17 ene. 2011

Avatar, ¿por qué no?



Siempre he creído que uno ha de ser firme en sus convicciones pero ser lo suficientemente abierto de mente para reconocer cuando se equivoca. Algo sobre lo que me ha hecho pensar la película Avatar (2009) de James Cameron. A lo mejor os suena, es una película en la que salen tíos azules muy, muy altos.

La cuestión es que cuando la fui a ver al cine no pude evitar sentir una ligera decepción. Técnicamente la película es espectacular pero aparte de eso, ¿había algo más? Fueron pasando los días, y todo el mundo comentaba Avatar para bien o para mal y eso hizo que fuese algo hostil contra la película. No sé por qué.

Lo que sí sé es que empecé a hablar como un pedante y un esnob. Incluso llegué a decir que si Avatar sería recordada en un futuro, sería sólo por ser la primera en usar cierta técnica y nada más. Dios mio, me gustaría poder volver atrás en el tiempo y darme una bofetada que me callase a tiempo antes de soltar semejantes paparruchas.

Pasaron los meses y mi primera hostilidad pasó a ser una ligera indiferencia. Creo que en el fondo no le había perdonado a Cameron lo de Titanic. El caso es que no hace mucho fue mi cumpleaños, el 1 de enero, y entre las series y películas que me regalaron (es inútil regalarme cualquier otra cosa que no sea un libro, un cómic, un CD o una película) me encontré con la edición de 3 discos en Blu-ray de Avatar, así que me dije: "vamos a darle otra oportunidad."

En palabras de Kent Dorfman: "Oh, tío. ¡Oh, tío!"

Sí, sí, sí. La película es un logro técnico sin precedentes. El caso es que mucha gente que no entiende de efectos especiales dice "lo hicieron con ordenador" como si fuese algo fácil. Pero es que no sólo los Na'vi, es que todo el planeta que es digital, desde el polvo en el aire hasta el agua, que es una de las cosas más difíciles de hacer por ordenador y que resulte natural como resulta en esta película. Sin embargo, eso no lo discute nadie. Lo que me di cuenta es que la película está muy bien narrada y, al contrario de lo que opina la mayoría, la película es algo más que efectos especiales.

Muy bien, ahora que os habéis vuelto a sentar en la silla dejadme que os lleve al año 1989. Ese año Cameron estrenó Abyss, una película de ciencia ficción y aventuras que transcurría en una plataforma submarina experimental. La película no funcionó en taquilla y viéndola es fácil entender por qué, ya que sufre de algunos de los mismos problemas que Avatar. Sin embargo, cuando vi la edición extendida (171 minutos) me sorprendió ver que era bastante buena y que los problemas que aparecían en la versión cinematográfica desaparecían.

Y con Avatar me pasó lo mismo. Primero vi la versión extendida para cines y luego la versión extendida (de 3 horas) exclusiva de la edición coleccionista, con una semana de separación. Y con ambas me vi completamente atrapado con la historia y los personajes, porque el material añadido expande los personajes y les añade cierta dimensión. Es un problema común con las películas de Cameron que empezó con Aliens: sus películas son muy largas y gran parte del material eliminado tiene que ver con el desarrollo de los personajes (siendo Titanic y Mentiras arriesgadas (True Lies, 1994) las excepciones). La versión de 3 horas de Avatar, aparte de que se pasa más rápido que la versión estrenada en cines, está llena de esos detalles que hacen que un personaje resulte atractivo, así como añadir interesantes subtramas como lo que sucedió en la escuela que solo se menciona de pasada en la versión cinematográfica.

Temáticamente hablando la película es una historia arquetípica de aventuras. Lo que quiere decir que es predecible, sí, pero lo es de la misma manera que sabemos que Indiana Jones y James Bond saldrán airosos al final. Es decir, no es tanto el destino como el viaje. Es durante el viaje que aprendemos y disfrutamos de la experiencia. Cameron sigue a rajatabla las reglas de lo que es un héroe marcadas desde los tiempos de la mitología griega, mezclado con los arquetipos del western y la ciencia ficción. No es raro que nos sea familiar, es que nos tiene que ser familiar para que de esa forma captemos mejor el mensaje que nos quiere transmitir el autor. El mensaje ecológico que nadie ha tenido problemas en captar, lo cual es un mérito desde mi punto de vista pero mucha gente lo ve como un defecto.

Pero dejando de lado Joseph Campbell y el viaje del héroe, algo que también me hizo apreciar mejor la película de Cameron es que no tiene ninguna prisa por contarte la historia. Es decir, se toma su tiempo para que veas el mundo y conozcas a los personajes antes de sumergirlos en una frenética secuencia de acción de la que no te enterarás de lo que sucede. Cosa que con Cameron no pasa, ya que domina perfectamente la geografía de una escena y en ningún momento te pierdes a pesar de que pasen varias cosas en varios lugares, así como la forma de editar es trepidante cuando lo necesita pero no va encadenando planos de tres segundos uno tras otro para dar una falsa sensación de velocidad o de realismo porque no lo necesita. También me gustó que no siente la necesidad como narrador de seguir la estructura de película porno que tan popular se ha hecho en el cine de acción contemporáneo: un poquito de diálogo-larga secuencia de acción-un poquito de trama-larga secuencia de acción. Las cosas suceden en Avatar de manera orgánica y todo está ligado a la historia. También me gustó como subvierte los papeles y nos convierte a nosotros en los invasores alienígenas hostiles.

