6 jul. 2012

La estupidez hollywoodiense y la inmerecida suerte de John Carter


Antes que nada quiero aclarar que no tengo nada en contra del cine de entretenimiento de Hollywood. No tengo nada en contra de las películas, pero siempre me irrita la estupidez e ignorancia de la que hacen gala algunos estudios y algunos productores, cuando gente no creativa trabaja en algo muy creativo. Me refiero, por ejemplo, a lo que comenta Kevin Smith en este video, subtitulado para los que no sepan inglés (por cierto: es Jon, no John):



Es la estúpida manera en la que los estudios arruinan una película por motivos que no tienen nada que ver con el arte o la calidad de la película, ya sea tomando decisiones artísticas absurdas, una mala distribución o un mal llevado marketing. En el caso de John Carter (Andrew Stanton, 2012), como el estudio Disney consiguió que una película fantástica (que lo es) fuera un fracaso de taquilla inmerecido.

Pero empecemos por el principio, hace 100 años...

No me atrevería a decir que Edgar Rice Burroughs era un enorme talento literario, pero sí que tenía una imaginación desbordante y una habilidad asombrosa para mantener al lector entretenido. Creador, además del aventurero John Carter, de Tarzán, su creación más popular o más conocida por el gran público, sus novelas e historias de aventuras, ciencia ficción y fantasía han sido fuente de inspiración (cuando no directamente saqueadas) de prácticamente todas las películas de aventuras y fantasía estrenadas en el siglo XX y XXI. Desde la creación de Supermán, pasando por la trilogía galáctica original de George Lucas hasta llegar a la última epopeya de James Cameron, todas presentan elementos, personajes y argumentos que fueron creados o tratados por Burroughs en sus novelas.

Una princesa de Marte, la primera novela de la saga Barsoom que cuenta las aventuras de John Carter en Marte, apareció en 1912. Ya entonces se intentó hacer una versión en dibujos animados sin éxito. Durante décadas se intentó llevar al cine las aventuras de John Carter, pero la dificultad de crear las criaturas y personajes de forma convincente acabó siempre por hacer que el proyecto no llegara a nada. Un año antes de que se pusiera a trabajar en Iron Man (Jon Favreau, 2008), Favreau, un fan del trabajo de Burroughs, estuvo trabajando en una película de John Carter que al final quedó en nada en la Paramount. Antes que él, a finales de los 80 John McTiernan lo intentó en un film que habría estado protagonizado por Tom Cruise.

Cuando el proyecto quedó en nada en la Paramount, Disney se hizo cargo y empezó a trabajar para llevarlo a cabo. Andrew Stanton, fresco tras el éxito de la genial WALL-E. Batallón de limpieza (WALL-E, 2008), se puso al frente del proyecto ya que era un fan de John Carter desde que descubrió sus increíbles aventuras primero en la serie de cómics que Marvel publicó a mediados de los 70 y luego por las novelas de Burroughs. Para escribir el guion Stanton se alió con otro fan de Carter y compañero suyo, Mark Andrews. El toque final del guion correría a cargo de otro gran fan de Carter: el escritor ganador del premio Pulitzer Michael Chabon. Con tres talentosos fans de John Carter al guion, parecía que todo iría sobre ruedas, al menos artísticamente. Y entonces el estudio intervino.

El primer y significativo error de la Disney fue el cambio del título. El estudio no quería perder la audiencia masculina, ya que según ellos ningún hombre que se precie iría a ver una película con la palabra "princesa" en el título. Por tanto, se decidió cambiar el título de A Princess from Mars a John Carter of Mars (que curiosamente es el título de la última novela de la saga). Los de The Asylum, una compañía especializada en sacar copias baratas de los estrenos de los grandes estudios (utilizando títulos similares y pósters parecidos en la comercialización) no tardó en sacar su versión, después del cambio de título por parte de la Disney. ¿Adivináis cómo la titularon?


