2 jun. 2011

¡MUERTE A LOS HUMANOS!

 
Cuando me encuentro descansando en mi malvada guarida del mal, donde aprovecho para ultimar mi malvado plan para dominar el mundo, siempre me gusta ver como han intentado arrasar el planeta compañeros procedentes de otros planetas y galaxias mientras me tomo mi leche con galletas, también malvadas. Estos son algunos de mis intentos favoritos de acabar con los humanos.

El terror del más allá (It! The Terror from Beyond Space, Edward L. Cahn, 1958): Esta película es conocida como el abuelo de Alien. La estructura es prácticamente la misma: un extraterrestre sediento de sangre casi indestructible que va acabando con los exploradores espaciales uno a uno. Estamos en el futuro 1973 y la primera expedición tripulada a Marte ha terminado en fracaso. Una nueva expedición sale en su busca para llevarse detenido al único superviviente, Edward Carruthers (Marshall Thompson), acusado de matar a sus compañeros para sobrevivir. Carruthers cuenta una historia diferente: una forma desconocida de vida ha sido la responsable de la muerte de sus compañeros. Nadie le cree, pero cuando los tripulantes empiezan a morir descubrirán que se ha colado a bordo un polizón marciano.

Con una duración aproximada de 69 minutos, la película no te da tiempo a que te aburras. El ritmo acelerado intensifica la tensión de los astronautas perseguidos por un monstruo más feo que el pecado. No sólo eso, además tienen tiempo de crear triángulos amorosos, rivalidades y desarrollar personajes, todo un logro. Es curioso ver como imaginan el futuro partiendo de lo que conocían del presente: la expedición a Marte carga con un montón de armas y todos van armados como si se fueran a una jungla y no a otro planeta. Tenemos la típica escena, un clásico desde los años 40, en la cual se informa en una sala a un montón de periodistas que salen corriendo a informar a sus periódicos. También destaca el hecho de incluir a dos mujeres en la tripulación en una época en la cual el papel de la mujer en el cine era como recurso sentimental y poco más. Aquí se muestra a mujeres con carrera, científicas, en igualdad de condiciones que los hombres, algo que en los 50 sólo ocurría en las películas de ciencia ficción.

Como podéis ver, su argumento ha sido infinidad de veces copiado, imitado y reproducido, pese a todo la película sigue siendo entretenida de ver, gracias también al trabajo de los actores que se enfrentan a un memorable marciano con total seriedad.



Planeta sangriento (Queen of Blood, Curtis Harrington, 1966): Memorable producción de Roger Corman, protagonizada por un gran reparto que incluye a John Saxon, Dennis Hopper y Basil Rathbone. La película se beneficia de unos memorables y fantásticos efectos especiales... "cortesía" de un par de películas rusas.

Al parecer, con el objetivo de rodar películas de ciencia ficción lo más baratas posibles, algunas compañías tenían la costumbre de comprar películas de ciencia ficción rusas y usar sus imágenes mezcladas con metraje filmado en Estados Unidos. Con la Guerra Fría de por medio, no es que nadie se fuese a quejar. Sí que resulta curioso ver letras cirílicas en lo que se supone es una nave de rescate americana.

La historia nos sitúa de nuevo en el futuro: 1990. Una especie alienígena desconocida contacta con la Tierra anunciando su visita de buena voluntad. Sin embargo se estrellan en Marte e inmediatamente se envía una misión de rescate desde la Tierra. Esta misión encontrará una única superviviente que muy pronto descubrirán que se alimenta de sangre humana.

Hipnótica e inquietante, resulta un claro antecedente del desmelenado clásico de Tobe Hooper Fuerza vital (Lifeforce, 1985). Resulta increíble como Harrington logra que una película hecha con un mínimo presupuesto y utilizando efectos y escenarios de otros filmes resulte tan efectiva. La atmósfera extraña y la manera en que los astronautas se ofrecen a la extraterrestre hacen que la película acabe atrapando.



La guerra de los mundos (War of the Worlds, Byron Haskin, 1953): Primera adaptación cinematográfica de la novela de H. G. Wells, superior al remake de Steven Spielberg, y modelo de invasión marciana copiado hasta la saciedad. La historia ya la conocéis: una serie de misteriosos meteoritos resultan ser naves espaciales provenientes de Marte con la intención de doblegar el planeta.

Algo a destacar de esta película es que consigue transmitir la sensación de una invasión global y no algo que sucede sólo en Estados Unidos. La cámara nos lleva alrededor del mundo, observando los estragos que causan los marcianos y como todas las naciones se ven impotentes ante la ola de destrucción. Una destrucción llevada a cabo gracias a unos tremendos efectos especiales, como era habitual en las producciones de George Pal.

