20 jun. 2010

Las hijas de Drácula (Vampyres aka Vampyres: Daughters of Darkness)


Vampyres fue dirigida por el catalán José Ramón Larraz en 1974. Este director, guionista y dibujante de cómics barcelonés empezó su andadura como cineasta en Inglaterra con Whirlpool en 1970, siendo de esta etapa Vampyres uno de sus títulos más logrados y recordados.

En la película abunda el erotismo mezclado con el horror, especialmente servido por las vampiras del título: Fran (Marianne Morris) y Miriam (Anulka), que habían sido modelos antes de estrenarse como actrices en este film. Entre las vampiras está Ted (Murray Brown), una insospechada víctima que se convierte en testigo de los desmanes asesinos y carnales de las muertas vivientes. Mientras esto sucede dentro de las paredes de un gotico castillo, cerca han acampado una joven pareja de enamorados: John (Brian Deacon) y Harriet (Sally Faulkner). Harriet sospecha que algo sucede y John caerá, cómo no, bajo el hechizo de Fran.

                                                        Marianne Morris y Anulka listas para dejarte seco

El mayor atractivo de la película reside obviamente en los escarceos eróticos de las vampiresas vampiras. Sin embargo, el argumento es engañosamente simple, ya que gran parte de nuestro tiempo los pasamos hipnotizados por las chupadoras de sangre; pero la secuencia inicial en la que asistimos al asesinato de Fran y Miriam a manos de una misteriosa persona y la conclusión final del film nos dejan con ciertas dudas sobre lo que hemos visto.

El componente onírico y misterioso no es ajeno a la obra de Larraz. En la sexploitation satánica Los ritos sexuales del diablo (1982) también lo utiliza dando lugar a perturbadoras y freudianas dobles lecturas.

Otro componente interesante del film es el significado metafórico del vampirismo. Siempre se ha asociado el vampirismo con el sexo y las enfermedades venéreas. En el film se hace esta asociación de forma bastante explícita: las víctimas de Fran y Miriam las recogen por la carretera como si se tratasen de prostitutas. Aunque no creo que se hiciese de forma consciente, pero teniendo en cuenta que la película se estrenó en 1974, con las secuelas de la revolución sexual a la vuelta de la esquina, sin duda flotaban en el aire las metáforas venéreas.

Podéis disfrutar de Vampyres sin censurar en un estupendo DVD de Blue Underground que, como suele ser habitual en esta casa, nos ofrece una cuidada edición cargada de extras y con una gran calidad de imagen y sonido.


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