24 oct. 2013

Cuerpo maldito (Body Parts)


Tenía unos doce años la primera vez que vi Cuerpo maldito (Body Parts, Eric Red, 1991) en el cine. No era un cine cualquiera, era un cine de reestreno (el cine del barrio, para entendernos) que había detrás de donde vivía. La sala era muy grande, oscura y algo dejada, ideal para ver pelis de terror.

Esta es una de las primeras películas que vi cuando empezaba a ser un fanático "serio" del cine. Fui a verla porque había leído una entrevista que le habían hecho al director en Fangoria. O sea, que iba con cierto conocimiento de causa. Pero todavía era lo bastante ignorante como para disfrutar simplemente la historia que me contaban, sin tener en cuenta cómo encajaba esta película en la anterior obra de Red o que el productor Frank Mancuso Jr. era el mismo que había controlado el destino de Jason Voorhees mientras la franquicia Viernes 13 pertenecía a la Paramount.

Hoy en día sí que os puedo hablar de cómo el tema que trata la película es un clásico menor del género, el de las partes amputadas con vida propia. Inspirada en una novela de Boileau-Narcejac, nos cuenta la historia del doctor Bill Crushank (Jeff Fahey), el cual pierde un brazo en un accidente de coche. Es entonces que aparece la doctora Agatha Webb (Lindsay Duncan), con una nueva y revolucionaria técnica que le permitiría al doctor Crushank recibir el brazo de un donante. Al principio todo parece ir bien, pero no sería una película de terror muy buena si las cosas no empezaran a torcerse rápidamente.

La parte en la que vemos como la personalidad de Crushank se va viendo afectada por su brazo, cómo empieza a sospechar que el brazo actúa por su cuenta, es lo mejor de la película. Al contrario que sucede con otros ejemplos del género, como La mano (The Hand, Oliver Stone, 1981), no se juega con la cordura del personaje, ni se trata de una venganza de ultratumba, como la que sufría Christopher Lee en Doctor Terror (Dr. Terror's House of Horrors, Freddie Francis, 1965). Por tanto, la perspectiva que adopta el film resulta bastante interesante (aunque no del todo original), logrando mantener el suspense a lo largo de todo el metraje.

Pero siendo como es una película de Eric Red, la parte final está dedicada a la acción y la sangre. La transición se hace de forma equilibrada, aumentando la intensidad de la historia a medida que avanza. Red practica un estilo de terror muy físico (nada que ver con el body horror, cuidado) que encaja perfectamente con esta historia de extremidades rebeldes.

Cuerpo maldito no es que sea una obra revolucionaria del género, pero resulta muy efectiva y entretenida. Cuenta con buenas interpretaciones, una estupenda banda sonora y una sólida dirección. Resumiendo, un film muy recomendable.

3 comentarios:

Einer dijo...

Buaaah, qué bueno, había visto esta peli hace años pero no recordaba el título. Genial, porque tenía ganas de volver a verla.

Raül Calvo dijo...

Espero que la disfrutes de nuevo. Está editada en DVD.

Anónimo dijo...

links????? no sirve un blog asi...

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