Esta película está ligada íntimamente con mi infancia: recuerdo ver fascinado las naves flotando por ciudades arrasadas disparando unos terribles rayos que hacían un característico y único sonido. Es cierto que las naves y los marcianos no se parecen a los que Wells describió en su novela, pero creo que los creados para esta película son mucho más bellos y visualmente estimulantes que las máquinas industriales ideadas por Wells.

La edición especial en DVD incluye la infame adaptación radiofónica que hizo Orson Welles, también muy interesante.



A 20 milions de milles de la Terra (20 Millions Miles to Earth, Nathan Juran, 1957): Otra fantástica producción con el sello de Ray Harryhausen que se lució a la hora de crear el Ymir, un visitante de Venus. En esta ocasión, el Ymir no viene por voluntad propia: la primera nave en explorar Venus se lo trae de recuerdo, pero cuando la nave se estrella en la costa italiana, el Ymir escapa.

Esta película destaca por su ambientación europea, en lugar de destrozar San Francisco o Nueva York, Ymir se dedica a destrozar y pasearse por Roma, como un turista más. También es curioso como el director parece querer que la criatura nos resulte simpática al hacerla en la primera parte de la película bastante entrañable, cuando es una criatura diminuta. De modo que cuando crece y se convierte en una fuente de destrucción no podemos evitar pensar que, al fin y al cabo, todos hemos tenido adolescencias más o menos conflictivas.

El argumento y desarrollo del film no es muy diferente del de otras películas del estilo y son los fantásticos efectos especiales del maestro Harryhausen los que consiguen que el espectador mantenga el interés y que no se aburra. El Ymir tiene un gran diseño y es bastante diferente de las anteriores criaturas gigantescas decididas ha aplanar las ciudades de la Tierra.



Regreso a la Tierra (This Island Earth, Joseph M. Newman, 1955): Todavía discuto conmigo mismo si esta película me gusta porque es muy buena o muy mala. El doctor Carl Meacham (Rex Reason), uno de esos aventureros que es científico nuclear y piloto, recibe un extraño paquete. Al abrirlo descubre las piezas de una extraña máquina que, una vez montada, resulta ser un comunicador. A través de esta máquina, el interocitador, el doctor Meacham se pone en contacto con Exeter (Jeff Morrow), un sujeto de frente extraordinaria el cual le comunica que ha pasado con éxito una prueba (construir el interocitador) y que se le invita a unirse a una comunidad científica secreta. El doctor Meacham no duda en unirse a esta comunidad en la cual están reunidos los mejores científicos del mundo y descubrirá que todo forma parte de un complot metalunado.

Por un lado, la película desarrolla su argumento llenándolo de detalles absurdos. Por otro, las escenas finales en Metaluna con los mutantes son realmente fantásticas. Esta mezcla de aciertos y fallos hacen de ella un título memorable tanto en serio como desde una perspectiva irónica. Fue de hecho el título utilizado en la película que se hizo de la serie Mystery Science Theater 3000 en la cual se burlan despiadadamente de ella.

Sea o no una buena o mala película, lo dejo a vuestro criterio. Yo disfruto viéndola y me resulta terriblemente entrañable. Cierto que cae en incongruencias pero para mí no hacen más que añadirle encanto y diversión. Además de que los actores están estupendos. También es otro título de ciencia ficción de los 50 bastante progresivo en el sentido que muestra una comunidad científica compuesta por hombres y mujeres provenientes de todo el mundo.

4 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

dios, como me gusta este tipo de cine, en especial el que tu mencionas; extraterrestres.
De todas las que has nombrado solo conozco La guerra de los mundos, pero las demás me las apunto sin duda.

Por cierto ¿has visto La tierra contra los platillos volantes y La invasión de los hombres del espacio? Esta última es la Scary Movie de los 50 de este tipo de cine jaja realmente absurda y divertida.

Raül Calvo dijo...

De Harryhausen lo he visto casi todo, ya que en la TV3, la tele autonómica catalana, hacían un programa de cine fantástico donde pasaron La tierra contra los platillos volantes, 20 millions miles to earth y varias más. La invasión de los hombres del espacio no la he visto, pero como acabo de ver que es del mismo director que El terror del más allá me voy a buscarla ipso facto!

Roy D. Mustang dijo...

Me ha encantado. Tras leer este artículo y el de "El enigma de otro mundo", tan sólo me queda decir: qué grandes eran estas pelis de sci-fi clásica...

Raül Calvo dijo...

Y tan grandes!

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