20 ene. 2011

Dylan Dog: De amor y muerte y lo que hay entre ambos



Puedo leer la Biblia, Homero y Dylan Dog durante días y días sin cansarme.
Umberto Eco

¿Alguna vez os ha pasado que os ha disgustado tanto una película que incluso os habéis enfadado con ella? A mí me pasó con Constantine (2005) de Francis Lawrence (director de la también abominable tercera versión de Soy Leyenda de Richard Matheson). Cuando me enteré que iban a hacer una película adaptando la serie John Constantine: Hellblazer, me emocioné mucho ya que se habían hecho muy buenas adaptaciones recientemente de cómics al cine. Luego me enteré que iban a convertir a John Constantine en americano, lo cual ya era malo: se eliminaba una de las características esenciales del personaje que era su estilo inglés punk y chulo. Luego, resulta que el personaje lo iba a interpretar Keanu Reeves, aquí ya me di cuenta de que les importaba tres pimientos el personaje, porque no hay nadie que esté más alejado del aspecto y estilo de John Constantine que el sosainas de Reeves. A pesar de todo vi la película, que odié a los cinco minutos. Lo más interesante que pasó fue cuando a uno del público lo llamaron al móvil y el tipo estuvo manteniendo una conversación a gritos para que se le oyera sobre el ruido que hacía la película. Y era un cine de versión original, no el típico multisalas.

Ahora parece que me enfrento a lo mismo con una de mis lecturas favoritas: Dylan Dog.

Mi objetivo, si todavía seguís ahí, es que conozcáis un poco el personaje y su historia y no lo juzguéis por la película que se ha de estrenar en algún momento de este año. Que la película no os quite las ganas de leerlo, básicamente.

Ya sé, ya sé. No se ha de juzgar una película sin haberla visto. Pero mirad este tráiler y luego comparad lo que veis con lo que os voy a contar del personaje y sus aventuras:



Tiene mala pinta, ¿verdad? El hecho que en Estados Unidos se haya calificado para mayores de 13 años, se enfatice la acción, esté ambientada en Estados Unidos y Dylan Dog sea americano, la atmósfera y el tono en general que vende el tráiler ya me dice que, aparte del nombre, no encontraré nada que se asemeje al personaje en que se basa o el tipo de historias que protagoniza. Es demasiado "de tebeo", se parece demasiado a una de las muchas películas que hacen quedar mal a los cómics en que se basan por hacer una interpretación superficial en un intento de llegar a una audiencia más amplia simplificándolo todo. Por el tráiler la película se parece más a una mala imitación de Buffy, cazavampiros o la serie de películas de Blade que al cómic original en el cual se basa.

Dylan Dog fue una serie creada por el escritor italiano Tiziano Sclavi para la Sergio Bonelli Editorial, la principal editora de cómics en Italia. La serie empezó su andadura en 1986 y muy pronto se convirtió en un gran éxito.

Dylan Dog está protagonizada por, obviamente, Dylan Dog. Dog es un investigador de lo sobrenatural, de las pesadillas. Los clientes que acuden a él lo hacen siempre con algún horror a su espalda. Dylan Dog tiene el rostro de Rupert Everett, que sirvió de inspiración a la hora de diseñar el personaje, y siempre viste igual: chaqueta negra, camisa roja y tejanos azules. Luego tenemos al ayudante de Dylan Dog: Groucho. Éste es una caricatura de Groucho Marx, una de las muchas referencias que introduce Sclavi, y es el contrapunto humorístico de la serie. Normalmente suele aparecer un par de veces en la historia: al principio recibiendo al cliente y hacia la mitad para relajar la tensión. También se han dado casos en que ha tenido más protagonismo como en la historia ¡Killer!, en la cual se mezcla The Terminator (James Cameron, 1984), la leyenda del Golem y La profecía (The Omen, Richard Donner, 1976). Pero, como digo, lo más habitual es que sea una válvula de escape de humor absurdo para la historia. Finalmente, tenemos al Inspector Bloch, el antiguo jefe de Dylan Dog cuando éste formaba parte de Scotland Yard, que suele echar una mano a Dylan o éste a él, aunque no sale siempre.

¿Cuántos cómics conocéis que empiecen con una referencia directa a Ingmar Bergman y sean entretenidos de leer?

Sclavi creó unas historias de terror y con algún elemento sobrenatural presente pero siempre remarcando que el peor monstruo somos nosotros. Muchas veces los horrores tienen lugar debido a la falta de comunicación o la soledad. Sclavi introducía en sus historias también muchas y variadas referencias culturales: en Alfa y Omega encontramos referencias a varios clásicos de la ciencia ficción como Blade Runner (Ridley Scott, 1982) o 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968). En la casa de Dylan Dog vemos que tiene un póster de la película The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975). Y siempre que estamos en casa de Dylan se destaca algún libro, algún disco o alguna canción relacionada con la historia.