En marzo del 2011 se estrena en Estados Unidos Marte necesita madres (Mars Needs Moms, Simon Wells, 2011), producción de la Disney que resulta ser un fracaso de taquilla. No sé si fue el fracaso de esta cinta lo que hizo que se asustaran en el estudio por estrenar otra película con la palabra "Mars" en el título o otro torpe intento de llevar a la mayor cantidad posible de público lo que llevó al segundo y fatal cambio de título: John Carter of Mars era ahora simplemente John Carter.

John Carter es como titulas una película policial de los 70 pero no una space opera. Bueno, no, en los 70 se habría llamado simplemente Carter (y de hecho existe la genial Get Carter [Mike Hodges, 1971], titulada en España Asesino implacable). El caso es que las películas de fantasía y aventuras de ciencia ficción necesitan títulos evocadores y rimbombantes, incluso ridículos, como El imperio contraataca (Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back, Irvin Kershner, 1980) o Cowboys & Aliens (Jon Favreau, 2011). Pero lo peor de todo fue la incapacidad del estudio de generar interés por la película.

Es decir, yo sabía quién era John Carter y quería ver la película por eso, pero alguien que no supiera nada de John Carter y sólo lo conociera por el tráiler ¿por qué iba a querer ver la película? Tanto el tráiler como los pósters y la publicidad oficiales son increíblemente sosos y poco interesantes. Lo único que te transfieren los tráilers es la noción de que "esto ya lo he visto antes". Lo cual, en cierta forma, es cierto, ya que como he dicho antes prácticamente todas las películas de aventuras y ciencia ficción modernas han cogido elementos de las historias de Burroughs.

Esta torpeza a la hora de publicitar la película se veía contaminada además por el pufo de la desesperación. A medida que se rodaba la película y se entraba en la posproducción el presupuesto del film se disparó. Se disparó de manera que para que diese beneficios debía ser un éxito comparable al de grandes taquillazos como El caballero oscuro (The Dark Knight, Cristopher Nolan, 2008). El pánico del estudio hizo que se gastaran más dinero en publicidad inútil y que se generaran rumores de que la película iba a ser un gran fracaso. Rumores que no tenían nada que ver con la calidad de la película, pero afectaron a la percepción que se tenía de ella. Así, luego leí críticas sobre la película que daban la sensación de que se habían escrito antes de ver la película y daba la sensación de que describían la película tal y como pensaban que era en lugar de como era la película que, de hecho, vieron.

Sorpresa: después de meses de comentar que va a ser un gran fracaso, la película se estrena y es un fracaso económico. De hecho, al poco de estrenarse la Disney anuncia que ha perdido dinero con la película (gran manera de llevar gente al cine, amigos). Después de un corto recorrido la retira de los cines y al poco tiempo se empieza ya a comercializar en Blu-ray y DVD.

Todo esto me fastidia porque, mientras creo que el hecho de que una película triunfe o fracase en taquilla no significa nada en cuanto a la calidad intrínseca de la película, me encantaría ver más películas narrando las aventuras de John Carter en Marte (o Barsoom, como lo llaman los indígenas del lugar) con Stanton en la dirección y Stanton, Andrews y Chabon de nuevo escribiendo el guion y viendo lo mal que lo han llevado en Disney no creo que se de el caso. Y tampoco quiero esperar 30 años a ver una secuela, como pasó con Tron (Steven Lisberger, 1982). Además me fastidia también la visión cargada de prejuicios no sólo de los críticos "serios", también de comentaristas y blogueros antes incluso de que se estrenase.

John Carter me encantó. Me parece una fantástica película de aventuras espaciales, con interesantes subtextos y alegorías. Antes he mencionado Cowboys & Aliens, una película con la que John Carter tiene muchas cosas en común: fueron fracasos de taquilla desde mi punto de vista injustos, fueron atacadas por la crítica a la cual el árbol le tapó el bosque, comparten un regusto retro que les sienta muy bien y evitan caer en el camp de forma muy inteligente.

