16 abr. 2012

Auténtico terror


Ninguna película, libro, serie, tebeo o canción me ha parecido tan totalmente perturbadora como un artículo del LA Weekly que acabo de leer. Lo he descubierto a través de la página de Vern, crítico que leo porque sus artículos me hacen reír, y trata sobre las tácticas de los grandes estudios para que los cines se pasen al formato digital y lo que puede significar a largo plazo. Recomiendo leer el artículo entero aquí. Para los que no sepan inglés se lo resumo rápidamente: el paso a los proyectores digitales puede afectar gravemente a la conservación del legado cinematográfico, puede llevar mucha gente al paro y que se cierren cines.

¿Cómo? La pérdida de trabajos es bastante obvia: para proyectar una película en formato digital no hace falta tener una preparación como la de un proyeccionista, ya que es casi lo mismo que poner un DVD/Blu-ray en casa. En el fondo, todo se deriva de que la gente (es decir, las grandes empresas) cada vez piensa más a corto plazo. Como la distribución de películas a los cines en formato digital es mucho más barata, pues los grandes estudios (que en su momento pensaban tirar al mar los negativos de Lo que el viento se llevó y El mago de Oz porque no les veían utilidad y fueron salvados por unos laboratorios fotográficos) están forzando a los cines a adoptarla usando tácticas dignas de Al Capone.

El problema es que puede que la distribución sea más barata pero la calidad de imagen es peor que la que ofrecen los 35mm y su conservación es más cara y complicada. Películas como Toy Story 2 han estado a punto de desaparecer por problemas con la conservación del film en formato digital. Y es complicada porque obliga a estar actualizando permanentemente los formatos para que no queden obsoletos. Por otro lado, para conservar un film en 35mm sólo se necesita una estantería y que la temperatura sea baja. Además, los proyectores digitales son mucho más frágiles y duran menos. En el artículo se menciona un cine que ha necesitado dos proyectores en tres, mientras el proyector de 35mm de otro cine lleva casi 60 años funcionando sin problemas, con el consecuente castigo económico a unas salas de exhibición ya bastante castigadas.

Pero uno de los aspectos más preocupantes afecta a los cines dedicados a proyectar clásicos, películas de culto y oscuras joyas desconocidas. Películas que se conservan sólo en 35mm. En el artículo se menciona el caso del dueño de un cine que quería proyectar Desayuno con diamantes por San Valentín, pero el estudio no le quiso ceder el film de celuloide y le ofrecía enviarle un DVD (imaginad la calidad del DVD proyectada en una pantalla gigantesca de cine). El dueño del cine optó por pasar otra película que conservaba ya que se negaba a hacerle pagar a la gente por algo que podían tener en casa.

Para mí resulta preocupante porque mi amor por el cine no se forjó en cines de estreno, sino en pequeñas salas que ofrecían cine de reestreno, clásicos y rarezas. Y que todo esto, toda esta variedad, desaparezca y sólo se pueda ver lo que los estudios permiten me horroriza. Y que pequeños cines de barrio desaparezcan me parece muy deprimente. Parece que nos encaminamos a un mundo de falsa comodidad y mala calidad, donde se prefiere ver películas en streaming porque es más cómodo a pesar de que la calidad sea inferior a la de los formatos sólidos. Por suerte hay movimientos luchando para que esto no suceda. El artículo empieza con una iniciativa del director Christopher Nolan, que con la excusa de mostrar los seis primeros minutos de The Dark Knight Rises reunió a la plana mayor de los más influyentes e importantes cineastas que hay actualmente en Hollywood para que lucharan para que el formato en 35mm no desaparezca. The Dark Knight Rises ha sido filmada en 35mm.
 
 

4 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Si es que lo digo y nadie me hace caso... tanto avance tecnológico no es bueno.

La verdad es que tampoco es un tema que me afecte, ya que el 100% de las películas antiguas que veo es en el dvd o blu ray. Osea, en mi casa.
También es verdad que donde vivo sólo hay una sala comercial, así que eso de ver viejos clásicos y rarezas en pantalla grande, va a ser que no. Aunque entiendo que para el que viva en un lugar decente (no en este pueblo de mierda), esta noticia suponga una gran putada.

Raül Calvo dijo...

Pues ten cuidado, porque también se habla de zonas donde sólo hay un cine que debido a los continuos gastos podrían quedarse sin él.

Einer dijo...

"...Wright recognized many of the most prominent filmmakers in America — Michael Bay,..." Jajaja, buenísimo.

El resto del artículo sí que mola. Yo, la verdad, es que me preguntaba cómo guardaban las copias digitales. ¿En servidores, en ordenadores, en discos duros,...? Eso tiene un riesgo acojonante. ¿Haces copias de seguridad de millones de pelis? ¿Copias de seguridad de las copias de seguridad? Lamentablemente, creo que al final ganarán, pero está claro que ni es lo mejor para los dueños de los cines, posiblemente tampoco para los cineastas, a pesar de lo que opinen algunos como Boyle, y creo que bastante malo para los aficionados.

Y otra cosa que habría que debatir también y de lo que mucha gente se está quejando es el tema de las restauraciones. El famoso «tal como se vio en el cine» y que de cierto tiene poco. Yo a veces me desespero cuando te encuentras con varias ediciones de una misma película que son claramente diferentes y acabas hasta los mismísimos de leer opiniones encontradas sobre que si la colorimetría de esta está bien y la otra no, que si en esa han respetado el grano de cine y aquí no,...

Yo sólo espero que el formato doméstico siga siendo físico y no nos pasen al puto streaming a la fuerza.

Raül Calvo dijo...

Yo también lo espero. Lo que más me molesta es que se obligue a todo el mundo a adoptar las proyecciones digitales. Ojalá se pudiera encontrar un punto medio: digitales para estrenos, celuloide para cinefilia y cine de culto. Algo así.

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