21 feb. 2011

Akira


Cuando estaba haciendo séptimo de E.G.B., a veces nos daban entradas para ir al Centro Parroquial de Horta y ver la película que daban esa semana. Normalmente eran películas de reestreno, normalmente infantiles y normalmente para todos los públicos. Y un día la profesora nos reparte las entradas y nos quedamos mis amigos y yo mirando el título con curiosidad: Akira. No habíamos oído hablar de esa película y no teníamos ni idea de qué podía ser. Habíamos deducido que se trataba de una "peli de dibujos japonesa." Hasta entonces, las series de animación japonesa que habíamos visto eran del estilo de Bola de drac y Dr. Slump.

Cuando el sábado los cuatro que habíamos decidido ir nos presentamos frente al centro, nos llamó la atención el póster de la película (que con el tiempo adornó una de las paredes de mi habitación) que contenía una de las mejores frases promocionales que había visto jamás: Neo-Tokyo está a punto de E-X-P-L-O-T-A-R. Así, en mayúsculas, cosa que prometía muchas explosiones y muy gordas. No tenía ni idea de lo que era Neo-Tokyo pero ya tenía ganas de verlo explotar. O, mejor dicho, E-X-P-L-O-T-A-R.

El concepto "animación para adultos" nos era desconocido. En nuestro pequeño mundo, las "pelis de dibujos" eran las que hacía la Disney, y desconocíamos la existencia de películas como El gato caliente (Fritz The Cat, Ralph Bakshi, 1972) o la sublime Heavy Metal (Gerald Potterton, 1981). Por fortuna, el concepto también era desconocido para los del centro parroquial que supongo que pensaron que Akira era una simple película de dibujos animados.

Decir que la película nos flipó es poco. Nunca habíamos visto nada igual, literalmente. Recuerdo uno de mis amigos, D., comentar a la salida: No me he enterado de nada pero ha sido una pasada. Fue una experiencia que nos marcó como supongo marcó a aquellos que el 25 de mayo de 1977 vieron por primera vez La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas). Fue un antes y un después para nosotros, ya que despertó un hambre desconocida que hizo que D. y yo nos convirtiéramos en aficionados al manga (yo ya coleccionaba cómics americanos y europeos por entonces) y empezáramos a buscar por los videoclubs películas que nos proporcionaran una experiencia emocional parecida. Gran parte de la afición al manga que se originó en España en los noventa, y que goza de buena salud en la actualidad, tiene su origen en esta película, que se estrenó a principios de los 90.

Akira (アキラ, 1988) de Katsuhiro Ôtomo es una obra maestra de la animación y la ciencia ficción. La película adapta la serie del propio Ôtomo Akira, que a lo largo de seis tomos cuenta una épica historia que mezcla elementos del cyberpunk y las historias apocalípticas. La película, sin embargo, se concentra en lo que sucede en los tres primeros tomos, dejando los otros tres fuera. La serie fue publicada originalmente por Ediciones B, siendo fieles a como se había publicado originalmente en Japón (la que yo tengo); luego la serie fue publicada de nuevo por Norma Editorial en su versión coloreada.

Situada en el año 2019, la acción nos lleva a la megalópolis Neo-Tokyo, levantada sobre las ruinas de la antigua ciudad destruida por la IIIª Guerra Mundial. Allí, bandas callejeras de motoristas se enfrentan entre ellos de manera habitual. Durante una de estas reyertas, la pandilla motorizada de Kaneda tropezará con una operación militar para llevar de vuelta un sujeto escapado de unas instalaciones secretas dedicadas a estudiar algo llamado el fenómeno Akira. A partir de aquí, se mezclan personajes y tramas que culminarán con grandes revelaciones de secretos del pasado y muchas E-X-P-L-O-S-I-O-N-E-S.

Como todas las grandes obras de ciencia ficción, Akira es un reflejo del presente y el pasado, aquí de Japón. La megalópolis Neo-Tokyo es una referencia a la reconstrucción y modernización que llevó a cabo Japón tras el impacto de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Así como las protestas y manifestaciones políticas de vemos en el film son una representación paralela de las que tuvieron lugar en Japón en los 60. Pero todo esto es simplemente el telón de fondo para una película que irá avanzando hacía terrenos metafísicos una vez se empiecen a manifestar los poderes de Tetsuo.

Los diferentes personajes se van cruzando persiguiendo sus objetivos: Kaneda quiere rescatar a su amigo Tetsuo y está interesado en Kei; Kei forma parte de un grupo revolucionario que pretende exponer los sucios secretos del gobierno; el coronel Shikishima espera lograr con Tetsuo la clave para dominar Akira. Todo ello en una trama cargada de tensión, intriga, acción e imágenes espectaculares.

El contenido de Akira y las imágenes que nos presenta hace que aún hoy día resulte una película espectacular a pesar de los avances en animación que ha habido desde entonces. Lo complejo de su trama y los conceptos que nos va presentando hacen que no sea un espectáculo vacío. A pesar de que, como he mencionado antes, el 50% de la historia original se quedó fuera de la película.

