando llegó el momento de distribuirla fuera de Italia. Primero, los distribuidores internacionales consideraban que un título tan simple como Opera no resultaba comercial así que lo cambiaron por Terror en la ópera y sus equivalentes en cada idioma (USA: Terror at the Opera, Francia: Terreur à l'opéra, Alemania: Terror in der Oper, etc.).

Y perdonadme que me desvíe un momento, pero es que hay dos cosas que me ofenden sobremanera: una es cuando en el doblaje o los subtítulos se eliminan referencias que aparecen en la VO porque se da por supuesto que el espectador desconoce esas referencias y la otra es que se tenga esta imagen de los aficionados al cine de terror como personas sin gusto ni criterio que sólo ven una película si contiene las palabras "terror", "horror" o "sangre" en el título.

Volviendo a la película de Argento, los distribuidores también pensaron que eran necesarios unos cuantos cortes, tanto por razones de censura como para simplemente acortar la película, siendo el caso más grave el americano: la película pasó de durar 107 minutos a sólo 88.

Todo ello son factores que contribuyeron a la injusta infravaloración de una película que desde el primer minuto atrapa por su increíble estilo visual y que esta llena de hallazgos únicos. Una grandeza visual que sirve para explicar un argumento lo suficientemente intrigante y enrevesado para mantener al espectador interesado hasta el final. Para mí, es la última gran película de Argento, hasta ahora.

"¿Y cómo puedo ver esta maravilla?" seguramente os preguntaréis. Bueno, actualmente existen dos ediciones en DVD (todavía nada de Blu-ray): una de Blue Underground y otra de Arrow Video. La mejor es la de Blue Underground ya que ofrece la película íntegra respetando el formato cinematográfico original y tiene mejores extras. La de Arrow tiene mejor audio (he leído, no lo he comprobado) pero no respeta el formato original de la película. Aunque la mejor edición es la de dos discos que sacó Anchor Bay, que es la que tengo yo: una edición limitada (la 18.624 -de 30.000- es la mía) que incluía la estupenda banda sonora y que actualmente está más que agotada. ¿Y por qué la menciono? Para daros envidia, obviamente.

Tanto para los amantes del giallo, como para amantes del mejor cine de suspense, como los que quieran ver un espectáculo visual memorable, Opera es un título imprescindible.

4 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Este título se encuetra entre mis películas favoritas de Argento, y del cine en general.

Por supuesto, Argento hace aquí un verdadero despliegue visual. Desde planos internos de una boca apuñalada, hasta un primerísimo plano de una bala siendo disparada. Este último fue homenajeado por Tarantino en Kill Bill.

Raül Calvo dijo...

No sólo por Tarantino, creo que Argento debe ser el director más copiado de la historia del cine después de Hitchcock. Desde Brian De Palma a la gente de las pelis Saw, todos han copiado en algún momento al maestro. Esta peli es de las más copiadas junto al famoso truco del final de Tenebrae (cuyo grandioso plano secuencia podéis disfrutar en el post que hice de ella).

paco bas dijo...

has visto Phenomena o Demons que aunque esta última no es de el si participa en el guión y en la producción ademas de que la música es de Claudio Simonetti y tiene temas metaleros como la de phenomena, a mi esas son de las que más me gustan y las he visto casi todas menos una de las que estan mejor consideradas rojo oscuro y alguna que otra que ahora no recuerdo, las que tengo pendientes son las de Mario Bava que solo he visto unas pocas

Raül Calvo dijo...

De Demons hice un post comentando las dos películas. De Dario Argento las he visto todas, sólo he hecho post de las que a mí me han gustado más, aunque todavía no he comentado Rojo Oscuro, tal vez en verano haga alguno.

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