11 nov. 2010

¿Quién teme a Virginia Woolf? (Who's Afraid of Virginia Woolf?)



Me gustaría analizar ciertos aspectos de este clásico con cierto detalle, así que si no has visto esta película o no has leído la obra teatral original de Edward Albee es mejor que no leas el post porque no me gustaría arruinarte esta fantástica película.

Bien, el resto adelante.

¿Quién teme a Virginia Woolf? (Who's Afraid of Virginia Woolf?, 1966) dirigida por Mike Nichols justo antes de El graduado (The Graduate, 1967) contaba con un guión de Ernest Lehman (guionista entre otras de Con la muerte en los talones (North by Northwest, Alfred Hitchcock, 1959) y West Side Story (Robert Wise, 1961)) que adaptaba una obra de Edward Albee que en su momento fue polémica por la crudeza de su lenguaje. O la honestidad de su lenguaje si lo preferís. Lenguaje que provocó algunos problemas con la censura que la obra de teatro no tuvo pero la película sí. Cuanto más masivo el medio, mayor control sobre el mismo.

Pero el impacto de la película no radica en las palabrotas que utiliza el reparto sino en la fuerza de un argumento, de una historia que fue una de las primeras películas mindfucks que vi. Con este término de grosera traducción me refiero a aquellas películas que manipulan al espectador de manera que cuando se llega al final uno se da cuenta de que le han, bueno, mindfuck.

Como sabéis, la película está protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton como Martha y George, un matrimonio de mediana edad, y George Segal y Sandy Dennis como Nick y Honey, una pareja de recién casados. Especialmente destacable es la interpretación de Taylor como Martha, papel para el que engordó unos trece kilos aparte del maquillaje que llevaba para parecer unos diez años mayor de lo que era (en aquel momento rondaba los 34 años). La monstruosa Martha contrasta con el derrotado e impotente George, un Richard Burton todavía en forma que ofrece un perfecto contraste.

El centro de la película se halla en el juego masoquístico en el que están enzarzados Martha y George pero cuyas víctimas son en realidad la pareja joven formada por Nick y Honey. Aquí es donde entra el aspecto mindfuck que considero tan interesante.

A lo largo de la aparentemente infernal noche que pasan las dos parejas, Nick y Honey intentan lidiar y poner paz al interminable pozo de rencor y odio que parece formar la base de la relación entre Geore y Martha. Es cuando llegamos al final que descubrimos que la relación que parecía más sólida es destruida como parte de un juego malsano que lleva a cabo la pareja que aparentemente se odiaba a muerte. Todas las recriminaciones, insultos y humillaciones forman parte de una rutina que lleva a cabo esta pareja para demostrarse su mutuo afecto.

Las revelaciones que tienen y hacen (y sufren) Nick y Honey forman parte de una serie de sentimientos y preocupaciones reprimidas, secretas. Cosas que no se habían atrevido a afrontar y cuando lo hacen se nota que no están preparados para ello: acaban ambos destruidos para cuando acaba la noche. George y Martha, por otro lado, han convertido en ritual el sacar fuera todo lo que albergan dentro, de modo que cuando llega el fin de la noche se sienten limpios y purificados. Y también llenos de amor.

Si bien con el tiempo he descubierto que este tipo de relación masoquista es más común de lo que podría pensarse, es de admirar la habilidad de Nichols para hacerte creer que está pasando una cosa y luego quitarte la alfombra de bajo los pies y hacerte caer de culo cuando llegas al final. Por ello la película no ha perdido ni un ápice de fuerza desde que se estrenara, además de por las poderosas interpretaciones de las que disfrutamos viéndola.

Un clásico del que podemos disfrutar en una fabulosa edición en DVD de dos discos.

3 comentarios:

ATTICUS dijo...

Raul,yo tengo una espina con esta pelicula.1º decir que es una de las peliculas del genero de dramas familiares que mejor han tratado este tema que es el amor-odio de una pareja de casados que no se soportan a la vez que aun hay algo de amor del que tuvieron.Para mi junto a "La gata sobre el tejedo de zinc" son las mas grandes del genero.
Y la espina clavada es que no le dieran el oscar que se merecia en vez de darselo a la pesada pelicula
"Un hombre para la eternidad",luego al mejor actor al gran Richar Burton ,merecidisimo oscar que no le concedieron dandoselo a Paul Scofield.
Buen post amigo.

Javi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javi dijo...

Mike Nichols hizo cosas interesantes y tiene un puesto destacado dentro de los mejores directores norteamericanos, aunque es tremendamente irregular. A mí El graduado me dejó indiferente, y es la más conocida de él, seguramente; sin embargo Conocimiento carnal de Jack Nicholson y Candice Bergen (que se las traía en cuanto a atractivo físico) me gustó mucho, como Quién teme a Virginia Wolf, de la que guardo un muy buen recuerdo y que habla de una crisis de una pareja; me gusta ese aspecto existencialista que tiene. Ciao, Raül.

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