5 oct. 2013

The Trip


The Trip (Roger Corman, 1967) es lo que se llama una auténtica cápsula temporal. Conserva perfectamente un momento muy concreto de la historia del siglo XX: los psicodélicos y experimentadores finales de los años 60. La película fue rodada poco antes de que el L.S.D. fuera considerado ilegal, cuando era muy popular entre modernillos, gurús y hippies en busca de la iluminación espiritual y los viajes extrasensoriales. Sin olvidar los experimentos llevados a cabo por la CIA, el famoso proyecto MK-ULTRA, para crear asesinos usando el L.S.D. (sí, la gente que gobierna en la sombra es tan inútil y estúpida como el resto de políticos).

La película narra el viaje de ácido que experimenta Paul Groves (Peter Fonda), director de anuncios televisivos en busca de una experiencia que le ayude a entenderse mejor, ya que se encuentra algo desorientado tras divorciarse de Sally Groves (Susan Strasberg). Desde las ritualísticas preparaciones hasta la vuelta a la normalidad, seguimos las peripecias de Paul, guiado por el experto en ácido John (Bruce Dern).

Aunque el director fuera Roger Corman, está claro que la auténtica fuerza impulsora de la película era la amistad entre Fonda, Dennis Hopper y Jack Nicholson (autor del guion). Los tres actores eran amigos y estaban metidos de lleno en su etapa más salvaje y experimentadora. Corman se había fijado más en las posibilidades económicas que tenía hacer una película que trataba un tema de moda como era la cultura del ácido. Ya se habían empezado a hacer películas exploitation llenas de alucinaciones y viajes mentales pensadas para atraer dos tipos de público: el morboso interesado en ver que hacía la juventud alocada y los propios consumidores de ácido.

The Trip es mejor que muchas otras películas de su estilo en el sentido de que es un poco más "realista" antes de convertirse en un festival de experimentación visual. En oposición, por ejemplo, a la aquí comentada The Acid Eaters (Byron Mabe, 1968), donde los realizadores se acercan al material desde fuera. Hoy día tal vez resulte algo ingenua, pero no deja de ser toda una curiosidad, a medio camino entre el cine experimental y la pura exploitation.

Pero, como mencionaba al principio, actualmente resulta particularmente interesante por cómo refleja un momento y una época en la que parecía que todo era posible. La banda sonora, los diálogos, el vestuario... Cada detalle del film nos retrotrae en el tiempo, permitiendo al espectador experimentar una época de la que (por lo menos en mi caso) solo ha oído hablar.

The Trip es un viaje muy recomendable.


2 comentarios:

Ahab Ducasse dijo...

¿Dónde es posible poder verla esta película?

Raül Calvo dijo...

Esta editada en DVD de importación por la Metro, dentro de su colección Midnite movies.

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