5 feb. 2014

La sustancia maldita (The Stuff)

Hay que reconocer que cuando Larry Cohen no estaba acertado, era capaz de hacer auténticos truños insalvables. Pero cuando Cohen acertaba, ya fuera como director y guionista o simplemente guionista, era capaz de ofrecernos auténticas maravillas de culto como Estoy vivo (It's Alive, Larry Cohen, 1974) o La serpiente voladora (Q: The Winged Serpent, Larry Cohen, 1982) cuando ejercía ambas funciones y solo como guionista encontramos títulos como Maniac Cop (William Lustig, 1988) o Última llamada (Phone Booth, Joel Schumacher, 2002). En el caso de La sustancia maldita (The Stuff, Larry Cohen, 1985) nos encontramos ante un Cohen brillante.

La Sustancia es un nuevo producto comestible que está arrasando a lo largo y ancho de los Estados Unidos. A todo el mundo parece encantarle, menos al joven Jason (Scott Bloom) que una noche vio como se movía por si solo. Por supuesto, nadie le cree, pero él intentará demostrar que no está loco. Paralelamente, al espía industrial David "Mo" Rutherford (Michael Moriarty), los competidores de la Sustancia le encargan averiguar exactamente de qué está hecha para poder competir contra ella. En el proceso, Rutherford averiguará hasta que punto es mortal la sustancia de la Sustancia.

Cohen logra diversas cosas con esta película. Primero, crear una divertida sátira sobre la sociedad de consumo, representada por esos adictos compradores de la Sustancia. De hecho, el título original de la película que nombra el producto ya forma parte del chiste: stuff es una palabra para definir de forma no precisa sustancias, cosas o productos. No hay una expresión exacta en castellano, pero en catalán existe el socorrido término "dallonses" (o "daixonses") que sirve el mismo propósito. Cohen no nos ofrece un comentario en ese sentido que sea muy original, pero su ejecución es tan divertida que lo parece. Esta sátira tiene forma de historia de ciencia ficción muy lograda, una vuelta de tuerca sobre las invasiones paranoides de extraterrestres ladrones de cuerpos aunque en esta ocasión se trata de una sustancia que procede de las entrañas de la Tierra y no del espacio. A medida que la víctima va consumiendo la Sustancia, que es muy adictiva, esta se va acumulando en su cuerpo hasta que lo domina por completo y se convierte en su esclavo.

El tono de la película está bastante logrado, mezclando comedia y auténtico suspense de forma efectiva. Con esto se logra que el tema de la película no impida que se pueda ver como una trepidante cinta de ciencia ficción. Cohen logra crear escenas de tensión, como cuando el pobre Jason es acosado por su familia convertida en "sustanciados", que se equilibran bastante bien con los momentos más cómicos.

Aunque los efectos especiales son bastante artesanales, las escenas en las que la Sustancia entra y sale de los cuerpos de sus consumidores o ataca a la gente están muy logradas, dándole en ese sentido la necesaria personalidad al villano de la función.

El próximo mes aparece editada en Blu-ray por cortesía de Arrow Films, pero ahora se puede encontrar editada en DVD. Yo es un film que recomiendo como entretenida cinta de ciencia ficción y como divertida sátira social.


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