18 may. 2011

El señor de las ilusiones - El montaje del director (Lord of Illusions - Unrated Director's Cut)


El señor de las ilusiones (Lord of Illusions, 1995) fue la tercera y última película de Clive Barker como director (tenéis las dos anteriores aquí y aquí). Se trata de una adaptación del relato La última ilusión que aparece en el sexto y último volumen de su recopilación de relatos Books of Blood. Originalmente publicados por Martínez Roca, con unas portadas entre lo feo y lo hortera, con el título Libros sangrientos, actualmente han sido reeditados por la editorial La Factoría de Ideas dentro de su colección Eclipse con el título Libros de sangre, publicados hasta ahora los cuatro primeros volúmenes. Si no tenéis problemas leyendo en inglés os recomiendo las ediciones omnibus que han sacado Warner Books, por un lado, y Berkley Trade, por otro, y que en dos volúmenes recopilan los seis libros.

Barker, más que expandir el relato, lo que hace es crear una nueva historia utilizando los mismos personajes, de algunos sólo el nombre aunque con parecidas funciones. En la película, Harry D'Amour (Scott Bakula) es un detective privado que parece tener la mala suerte de atraer casos con connotaciones sobrenaturales. Mientras investiga un caso de fraude en Los Ángeles, se verá involucrado en la misteriosa muerte del mago Swann (Kevin J. O'Connor) al tiempo que se enamora de la viuda de Swann, Dorothea (Famke Janssen). Todo apunta a que una especie de gurú mesiánico llamado Nix (Daniel von Bargen) es responsable de los eventos que se van desencadenando.

En el relato, D'Amour es contratado para velar el cadáver de Swann y asegurarse de que es quemado. La razón de ello es que Swann hizo un pacto con un diablo para poseer poderes mágicos, pero luego se arrepintió, así que para salvar su alma se ha de asegurar la destrucción completa de su cuerpo sin que los demonios obtengan nada.

En el film, Barker mezcla elementos del cine de terror con algún toque de noir con las imágenes y temas habituales en su literatura: la magia y el ocultismo como medio de conseguir ser más que humano, los personajes fascinados por ir más allá de la realidad y la imaginería perturbadora y al mismo tiempo bella. Tratándose de un film que aspira llegar a una audiencia amplia, los elementos más puramente Barker están suavizados, pero no por ello la película pierde interés. Claro que mucho de esos toques fueron eliminados o censurados en la versión cinematográfica.

Hay que aclarar ante todo que aunque ya he dicho que la película tiene toques propios del cine de terror, no es solamente una película de terror. El interés se centra más en el misterio que rodea a lo que le sucedió a Swann y los poderes de Nix. Pero que el fan no se inquiete, hay varias escenas sangrientas y muertes suficientes para mantenerlo satisfecho.

Comparadas con las dos anteriores películas de Barker, ésta es la más suave y menos ambiciosa. Posiblemente por las continuas tensiones con los ejecutivos de los estudios, Barker intentó hacer algo que fuera más digerible para el gran público pero al mismo tiempo manteniéndose fiel a si mismo. En ese aspecto, la película resulta entretenida de principio a fin, el suspense no decae y la historia es interesante; por ello uno desea que le hubieran dado más libertad (y más dinero) a Barker para crear una historia más cercana a las que con las que nos deleita en sus libros. Acostumbrados, Barker y sus lectores, a las grandes épicas metafísicas y las explosiones de horror y belleza polisexual, la película no puede más que resultar algo constreñida y "normal".

Pero el lado positivo de esta "normalidad" es que puede servir de puente para que aquellos que desconozcan el trabajo de Barker entren en él de manera suave y no muy brusca. Como digo, la película, juzgada por si sola, resulta bastante entretenida, por lo menos en su versión íntegra. La película no funcionó muy bien en taquilla en su momento, de forma bastante comprensible ya que varias de las mejores escenas fueron eliminadas por insistencia de los ejecutivos, algo sobre lo que Barker habla en el audiocomentario incluido en el DVD. El único defecto que le encuentro a la película es la utilización en algunos casos de unos primerizos y poco efectivos efectos especiales infográficos.