Desde los 90, productoras americanas han intentado llevar a cabo una adaptación en carne y hueso de la película. El proyecto nunca se acababa de hacer realidad debido al coste prohibitivo que tenía. La idea resucitó después del estreno de Matrix (The Matrix, Andy y Lana Wachowsky, 1999) con la intención  de que Keanu Reeves hiciera de Kaneda. Gracias a Dios ése proyecto no tiró adelante. Actualmente parece que sí que se va a hacer una adaptación americana, en la cual está trabajando Steve Kloves puliendo el guion de Mark Fergus y Hawk Osby, cuyo estreno tendría planeado la Warner para el 2013.

Para mí es una obra maestra fundamental de la ciencia ficción y la animación de indispensable visionado junto a Ghost in the Shell (Kôkaku kidôtai, Mamoru Oshii, 1995).

Para una buena doble sesión, ver luego:

9 comentarios:

Michel Poiccard dijo...

MUy muy buen posdt Raül; Me imagino la cara de ustedes ante dichas entradas, mas cuando son dadas por un centro parroquial. Ésto deja mucha cuestiones interpretativas abiertas .... ;)

Hay una cosa que me llama siempre la atención, es la utilización del concepto de Neo-Tokyo; dicho concepto es utilizado también en Evangelion. Como bien has expresado, es algo arraigado por aquella época (que no sé si hoy día seguirá siendo igual) respecto de las explosiones de las bombas atómicas.

Cuando yo vi por primera vez esta película aluciné, sin más ... A los dos días me la puse de nuevo queriendo verla de nuevo; ciertamente, me engancho... Pienso que es de las mejores películas de la historia del cine (Debería verla de nuevo para poder expresar mejor lo que me transmitió).

En serio, una película en carne y hueso??Te digo en serio que no me la imagino ... Habrá que esperar ...

Reiteradas felicitaciones por tan buen post y por tan grato recuerdo.

PD: No, ya terminé los exámenes, perdona por expresarme mal.

Dr. Gonzo dijo...

Yo la he visto un par de veces y siempre me ha resultado aburrida, pero no solo Akira, sino todo el manga y anime en general.
No le termino de pillar el truco a ese género.

Raül Calvo dijo...

Michel, ciertamente el concepto destrucción/reconstrucción y las destrucciones masivas están tremendamente arraigadas en el inconsciente japonés. Y por desgracia el centro parroquial de Horta no volvió a cometer el mismo error y luego siguieron poniendo cine ñoño.

Dr. Gonzo (doctor en qué? por cierto), nunca he interpretado el manga y el anime como un estilo separado, ya que no separo las películas por nacionalidades. Pero, bueno, si no te gusta el estilo japonés, qué se le va ha hacer. Podrías probar series de animación japonesa que tienen un toque más "occidental" como Cowboy Bebop. O series paranoides como Serial Experiments Lain o Paranoid Agent. MPD Psycho de Takashi Miike te puede dejar boquiabierto fácilmente. Son sugerencias, Por si te apetece, que no hay nada peor que te quieran obligar a que te guste algo, sólo se consigue que le cojas más manía.

Einer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Einer dijo...

Estaba yo pensando en comentar Akira, pero te me has adelantado. Más adelante.
La semana pasada la pusieron en La 2. Yo me quede flipando; creo que es la primera vez que la veo en TV. Para mí es un peliculón aunque la primera vez que la vi ni la entendí ni me gustó demasiado.

Dr. Gonzo, si el manga y el anime te parecen aburridos, pues no hay nada que hacer. Cada uno tiene sus gustos, pero... siempre hay cosas que nos pueden sorprender. A mí, por ejemplo, el género que menos me gusta, con diferencia, es el western, pero eso no quita para que haya westerns que me encanten.
Mi manga favorito, Blame! de Tsutomu Nihei. Ahí te lo dejo, por si quieres darle otra oportunidad.

Por cierto, la pelicula con personajes de carne y hueso la veo con recelo, pero poner a Keanu Reeves como Tetsuo... Y después qué, Laurence Fishburne como Kaneda.

Raül Calvo dijo...

Einer, Akira en la tele? Ya pensaba que desde que se acabó el ciclo de anime que dieron en el canal autonómico Canal 33 hace la tira, se había acabado el cine anime en la tele. Me alegro, a ver si infecta a más jóvenes.

Por suerte, lo de Keanu Reeves en Akira ya es cosa del pasado.

Y Blame! también me gustó mucho.

Dr. Gonzo dijo...

Si, supongo que no tengo remedio con el manga y el anime.
Recuerdo que Evangelion me enganchó tremendamente, pero luego intenté revisionarla y me aburrió a la mitad.

¿Doctor en qué? La respuesta la encontrarás en Miedo y Asco en Las Vegas, Raül.

Un saludito!!

Sr. D. dijo...

Raul a tu lado ese fue el principio de muchos "no me he enterado de nada pero me ha gustado", ja jaa jaa. Muy buen recuerdo, película extraordinaria y manga sublime!!

Raül Calvo dijo...

Y tan sublime, que ha pesar de lo tochaco que es ya me lo he leído varias veces.

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