31 may. 2011

El cuarto hombre (De vierde man)


Este Paul Verhoeven es un cachondo. Algo molesto por los críticos que decían que su película Eric, oficial de la reina (Soldat van Oranje, 1977) era superficial, decidió hacer una película que desbordase sustancia, significados ocultos y simbolismo: El cuarto hombre (De vierde man, 1983). Y funcionó, los críticos elogiaron esta producción mientras Verhoeven se reía en casa.

Verhoeven y Gerard Soeteman adaptaron una novela breve de Gerard Reve, el cual se puso a si mismo como protagonista de la misma. El resultado final es una película onírica, sobrecargada de simbolismo y referencias religiosas, que cuenta como Gerard Reve (Jeroen Krabbé), un escritor alcohólico propenso a sufrir alucinaciones, es invitado a dar una conferencia en un pueblo. Tras la conferencia, Reve se queda en casa de Christine Halsslag (Renée Soutendijk), a la cual seduce. Reve decide quedarse en casa de Christine con la intención de seducir también al novio de ésta, Herman (Thom Hoffman), al tiempo que sufre continuas y extrañas alucinaciones que parecen prevenirlo de futuros acontecimientos.

La razón por la que esta película funciona, resultando muy entretenida y divertida de ver, es que Verhoeven nos plantea una trama sencilla y fácil de seguir de manera que uno puede concentrarse en detectar las diferentes referencias y desentrañar el significado de las diferentes alucinaciones y sueños sin que por ello se pierda el hilo de la trama. Usando sus palabras, Verhoeven presenta la película al espectador como un juego que consiste en descifrar los códigos que se le presentan a Reve.

La mayoría de estas referencias son bíblicas, con especial énfasis en la historia de Sansón y Dalila, y otras se basan más en representaciones de la trama de la película, pero todas tienen sentido y significado: aquí no hay lugar para la rareza por la rareza a la David Lynch. No hay nada gratuito y todo tiene una razón de ser detrás, encajando a la perfección al final. El simbolismo empieza en los títulos de crédito iniciales, en los que vemos a una araña tejiendo su telaraña alrededor de un crucifijo, y a partir de ahí se van presentando de forma nada sutil las pistas, los símbolos y los sueños. Presentados estos con una estupenda banda sonora cortesía de Loek Dikker.

Dejando de lado el aspecto onírico y simbólico, esta película resulta interesante dentro de la carrera de Paul Verhoeven por dos razones: la primera es que fue la última que rodó en Holanda. A esta película le siguió la coproducción internacional Los señores del acero (Flesh + Blood, 1985) y de ahí a Hollywood. Sin embargo, ahora ha regresado a Holanda y sus últimas películas son producciones europeas.

La segunda es que trata un tema muy querido por Verhoeven: la femme fatale. Es un tema que ha tratado en dos ocasiones: El cuarto hombre e Instinto Básico (Basic Instinct, 1992). Según cuenta Verhoeven en el audiocomentario del DVD, él ve Instinto Básico como una continuación de El cuarto hombre. Ambas películas comparten también una imaginería común en la cual se mezcla sexo y muerte. Grandes dosis de erotismo acompañados de imágenes sangrientas y violentas, Eros y Tánatos en toda su gloria.

La mezcla entre cine negro y de suspense con simbolismo y narrativa onírica hace de El cuarto hombre una película hipnótica y fascinante. Una película que exige más de un visionado, para poder comprobar la precisión matemática con la que Verhoeven construye su película (no por nada, Verhoeven tiene una licenciatura universitaria en física y matemáticas) y disfrutar de la belleza plástica de sus imágenes. Para la construcción de estas imágenes hay que tener en cuenta el trabajo de Jan de Bont, excelente director de fotografía aunque no muy buen director de cine.

Os invito a ver la película, en caso de que no lo hayáis hecho ya, y disfrutarla como juego cinematográfico y embriagadora película.

5 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Conocía este trabajo de Verhoeven, pero no me atraía porque pensaba que se trataba de una película erótica sin más, pero leyendo lo que has escrito, voy a tener que echarle un vistazo urgente. A mi, todo lo que sea onírico me atrae... excepto subconscious cruelty, que se me hizo imposible acabar de verla.

Bea Cepeda dijo...

Esta tiene muy buena pinta para ver con tus amigos una tarde aburrida de estas que nos esperarán en verano!

Raül Calvo dijo...

Dr. Gonzo, aquí tienes simbolismo y rollo onírico para parar un tren. La edición en DVD de Manga Films está muy bien pq en la VO se traducen también los letreros y carteles, que también tienen su importancia.

Bea, con esta película puedes dejar a tus amistades con el culo torcido, en el buen sentido. Yo la proyecté en mi época universitaria y tuvo éxito ya que la gente se animó a discutir qué significaba qué. Eso sí, hay que verla con los cinco sentidos.

Einer dijo...

Es una de las que tengo pendientes de Verhoeven así que sólo he leído los 3 primeros parrafos. Tiene buena pinta, pero si me gusto Showgirls, raro sería que esta no lo hiciera.

Raül Calvo dijo...

Ah, Showgirls una de las más fantásticas horteradas jamás filmadas.

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