El tono de las historias es bastante serio, en ocasiones hasta melancólico, y suelen transcurrir en un Londres urbano y cosmopolita en el cual la soledad y la tristeza parecen conspirar para crear algún horror; de ahí la necesidad de un Groucho que inyecte algo de humor. Pero también hay historias que entran dentro de la sátira social, como Canal 666 sobre la televisión, tampoco quiero dar la imagen de un cómic oscuro y tenebroso lleno de noches góticas.

Cuando Sclavi dejó la serie, Dylan Dog siguió el estilo habitual de las series italianas (por lo menos las que yo conozco): un guionista y un dibujante diferentes en cada número. Los guionistas siguen las pautas que marcó Sclavi, pero cada uno hace un tipo de historia según su estilo. Así, algunas historias son más serias, otras más cómicas, otras inciden más en el terror, otras en el misterio... Los estilos de los dibujantes también son muy variados, pero siempre de gran calidad.

Seguir Dylan Dog es España ha sido algo complicado. La primera vez fue publicado por Ediciones Zinco, a finales de los ochenta, con el mismo formato que la edición italiana. De esta serie sólo tengo (o tenía) tres números y no sé cuando dejó de publicarse ni por qué. Luego, a mediados de los noventa, Ediciones B publicó diez números, en un formato parecido al de los álbumes europeos estilo Tintín, al módico precio de 495 pesetas, esta sí que la tengo completa. Pero no es hasta el 2005 que empieza a publicarse de la mejor manera Dylan Dog de la mano de Aleta Ediciones. Empezó con un formato mensual, pero a partir del número 36 la serie pasó a ser trimestral y en cada número se incluyen tres historias. Pero lo mejor es que también han empezado a publicar la serie de manera cronológica empezando por el número uno en la colección Dylan Dog de Tiziano Sclavi, del que recientemente se ha publicado el sexto volumen, en cada volumen se incluyen cuatro historias.

Es posible que los fans de Dylan Dog no veamos las aventuras de este melancólico, seductor y abstemio ex policía reconvertido en detective privado llevadas a la pantalla con la seriedad y fidelidad que se merece. De momento nos tendremos que conformar con la película que en 1994 dirigió Michele Soavi: Dellamorte Dellamore (cuyo horrible título en castellano me niego a utilizar). Una película que si bien no adapta la serie Dylan Dog, sí se acerca al universo de Sclavi.

Dellamorte Dellamore se basa en una novela de Tiziano Sclavi y fue protagonizada por Rupert Everett, François Hadji-Lazaro y una potente Anna Falchi. Everett es Francesco Dellamorte, el vigilante del cementerio de la ciudad italiana Buffalora. Por alguna razón, los muertos que son enterrados allí resucitan al cabo de tres días. Cuando resucitan, Dellamorte les pega un tiro en la cabeza y los vuelve a enterrar siguiendo un proceso que se ha convertido en rutina. Todo cambia cuando una bella mujer (Falchi) entierra a su marido. Francesco se enamora de ella, pero muere y Francesco se ve obligado a matarla cuando resucita. A partir de entonces, la bella mujer volverá una y otra vez bajo diferentes apariencias.

Por un lado, Soavi construye una ácida sátira de Italia, representada por el pueblo Buffalora, y especialmente del gobierno y la burocracia. Los personajes que representan el gobierno son personajes caricaturescos destinados a reflejar la crítica política y social que hace Soavi. Por otro lado, tenemos la historia de trágico romanticismo que protagoniza Francesco, una historia que se resume en los apellidos del protagonista: Dellamorte Dellamore, de muerte y amor. Francesco se ve obligado a tener que matar cuando resucita la mujer que ama una y otra vez, ya que no puede evitar sentirse atraído por ella cada vez que la conoce en una diferente encarnación. En esta línea argumental, la película entra en terrenos surrealistas y oníricos, usando ángulos y iluminación extremas que da la sensación de ver una película de expresionismo alemán pero en color. Eso sin mencionar el abstracto final que puede provocar interesantes discusiones con vuestras amistades tras su visionado.


El principal problema de la película es su título en castellano: Mi novia es un Zombie. Un título poco afortunado que da una idea equivocada de la película y posiblemente aleje espectadores que podrían sentirse interesados por su subtexto y su ejecución.

En fin, espero que os animéis a leer las aventuras de Dylan Dog, especialmente las guionizadas por Tiziano Sclavi (recordad, 6 volúmenes publicados hasta el momento por Aleta Ediciones), y os pase como a Umberto Eco o a mí y disfrutéis durante días y días. De paso, dadle una oportunidad a Dellamorte Dellamore a pesar del ridículo título español.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ví la película, la verdad es que no se parece en nada al comic que describes, aún así, es mejor que "Constantine"

Raül Calvo dijo...

Es bastante fácil que algo sea mejor que Constantine, ja, ja. Pero siendo fan del cómic, creo que pasaré de la peli.

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