23 ago. 2011

Capitán América/Super 8


Querid@s lector@s, vuestro cinéfago se pegó ayer un tute cinematográfico considerable. Ya que la semana anterior no había ido al cine, decidí compensarlo y ayer me vi seguidas Capitán América (Captain America: The First Avenger, Joe Johnston, 2011) y Super 8 (J. J. Abrams, 2011), resultando en una jornada memorable.

Mucho se ha comentado sobre la influencia de Steven Spielberg en la película de Abrams, pero en Capitán América también nos encontramos con la alargada sombra del Rey Midas de Hollywood, lo cual es natural teniendo en cuenta que Joe Johnston trabajó a las órdenes de Spielberg en varios títulos, incluida En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Ark, Steven Spielberg, 1981) a la cual se hace referencia en la película de Johnston. Esta influencia se nota más que nada en el tono de la película.

El film se mantiene bastante fiel al personaje del cómic, y tiene grandes detalles como incluir el comando de los Aulladores del Sargento Furia original. Además, se utiliza la propia historia del personaje en los cómics como parte del argumento. Es decir, durante el periodo de la IIª Guerra Mundial los cómics del Capitán América, y por extensión todos los cómics americanos de la época, fueron utilizados como herramienta propagandística. En el film, Steve Rogers (Chris Evans), una vez convertido en supersoldado, es utilizado de la misma manera, para su desagrado. También, algo que me hizo mucha gracia, se hace referencia al serial de la Republic que protagonizó el personaje en 1944 (aunque, obviamente, ninguna mención a los olvidables telefilmes de finales de los 70 y el de los 90).

El mayor acierto de la película es la manera en que capta la esencia del personaje. El idealismo que lo convierte en un icono y que en demasiadas ocasiones se confundió con un patriotismo ciego (las peores épocas del personaje, acompañadas de muy bajas ventas del cómic). Para mí siempre fueron más interesantes las historias del personaje en las que este idealismo le llevaba a enfrentarse con el gobierno de los Estados Unidos, de forma especialmente memorable durante la gran macrosaga Civil War.

Otro aspecto que me llamó la atención, en referencia al tono previamente mencionado, es que, debido a la época en que está ambientada, tiene un aire de película de acción y aventuras algo más inocente que las ambientadas en la época actual pero, al mismo tiempo, y también debido al periodo en que transcurre, mucho más dura y cruda que las ambientadas en el presente. Con esto me refiero a que los personajes carecen de la ironía y cinismo que caracteriza a los personajes de este tipo de películas y no hay referencias a la cultura pop, de ahí la inocencia. Pero al estar situada en plena contienda, tiene momentos mucho más violentos y los protagonistas llevan a cabo acciones impensables en otras películas del género. Así, tenemos a un agente de Hydra despedazado por la hélice de un avión (algo que me sorprendió, ya que era una PG-13), gente explotando a diestro y siniestro y el Capitán América despachando enemigos sin pensarlo dos veces. Esto es la guerra, amig@s, como cantaba Nena.

La presencia del Howling Commando me hizo desear ver una película parecida protagonizada por el Sargento Furia original, tal vez recuperando el estilo de la etapa de Jim Steranko, algo que se quedará sólo en el deseo, ya que la elección de Samuel L. Jackson deja claro que en el cine sólo veremos la versión Ultimate del Sargento Furia.

En definitiva, la película es una gran cinta de acción y aventuras con un gran sense of wonder cuya única pega es el final, algo anticlimático si bien no resulta sorprendente para aquellos familiares con la historia del Capitán. Eso sí, lo anticlimático del final queda compensado con el tráiler de la película de Los Vengadores que se nos regala al final de los títulos de crédito.


 
Bueno, tras salir de la sala, cogí un poco de fuerzas con algo de rápida comida basura y entré en otra sala del multicine para disfrutar de la segunda película del día.


Simplemente hay que echarle un vistazo al póster de Super 8 a lo Drew Struzan o al logo de la Amblin al principio del film para que las intenciones y el objetivo de J. J. Abrams queden más que claras, así que tampoco insistiré mucho sobre el tema ya que se ha comentado y comentado desde el anuncio del film. Eso sí, las referencias que se hacen en el film no se reducen al estilo Spielberg, hay diversas referencias a lo largo de toda la película, desde obvias como la de George A. Romero hasta otras más pensadas para los fans como la mención a Dick Smith o los pósteres que adornan las habitaciones de los jóvenes protagonistas. Y para terminar con el tema Spielberg, ésta película carece de algo que tienen las películas de Spielberg: cursilería. Porque cuando a Spielberg le da la vena cursi y melodramática podría poner en coma a un diabético, sin embargo, en la película de Abrams hay una sinceridad y equilibrio que hace que los sentimientos se hagan auténticos. Además, el film tiene su propia personalidad y no es un simple refrito.

