13 abr. 2015

House, una casa alucinante (House)

 
¿Cuántos alquilaron esta película en el videoclub basándose simplemente en la carátula? Yo desde luego lo hice, atraído por una imagen que luego descubrí resumía perfectamente el tono de House, una casa alucinante (House, Steve Miner, 1986): una mezcla de comedia y terror que lograba mantener un difícil equilibrio entre ambos géneros.

Roger Cobb (William Katt) es un escritor de novelas de terror que está pasando por una crisis. No hay mucho interés en publicar su libro sobre sus recuerdos de la guerra del Vietnam, libro que también le está costando escribir, y sufre por la separación de su esposa Sandy Sinclair (Kay Lenz) provocada por la desaparición de su hijo Jimmy (Erik y Mark Silver). Es entonces que decide pasar una temporada en la casa de su recién fallecida tía. Allí, Roger empezará a sufrir extrañas experiencias que le llevan a pensar que en esa casa se esconde algo que no es de este mundo.

Olvidáos de las apariciones fantasmales y los objetos que se mueven solos a la Poltergeist. Las entidades que atacan a Cobb son muy físicas y su peculiar diseño una de las razones por las que esta película funciona tan bien, ya que oscilan entre lo terrorífico y lo cómico. También resulta original la manera en que se presenta la idea de que en la casa hay puertas que llevan a otros planos (original el plantemiento, no el concepto). Todo ello funciona gracias a la manera en que está estructurada la película: primero se desarrolla el personaje principal y sus conflictos (la desaparición de su hijo, sus experiencias en Vietnam), así que cuando empieza la locura el espectador está implicado en lo que sucede, con lo que se disfruta mucho más.
 
Tampoco se ha de desdeñar el trabajo de los actores. Katt, que para muchos será siempre El gran héroe americano, trabaja muy bien el tono de la película, pasando del drama a la comedia con facilidad. Los secundarios también realizan un buen trabajo, especialmente George Wendt como el vecino pesado que piensa que Cobb se está volviendo majara. Detrás de las cámaras, los fans de Viernes 13 reconocerán varios nombres: la produjo Sean S. Cunningham, la dirigió Steve Miner y la banda sonora corrió a cargo de Harry Manfredini.

La película fue un éxito no solo por su pase por las pantallas de cine, sino también por su impacto en el mercado del vídeo doméstico. Este éxito generó una serie de secuelas de poco interés. House II, aún más alucinante (House II: The Second Story, Ethan Wiley, 1987), es una comedia sin mucha gracia que se hace bastante aburrida. House III (The Horror Show, James Isaac, 1989), es una película que no guarda ninguna relación con la serie pero el productor Sean S. Cunningham decidió estrenarla en Europa con ese título con la esperanza de que tuviera más éxito que en Estados Unidos. Protagonizada por Brion James y Lance Henriksen, tiene sus momentos pero no es demasiado interesante. Finalmente, House IV (Lewis Abernathy, 1992) es la única que tiene alguna relación argumental con la primera y se estrenó directamente en vídeo, poco más puedo decir porque nunca me ha interesado lo bastante como para verla o buscarla.

Tal vez fue por nostalgia, pero la verdad es que me divertí bastante viendo de nuevo House. También porque es bastante diferente a otras películas donde aparece una casa encantada y los efectos tienen bastante gracia. En todo caso, si no la has visto te la recomiendo para pasar un buen rato.


2 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Una de las películas de mi infancia! Qué mal rollo me daba la escena del niño con la mano del zombie enganchada a la espalda, o la del pez espada disecado que cobra vida. El fantasma soldado también me encantaba.

Casualmente volví a ver House 3 (otra peli de mi infancia) hace unos días, después de llevar más de una década sin verla, y me pareció bastante correcta dentro de lo que es y ofrece. Eso sí, nunca había caído en la cuenta de que era un plagio tan descarado de Pesadilla en Elm Street.

Raúl Calvo dijo...

Si es que el momento de verla, cuando no estás ya aburrido de pelis simpáticas como esta.

House 3 es cierto que está bien hecha en cuanto efectos y demás, pero el guion no es nada del otro mundo. Y, como ya digo, solo fue House 3 en Europa, en Estados Unidos se conoce como The Horror Show y fue no hace mucho editada en Blu.

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