Cuando uno se enfrenta a una película como John Carter, la originalidad del argumento es lo de menos, lo importante es la originalidad a la hora de contar el argumento. Por ejemplo, me encantó y disfruté muchísimo con Los vengadores (The Avengers, Joss Whedon, 2012), pero no se me ocurriría decir que su argumento sea original, ni mucho menos. Es la forma en que se nos presentaba dicho argumento la que hizo que disfrutara el film, ya que tratamos con historias que son arquetípicas. John Carter no tiene un argumento original (por lo menos no después de 100 años de gente copiando la historia) pero el mundo y la manera de contarla sí lo es. O más bien la manera de meterte en la historia hace que la disfrutes como si lo fuera.

Resulta entretenida de principio a fin, equilibrando el desarrollo de los personajes con las secuencias de acción, de modo que las segundas avanzan la trama y nos muestran aspectos nuevos de los personajes y no se detiene la historia. El tono, además, está muy bien logrado, con la justa seriedad y toques de humor.

Pero es el mencionado toque retro el que hizo que definitivamente me hiciera fan del film. El sentido de la maravilla que planea por toda la película, con un diseño de producción que evoca no sólo las fantásticas ilustraciones que ilustraban las portadas de las novelas de Burroughs, también Flash Gordon y otros personajes pioneros de la fantasía. El toque retro se acaba de redondear con una fantástica banda sonora de Michael Giacchino. El estupendo reparto acaba de hacer creíble el fantástico mundo que Stanton nos presenta.

Es definitiva, una película fantástica que recomiendo a todo el mundo, una maravilla que se merecía un trato mejor y que espero ahora que ha pasado un tiempo lo reciba. Por eso escribo este comentario cuando ya ha pasado un tiempo desde su estreno en cines y se puede encontrar fácilmente en formato doméstico: espero que el nocivo ambiente que había en el momento que se estrenó se haya diluido, porque es una película que me encanta y me gustaría que más gente la descubra. Disfruté de cada segundo de John Carter y espero que a todos os pase lo mismo. Os dejo con el Fan Trailer que vende mejor la película que el original. Una película que puede que se llame John Carter pero para mí es Una princesa de Marte.

9 comentarios:

sch1z0phr3n1a dijo...

Yo la vi en el cine el dia del estreno en marzo y sinceramente a la peli le falta chispa pero sobre todo le falta intensidad, tiene buenos efectos pero las interpretaciones dejan mucho que desear y el guion estamos ante el tipico topicazo de siempre, creo que se podria haber sacado mas, en mi opinion y a pesar de llevarte a la contraria creo que las criticas son merecidas, saludos!!!

Roy D. Mustang dijo...

La verdad es que es una lástima cómo son distribuidas algunas películas... Me pregunto si John Carter se convertirá en un film de culto con el paso de los años. Sería curioso, jeje.

Me hacen mucha gracia esas críticas basadas en prejuicios.. Con la de Amazing Spiderman ya esta pasando. Gente que no la ha visto; pero que ya la critica como si la hubiera visto varias veces, en fin... Típicos listillos o críticos de cine pedantes/gafapastas.

En cuanto a la peli en sí... Todavía no la he visto. Eso sí, mi novia y yo tenemos muchísimas ganas de verla por un personaje que salía en el trailer y nos pareció encantador a más no poder: Woola.

Un saludo, y a seguir escribiendo entradas así de buenas.

Raül Calvo dijo...

sch1z0phr3n1a, antes que nada he de aclarar que la película la vi en VO (no sé si tu también) y todas las interpretaciones de los secundarios ingleses y las criaturas estaban muy bien, aunque es cierto que Taylor Kitsch no es precisamente el actor más carismático del mundo. Y repito lo que digo del argumento: la historia es original de Burroughs pero desde que se publicó hasta ahora ha sido copiada infinidad de veces. De todas formas lo importante no es el destino sino el viaje. Cuando veo una peli de Indiana Jones sé perfectamente que al final ganará Indy y todo saldrá bien, pero eso no impide que disfrute el film. Aquí es lo mismo.

Roy, aún es un poco pronto para verlo, pero ya existen grupos de facebook y demás pidiendo que se haga una segunda parte a través de la página de fans thejohncarterfiles.com.