Originalmente Abrams tenía la intención de contar una historia protagonizada por unos chavales empeñados en hacer una película en super 8, lo del monstruo fue un añadido sugerido por Spielberg. Y hasta cierto punto se nota, mientras que el elemento dramático y la historia de los chavales está muy bien trabajada y resulta bastante auténtica, la parte relacionada con el monstruo resulta más habitual y hasta cierto punto predecible.

Eso sí, aunque son los personajes y sus experiencias vitales los que hicieron que me entusiasmara la película, no quiere decir que la película carezca de suspense o no resulte entretenida. Tiene mucho suspense y las escenas de ataque del monstruo están muy bien conseguidas, así como la manera en que se dosifica el misterio sobre qué aspecto tiene la criatura. Lo que quiero decir es que me habría encantado la película aunque no hubiera trama extraterrestre pero tal vez no al revés. A ello también contribuye el hecho de que las interpretaciones sean mejores que los excelentes efectos especiales y es fácil relacionarse con los personajes.

También he de decir que me resulta complicado analizar la película sin dejarme llevar por la nostalgia. Lo cual es uno de los objetivos de Abrams, especialmente para la generación que creció con las películas a las que se hace referencia, aunque a mí E. T. siempre me ha parecido una cursilada. Pero lo cierto es que Super 8 es bastante mejor que muchas películas de entonces.

La pasión por el cine, muchas veces supliendo el talento, es otro de los elementos que me hizo disfrutar la película, y uno de los momentos más significativos al respecto transcurre durante los títulos de crédito. En realidad, disfruté de toda la película: me hizo reír y me emocionó y me hizo sentir suspense. En definitiva, me recordó porqué me apasiona el cine, más que como un arte como una experiencia emocional.

Y emociones es lo que tengo ahora mismo, teniendo la película tan reciente. Supongo que es por lo que prefiero hacer críticas de películas que ya hace un tiempo que he visto porque ahora mismo no puedo hablaros sobre la manera en que está editada o la fotografía o la música de Michael Giacchino (algo johnwilliamsilizada). Lo que tengo ahora es el puro placer que sentí durante la proyección. El placer de ver una película hecha por alguien enamorado de las películas. De hecho, lo único malo que se puede decir sobre la película es lo que comenta el crítico Ignatiy Vishnevetsky: "te recuerda lo malas que son muchas películas veraniegas recientes".

Por último, como os podéis imaginar vi ambas películas en VO, y me fijé que en los subtítulos se traduce "ghoul" como fantasma, lo cual es incorrecto. Un ghoul (o gul, como lo vi traducido en un libro en catalán) es una criatura que ronda los cementerios y se alimenta de cadáveres cuyo origen es árabe. No sé cómo lo habrán traducido en el doblaje, pero ya podéis asombrar a vuestras amistades con este pedazo de información inútil.

Super 8 es una película fantástica. Y como ya no se me ocurren más sinónimos para decir lo buena que es, simplemente decir que desearía que saliera ya en Blu-ray para volver a verla. O tal vez vuelva a verla en un par de semanas.

8 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Capitán América la vi hace un par de semanas y me gustó, aunque tampoco me pareció gran cosa. Muy típica, aunque está bien rodada y tiene un par de buenos momentos. Quitando eso, ni fu ni fa, un mero entretenimiento veraniego que no será tenido en cuenta en el futuro.

Sobre Súper 8, aún no he tenido oportunidad de verla. Lo haré este sábado, y tengo la impresión de que me va a gustar más que Capitán América.

PD: he leído en varios sitios que el poster en realidad no es de Drew Struzan. Incluso he leído que se trata de un fan art que ha sido tomado por error como oficial (aunque si esto último es cierto, dudo que cualquier otro cartel oficial sea mejor que este)

Raül Calvo dijo...

Capitán América me resultó bastante entretenida, como ya digo. Es cierto que el póster no lo dibujó Struzan, ya lo he corregido y gracias por recordármelo, pero está clara la intención. Pero yo diría que es el oficial porque es el que estaba puesto en el cine donde vi la peli y el que aparece en las paradas de autobús, por lo menos en Barcelona. Recuerda sorprender a tus conocidos diciéndoles que es un ghoul!

Javi dijo...

