30 may. 2014

Punishment Park

Esta es una de las pocas veces que no sé cómo empezar a escribir sobre una película. ¿Qué aspecto destacar? ¿Cómo atraer al lector que normalmente solo lee sobre películas que conoce? ¿Cómo atraer a nadie para que vea un oscuro film de los años 70?

Punishment Park (Peter Watkins, 1971) es un testamento de la época en que fue realizada y también es una película increíblemente moderna y relevante. Es una película con un fuerte contenido político, pero transmite su mensaje de una forma tan poderosamente cinematográfica que no cae en el panfletismo.

La película narra como el presidente de los Estados Unidos pasa una ley que le permite detener y apresar a todo aquel que actúe contra el gobierno o sea sospechoso de colaborar en una conspiración contra el gobierno. De este modo, cientos de jóvenes estudiantes, pacifistas y activistas políticos a favor de los derechos de la mujer o que combaten el racismo son puestos bajo custodia policial. Antes de que puedas decir Battle Royale, a estos jóvenes se les da dos opciones: cumplir una larga condena en una prisión federal o cuatro días en el Parque de Castigo. La mayoría escoge el Parque de Castigo, una ardua travesía por el desierto sin bebida ni comida en la que deberán llegar al final del recorrido antes de ser atrapados por la policía o el ejército.

Lo que hace este film de Watkins tan poderoso, además de por su argumento, es el tipo de narrativa escogido: el falso documental. Un falso documental que está tan bien realizado que a veces uno se olvida de que se trata de una película y se ha de recordar que lo que le está pasando a los protagonistas es ficción. Esto se debe a que se capta a la perfección el ambiente tenso y reivindicativo que se vivía a finales de los 60 y primeros 70, con continuas referencias a la guerra de Vietnam e incidentes como los de Kent State (para más información sobre el ambiente político-social de la época os invito a leer mi artículo sobre La matanza de Texas [The Texas Chain Saw Massacre, Tobe Hooper, 1974]).

Un ambiente político no muy diferente del que estamos viviendo actualmente con movimientos como el 15-M y el Occupy Wall Street enfrentados al establishment. Algo que mezclado con el fracaso de los políticos ha contribuido a que formaciones de extrema derecha tengan un peligroso protagonismo, con lo que la situación que se refleja en Punishment Park resulta muy posible y real.

Dejando de la lado el aspecto político, la utilización de Watkins de la narrativa de falso documental hace que el film sea absorbente y perturbador, haciendo que el espectador se vaya sintiendo cada vez más horrorizado por los eventos que se desarrollan ante sus ojos, de la misma manera que los realizadores del ficticio documental se van viendo atrapados por esos mismos hechos.

Visceral, controvertida y brutal, Punishment Park no es solo un poderoso alegato contra la represión y a favor de la libertad de expresión, es también una impresionante película que no dejará indiferente al que la vea.


6 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Vaya, qué buena pinta. Jamás había escuchado hablar de este título, pero sólo con el póster ya me ha comprado.

Raúl Calvo dijo...

Yo la descubrí el año pasado cuando salió en Blu-ray por Eureka. No sabía nada de ella, pero me picó la curiosidad y me gustó mucho. Espero que te pase lo mismo.

Anónimo dijo...

Precisamente acudo a este blog, se agradecen las recomendaciones distintas que no te encuentras en otros blogs.

Raúl Calvo dijo...

De nada, espero que encuentre muchos títulos que te interesen.

Einer dijo...

¿Y está editada por Eureka? A por ella. Sólo el póster y la frase «oscuro film de los años 70» ya me habían atrapado, pero que sea un falso documental la hace aún más interesante.

Raúl Calvo dijo...

La verdad es que tal y como van las cosas, cada vez parece menos falso y más documental. La edición de Eureka es dentro de su serie Masters of cinema, bien de precio.

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