La pedantería, el listismo y la ignorancia son cosas que van de la mano. Y si a eso le sumamos el esnobismo, ya tienes el perfecto cinéfilo sabelotodo. También me he encontrado unos cuantos por aquí. Recuerdo que en el blog de Javier Simpson hablábamos de Harry, el sucio y uno de los comentaristas criticó la película usando una escena que no existe en el film pero que había leído que tenia lugar. Yo respeto las opiniones de los demás (como cuando tu y yo tenemos diferentes opiniones sobre una peli) pero este tipo de actitudes no me merece ningún respeto.

Espero que la peli la veas en Blu-ray y VO porque es la manera ideal de verla (por cierto, a mí Woola es el tipo de bicho que normalmente me carga bastante pero he de admitir que en la peli me hizo gracia). Saludos (y se hará lo que se pueda ;D).

Dr. Gonzo dijo...

Recuerdo que un día en el que no había nada bueno en cartelera estuve a punto de ir a verla, pero al final me fui a cenar por ahí jaja
La película no me atrae en absoluto, y si a esto le sumo las malas críticas no profesionales que he leído (y que, salvo un par de ellas, incluyendo esta, la ponen a parir justo por los mismos motivos por los que yo la pondría a parir XD), la verdad es que me va a costar bastante darle una oportunidad.

Raül Calvo dijo...

Bueno, yo recuerdo que eras de los que no quería saber nada de ella desde antes de estrenarse tal y como indicaste en tu post sobre películas que no querías ver. Básicamente te diría que olvides los tráilers y posters y comentarios que hayas visto y veas la película con una mente abierta.

Einer dijo...

Dios, qué risas con Kevin Smith y la araña gigante.

Lo de los estudios es increíble porque tienen un montón de gente que, supongo que sabrá de muchas cosas pero no demasiado de cine, y en lugar de dejar a los que se supone que saben, se ponen a modificar todo tipo de cosas. Es absurdo. Y una cosa que no me gusta nada es lo que comenta Kevin Smith de que Burton llega y firma su contrato por 5 o 10 millones independientemente de cómo funcione la película. Todos los actores y directores que hacen esto, a mí me dan la sensación de que realmente no les importa la película sino llevárselo crudo. Pero en el fondo, la culpa vuelve a ser de los estudios que lo permiten.

En cuanto a la peli, no la he visto porque leí algo sobre ella (alguien a quien le había gustado también) que recomendaba las novelas, y como no las he leído, pensé que podría estar bien leerlas primero. Así que ando pendiente de pillar el libro.

Raül Calvo dijo...

Kevin Smith es más divertido en monólogos y entrevistas que en el cine, creo yo. El "altercado" con Tim Burton también tiene su miga.

Pues si lees en inglés ha salido una estupenda edición de toda la saga en tres tomos. En castellano ya es más complicado, no sé si se puede encontrar toda la saga (son 11 libros, aunque muy cortos ya que se publicaban originalmente de forma seriada).

Es cierto que lo de que el director, Burton en este caso, cobre aunque la peli no se haga es chungo, aunque también hay que considerar que mientras se trabaja en un proyecto que no se rueda puede que se pierda la oportunidad de trabajar en otros proyectos. Luego tenemos casos como lo que pasó con Del Toro y Las montañas de la locura, que a Del Toro se le fue la olla queriendo hacer una peli de 100 millones con Tom Cruise protagonizando una historia de Lovecraft (!). Cuando el estudio le pidió recortar gastos (pq no es algo que fuese a atraer una masa de espectadores) Del Toro se negó y también se negó a reducir su sueldo millonario.

Lo que es también increíble es que de los cientos de millones que se gastan en una peli hay muy poca cantidad destinada a la película: sueldos de los directores-estrella, sueldos millonarios de los protagonistas, marketing y publicidad...

Iveldie dijo...

Lo mejor de John Carter es el trailer. Yo vi la película justo por eso, porque parecía la típica película entretenida para pasar una tarde de domingo. Al final resultó ser un rollazo aburrido sin sentido y con unas actuaciones deplorables. Horrible.

Raül Calvo dijo...

¿Debo entender entonces que no te gustó?

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