Joer Raül, dos estrenos! Esto es toda una sesión doble ;-D
No es una sino dos las pelis influenciadas por Spielberg. Claro que es alargada su sombra, y tanto. Interesante el apunte que haces sobre el idealismo de Capitán América, uno de mis superhéroes favoritos, esa es una marca de la casa. En los cómics era algo que relucía y de una importancia relevante, pero eso le ocurría también a Supermán sin ir más lejos.
Referente al tema del sentimentalismo en las pelis de Spielberg yo no usaría el término cursi sino algo como incontinencia de la emotividad que es como un rescoldo ardiendo en el interior que tiene que expresarse (aquí sí que soy algo cursi, pero quiero hacer entender que hay cierta gente, o familias, que expresan sus sentimientos de forma transparente y sin ningún tipo de represiones; a eso se le llama ser sentimental. Spielberg lo único que hacía era adornarlo y realzarlo para que se nos humedecieran los ojos. ¿Recurso facilón? No lo creo; la emoción estaba respaldada por un gran guión, generalmente). ¿Qué es más sincero ese sentimentalismo en Super 8? Creo que es más comedido, pero no necesariamente más sincero.
Un saludo y muy buen post, Raül, aunque difiera en la visión de las emociones que se daban en las pelis de mismo estilo de Spielberg en relación a este gran homenaje que hace Abrams.

Raül Calvo dijo...

He de decir, Javi, que en Barcelona el día del espectador en los cines de vo es el lunes, así que tampoco me costó mucho. Ya digo que yo no estoy en contra del sentimentalismo, todo lo contrario, somos humanos y forma parte de nosotros. Pero Spielberg cae en la cursilería (que no el sentimentalismo) en películas como Hook, el remake de La guerra de los mundos o en algunos momentos de ET. Momentos en que se le iba la mano. En otras películas lo maneja mejor y resulta en momentos fantásticos, como la escena entre padre e hijo en Tiburón.

ATTICUS dijo...

Yo no he visto Capitan America,pero no creo que la vaya a ver en el cine,lavere de otras maneras.En principio me parece meramente entretenida.
La de "Super 8" la vi este finde,y de verdad que
me hizo feliz y recordar mis años mozos,me trasporto a esos momentos ochenteros.Tiene algun que otro fallo,pero bueno quien no la tiene.
Y ahora el "Debate" :
La apreciacion de "cursi" no estoy de acuerdo contigo,Spielberg es y ha sido el Rey Midas por algo,que despues en algunas peliculas es mas infantil,pero es que es normal cuando estan principalmente dirigidos a un publico mas
joven.
Yo creo que se ve cursi segun con que ojos se
vea y el concepto que se tenga del concepto.
A mi me han dicho que era cursi el final de
"La lista de Shindler" cuando le ponen las piedras.Asi que ya ves que hay de todo en este mundo y sus apreciaciones.
Lo que creo es que Spielberg es una maquina que ha echo disfrutar a generaciones,que se que tu piensas igual ¿no?

Raül Calvo dijo...

Sí, creo que Steven Spielberg es uno de los grandes directores contemporáneos, pero muy irregular. Es decir, tras un film soberbio como Munich hizo el aburrido remake de La guerra de los mundos. Cuando me refiero a que es cursi quiero decir que hay momentos que se le va la mano, no me refiero sólo a las películas dedicadas a un público infantil, como E.T. (que hacernos creer que el extraterrestre estaba muerto de pequeños creo que ralla en el sadismo) pero a su filmografía en general. Cuando la película funciona realmente no importa, pero en caso contrario resalta mucho. Piensa en Hook, por ejemplo. En cambio, I.A. me pareció bastante conseguida. Supongo que como hay películas suyas que me gustan mucho (Tiburón, las de Indiana Jones, Encuentros en la tercera fase, 1941, etc.), desearía que todas fueran igual de buenos. Y como el tío es un genio, pues soy más exigente con él.

ATTICUS dijo...

Eso esta bien Raul,que seas exigente con este moustro,pero recuerda que hasta los mas grandes
como Hitchcock tienen obras que no se merecian ni verla como "Atormentada".
Y mira que le dais vueltas a las cosas,yo cuando vi ET no me creo un trauma creer que se muriera ,es mas me hizo mas humano.
Y ves a mi "1941" es un film muy flojo de el,todas las que dices por supuesto,pero se lleva la palma "La lista de Shindler" uno de los mejores films de los ultimos años sin discusion y para mi de los mejores de la historia.Luego "Salvar al soldado Ryan" es una delicia que hasta combatientes de esa guerra la
apoyan.
No olvidarse del maravilloso drama ""El color purpura" o "El imperio del sol"

Raül Calvo dijo...

Sí, era sólo por citar unas pocas.

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