25 oct. 2013

La guarida del gusano blanco (The Lair of the White Worm)


La adaptación que Ken Russell hiciera de la última novela de Bram Stoker es un híbrido de historia clásica de terror y puro delirio visual.

Como ya comenté en el post de Gothic (Ken Russell, 1986), el proyecto de La guarida del gusano blanco (The Lair of the White Worm, Ken Russell, 1988) se puso en marcha cuando la productora Vestron, que había obtenido un gran éxito en vídeo con Gothic, le pidió a Russell otra película de terror antes de producirle El arco iris (The Rainbow, Ken Russell, 1989), una precuela de Mujeres enamoradas (Women in Love, Ken Russell, 1969), según cuenta el productor Dan Ireland en Trailers from Hell.

Russell actualiza la novela de Stoker y le añade sus propios toques visuales y narrativos. De modo que se crea una extraña mezcla, una historia "normal" de terror mezclada con toques de "cine de autor". Pero funciona, contra todo pronóstico, La guarida del gusano blanco es una interesante película de terror que, en cierto modo, pervierte el cine de vampiros mezclándolo con una historia de terror pagano a lo Arthur Machen.

Angus Flint (Peter Capaldi) es un arqueólogo que descubre una extraña calavera en el terreno que hay al lado de la casa de huéspedes de las hermanas Trent, Eve (Catherine Oxenbeg) y Mary (Sammi Davis). El dueño del terreno, Lord James D'Ampton (Hugh Grant), lo relaciona con la leyenda del gusano gigante que un antepasado suyo se supone mató. El descubrimiento coincide también con el regreso de Lady Sylvia Marsh (Amanda Donohoe), una inmortal asesina que se esconde bajo el disfraz de dama de la alta sociedad.

En la historia abundan los ecos de Drácula, el gran éxito literario que Stoker nunca pudo duplicar. También las referencias a la leyenda de Sant Jordi, muy popular en Catalunya, junto a elementos habituales del terror pagano. Igual que la mezcla de sensibilidades clásicas y modernas, esta mezcla de elementos hace que la película tenga un toque propio y no sea un simple refrito de la habitual historia de vampiros.

La única pega de La guarida del gusano blanco, para mí, es que Russell no es precisamente sutil con la simbología y las alegorías, de modo que resulta un poco demasiado obvio en su imaginería freudiana. Pero es un fallo menor y no impide que uno se divierta con esta película de terror algo delirante.

En el pasado era bastante fácil de encontrar en vídeo. En la actualidad tendréis que recurrir a los DVD de importación para disfrutarla. Espero que algún día Arrow o Shout! Factory hagan una buena edición en Blu-ray.


4 comentarios:

Einer dijo...

Ken Russell, ¿delirio visual? Jajaja. Es increíble la cantidad de reseñas que puede uno leer sobre Ken Russell en las que aparece la palabra delirio, pero es que al tío se le pira la pinza mazo.

Esta no la visto, pero el póster ya me parece lo suficientemente psicotrónico como para darle una oportunidad.

Raül Calvo dijo...

Lo curioso es que Russell también tiene películas más contenidas, visual y temáticamente hablando, pero son sus desmelenes los que, obviamente, más llaman la atención. Dentro de lo que cabe, esta peli es bastante sobria a pesar de todo.

R. Enrique Elías Pichardo dijo...

Existe una versión anterior de esta película, no tan psicodélica. Imagen matar a un monstruo con una gaita, se me hizo muy humorístico. No encuentro las referencias de la película anterior. Pero incluso en biblioteca del terror, creo que de Salvat aparece en la portada la escena de la película que comentamos

Raúl Calvo dijo...

Creo que te debes confundir, pq esta fue la primera y, de momento, única adaptación que se ha hecho de esta novela. En la edición de Salvat que mencionas, se usó una imagen de la peli de la Hammer El Reptil, sin relación con la obra de Stoker. Lo del monstruo y la gaita es muy humorístico, ya que esa era la intención, mezclar un poco de comedia con el terror.

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