Se ha de señalar la habilidad de Barker para lograr grandes bandas sonoras de los compositores que trabajan con él. Si Hellraiser (1987) contaba con una gótica, romántica, lujuriosa, oscura y soberbia banda sonora de Christopher Young (que comenta en una entrevista que lo único que hizo fue seguir las indicaciones de Barker); Razas de noche (Nightbreed, 1990) se beneficiaba de una banda sonora de Danny Elfman en perfecta sintonía con la mística y la fantasía de la historia que Barker cuenta; en El señor de las ilusiones nos encontramos con una estupenda banda sonora cortesía de Simon Boswell que, especialmente al principio de la película, nos ayuda a meternos en la historia.

Siguiendo la tradición de otros detectives de lo oculto, como el John Silence de Algernon Blackwood, el personaje Harry D'Amour de Clive Barker se ha enfrentado al mundo de lo oculto en varias ocasiones. Aparte del relato y la película mencionados, D'Amour es el protagonista también del relato Almas perdidas, incluido en el volumen antológico publicado por Martínez Roca Horror 4, de nuevo con una portada entre fea y hortera. Originalmente el volumen fue publicado con el título Cutting Edge, una selección de relatos a cargo de Dennis Etchison. D'Amour es también uno de los principales personajes de la fantástica trilogía del Arte, de la cual Barker hasta ahora ha publicado sólo dos fantásticos y absorbentes libros: The Great and Secret Show, publicado originalmente por Plaza & Janés como El gran espectáculo secreto actualmente está agotado, Norma Editorial publicó una excelente adaptación al cómic en dos volúmenes de esta novela; y Everville, que de momento sólo se encuentra en inglés.

4 comentarios:

Ariadna dijo...

De Clive Barker sólo he visto Razas de noche y no me convenció mucho. Hellraiser tampoco me atrae demasiado, uf, el argumento parece demasiado perverso para mí, eso del demonio con las agujas clavadas en la cara, no creo que mi sensibilidad lo aguantara, qué le vamos a hacer, soy demasiado blandita :(

Raül Calvo dijo...

De Razas de Noche espero que algún día salga el montaje del director, porque pasa más de lo que parece por la superficie. Hellraiser, dejando de lado los demonios sado, es una historia de amor y de como dejamos que nos devore la pasión del pasado cuando el presente es algo aburrido. Pero, en fin, ésta tampoco creo que te guste, ya que hay varias escenas sangrientas.

Dr. Gonzo dijo...

Yo de Clive Barker sólo he visto Hellraiser, que me encanta, pero las secuelas se me hicieron pesadísimas. Aquelló llegó a un punto en que, con tantos cebonitas nuevos, parecía Pokemon versión sadomasoquista. Había uno llamado CD que... bueno, aquello se pasaba ya de castaño oscuro jaja

Ah! También vi hace muy poquito El tren de la carne de la medianoche, y me gustó muchísimo, aunque el final sea un flipada.

De sus libros no he leido ninguno, aunque tengo la novela en la que se basa Hellraiser. Aún no le he metido mano.
Los Libros de Sangre también me interesan mucho, pero la última vez que me informé tenían un precio un tanto abusivo...

Raül Calvo dijo...

Clive Barker sólo es responsable de la primera entrega de Hellraiser, no tuvo nada que ver con el resto.

Las adaptaciones sacadas de los Libros de Sangre hablaré la semana que viene, el lunes seguramente.

La novela en la que se basa Hellraiser, The Hellbound Heart, es una de mis favoritas y, además del libro, tengo una versión en audio leída por el mismo Barker en persona. Y las bandas sonoras de las dos primeras entregas de Hellraiser que son una maravilla.

A estás alturas seguro que encuentras alguna edición barata de los Libros de Sangre, si puedes hazte con ellos que no tienen desperdicio, por lo menos desde mi punto de vista.

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