5 ene. 2011

Mamá es boba



Santiago Lorenzo escribió y dirigió esta película que golpea donde más duele en 1997. Una producción cargada de tensiones, que provocó la disolución y posterior reconciliación con parte del equipo, ésta es una corrosiva y ácida comedia que retrata con precisión la actual degeneración televisiva.

Martín Zamora (José Luis Lago) tiene doce años y ningún amigo. Se meten con él en el colegio, lo que provoca que muchas veces se cague encima. Literalmente. Culpa a sus padres de muchas de sus desgracias ya que, en sus propias palabras, son bobos. Sus padres, Gema Perdulí (Faustina Camacho) y Toribio Zamora (Eduardo Antuña), viven en un mundo propio infantil y bastante bobo, porque no decirlo. La productora de la televisión local Ana Cooper (Cristina Marcos) conoce a Gema y decide darle un programa propio en televisión. El objetivo del programa es burlarse de Gema y convertirla en el hazmerreír de la ciudad. Cuando su marido se incorpore al programa, éste se convierte en un cruel espectáculo de humillación pública.

Lorenzo retrata un mundo televisivo donde todo vale por conseguir un poco de audiencia y utilizar a las personas como trozos de carne está bien visto. Sin embargo, el mayor mérito de Lorenzo no es tanto la disección de la televisión basura o como se ha convertido la humillación de una persona en espectáculo, sino que al principio retrata a Gema y Toribio como dos bobos de los que el propio espectador se siente tentado de burlarse. Los chistes malos y los dibujos infantiloides que producen de forma continua Gema y Toribio están pensados para crear unos personajes por los que el espectador no siente ninguna empatía. Esto no es la típica historia de un alma maravillosa envilecida por la cruda realidad. Gema y Toribio son tontos y unos pesados. Y, como digo, el espectador en un principio se siente también tentado de burlarse de ellos. Pero cuando la crueldad y humillación a la que son sometidos se recrudecen, el espectador empieza a sentirse incómodo y lo que en un principio parecía divertido, ya no lo es tanto.

La crítica de Lorenzo señala no sólo a los productores y ejecutivos hambrientos de poder y dinero. También a los propios espectadores, a nosotros, ya que permitimos la existencia de estos programas al verlos y darles audiencia. Y no quiero generalizar, así que entonaré un mea culpa: yo en más de una ocasión me he quedado enganchado a uno de los peores (moralmente) programas que he visto nunca: El juego de tu vida. Si no lo conocéis, consiste en un concursante al cual se le van haciendo preguntas sobre su vida personal e íntima. Mientras dice la verdad, va sumando dinero hasta llegar a una cantidad elevada de euros (ahora no recuerdo cual) y si dice una mentira, lo pierde todo. El concursante tiene delante a miembros de su familia y amigos que pueden pulsar un botón en caso de que no quieran que alguna de las preguntas se responda. Así, el concursante va revelando aspectos de su intimidad (desde aberrantes prácticas sexuales a engaños y fraudes) mientras va sumando dinero y más dinero. Y os digo que espero que sean todos actores y que todo sea un montaje, porque vivir en una sociedad donde hay gente dispuesta a destrozar su vida y humillarse de semejante manera sólo por ganar algo de dinero es terriblemente deprimente. De hecho, en la versión de este programa que se hace en la India, una mujer se suicidó al identificarse con las respuestas que daba en ese momento la actriz Rupa Ganguly.

Parte de la fascinación (y morbo) de este programa consiste en ver hasta que punto son capaces de llegar unos desconocidos por algo de dinero. ¿Qué precio tiene la dignidad de una persona? Como digo, espero que todo sea una farsa.

Y ése es uno de los aspectos en los que incide Lorenzo en su película. La reacción de la gente ante la sistemática humillación a la que son sometidos Gema y Toribio, ambos ignorantes de lo que sucede en realidad. Pero, claro, algo se empiezan a oler cuando la gente empieza a reírse de ellos por la calle. Todo ello explicado de manera resignada por Martín, en el tono de alguien que ya ha visto que su destino en la vida es ser un perdedor.

Resumiendo, una comedia ácida e incómoda que podéis encontrar en DVD editada por Manga Films. No he encontrado el tráiler, os dejo con un temazo de los Godfathers.

1 comentarios:

Javi dijo...

Raül, te puse algo sobre mad max 2 en tu blog... es por si le quieres echar un vistazo... es cortito el comentario :-)

Publicar un comentario