Mi objetivo con toda esta perorata no es que descubráis de nuevo Avatar como una obra maestra del cine. Lo que me gustaría es que penséis en alguna película que no os gustó o que no visteis llevados por algún prejuicio y le deis una segunda oportunidad, creo que es un ejercicio interesante cuestionarse a uno mismo. Reciclar tus ideas y ponerlas a prueba te ayuda a evolucionar.

9 comentarios:

ATTICUS dijo...

Nadie sabe mas que nadie y mas en este mundo donde es amplio el conocimiento y el gusto por lo bueno,malo y regular.
Lo que pasa es que cuando una pelicula no te llena tengas o no perjuicios sobre ella ,yo puedo cambiar si realmente me equivoco pero si es mala nada se puede hacer ya ¿no? jajaja.
De echo yo no aguantaba ver en pantalla a Javier Barden,hasta que se emborracho del buen hacer de los Coen en "No es pais para viejos" y ahora reconozco que es un buen interprete,pero su forma ser no me termina de convencer.

Raül Calvo dijo...

Atticus, ahí está la cosa, que decidir si es mala es una cosa subjetiva. Mira, la de El fantasma del paraíso que tú decías que es mala, yo la vi en la Filmoteca de Catalunya seleccionada junto a otros clásicos del cine. A ellos les debía parecer buena. ¿Quién tiene razón? Ninguno y los dos. Por eso creo que es interesante ver películas que en un pasado no te gustaron para ver si la película ha cambiado o como has cambiado tú.

Javi dijo...

A mí no me gusta esta película. Me resulta extraña su textura a pesar de tener aspectos técnicos innovadores, eso nadie lo va a negar. No sabes muy bien si estás viendo una peli real o de animación. Yo a los navi (o navy) los veo como muñecos animados. Es como una mezcla extraña. ¿Nueva? Sí; pero que me convenza es otra historia.
Y en cuanto a la historia, poco que decir, muy predecible, como dices tu, y simplota. Su mensaje conciliador y respetuoso con lo otro, y la naturaleza, es hasta folletinesco. No me gustó. El único mérito que le doy es que estéticamente es bonita, pero igual que es bonita una lámina de esas tan ideales que salen con desnudos de mujeres en plan mitológico y que se recrean en los colores y las formas.
Me parece una peli rara, y si le pones en 3D gana desde el punto de vista estético, pero hasta ahí. Un saludo y muy buen post, Raül.

Y otra consideración: No creeríais que la gente se cansaría muy pronto de ver pelis en el cine de este tipo si fueran la norma? Yo creo que muy pronto

Raül Calvo dijo...

Javi, lo que te sucede con los na'vi es que son unas criaturas con gran aspecto realista que tú sabes que no lo son. Es lo que muy bien dijo Steven Spielberg respecto a los efectos especiales: no importa lo bien hechos que estén, tú sabes que eso no es real y por ello siempre parecerá falso. A mi me pasó en Tron: Legacy, la primera vez que sale el Jeff Bridges joven al principio de la película: solo por el movimiento poco natural ya sabía que no era real, y eso que estaba de espaldas.

En cuanto al 3d, es como todo: depende del uso que se haga de él. Aunque técnicas como el reconvertir películas en 2d a 3d como hicieron con Lucha de Titanes perjudica a la película y el formato y si siguen por esa vía seguro que lo acaban quemando.

ATTICUS dijo...

Yo pienso Raul,que como en todo hay gustos y gustos,pero hay siempre una calidad,y en eso no hay discusion,es como aquel
que prefiere una hamburguesa con las patatas fritas congeladas de
McDonals a un buen Solomillo de Ternera al Horno acompañada de unas patatas asadas,no hay color ¿no?
Pues en el cine es igual,a uno le puede gustar una pelicula porque le llena,pero si es mala,en guion,fotografia,interpretacion,
direccion,etc.Hay que reconocerlo y no pasa nada,de echo a mi me gustan peliculas de los años 80,que son muy malas,pero me recuerdan aquellos años.

Mantis dijo...

Raül, no me negarás que la compañía como mínimo fue buena, no? Beso!

Raül Calvo dijo...

Excelente, excelente, eso sin duda!

Tiexino dijo...

Tengo esa misma versión desde hace tiempo y tengo que decir que no he visto ninguna de las dos versiones extendidas que vienen, es más, no he vuelto a ver Avatar desde que la vi en el cine. Eso si, los extras me los he tragado todos.

Creo que llegó el momento de ver esa versión extendida que comentas, no se si ver la larga de tres horas o ver antes la version extendida para el cine. Ah, tengo que decir que a mi Avatar, la primera y única vez que la vi, me gustó.

Raül Calvo dijo...

Yo te diría que vayas directamente al montaje del director, porque lo disfrutarás más.

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