24 nov. 2011

Un dios salvaje (Carnage)


Nuevo film de Roman Polanski que se centra de nuevo en un espacio único blah, blah, blah... Repulsión (Repulsion, 1965)  blah, blah, blah... La muerte y la doncella (Death and the Maiden, 1994) blah, blah, blah... Comparación ¿Quién teme a Virgina Woolf? (Who's Afraid of Virgina Woolf, Mike Nichols, 1966) blah, blah, blah...

Como todo lo anterior lo comentan en todas y cada una de las críticas que se hacen de la película me lo salto y voy directo al grano.

Hubo una única cosa que lamenté después de ver esta película: no haber visto la obra de teatro de Yasmina Reza en que se basa cuando la representaron en Barcelona, para poder comparar y porque seguro que habría sido una experiencia magnífica. La propia Yasmina Reza y Roman Polanski se encargan de adaptar Le dieu du carnage, en un guion que no sé hasta que punto es fiel a la obra, pero que es de lo mejor que he visto este año que acaba.

Antes de empezar, avisaros que si vais a ver la película al cine y de repente empiezan a salir los símbolos de TVE, el ministerio de cultura y TV3 Televisió de Catalunya, no os asustéis y penséis que os habéis equivocado de sala: Un dios salvaje (Carnage, 2011) es una coproducción europea entre Francia, Alemania, Polonia y España-y-olé... Ambientada en Nueva York como si fuera una película americana. O  más bien ambientada en un apartamento americano en una película americana.

La historia gira en torno a dos parejas, Penelope y Michael Longstreet (Jodie Foster y John C. Reilly) y Nancy y Alan Cowan (Kate Winslet y Christoph Waltz), que se reúnen para discutir de forma civilizada que hacer después de que el hijo de una de las parejas haya atacado al hijo de la otra.

Con una premisa tan sencilla, Polanski nos regala (bueno, "regala", yo tuve que pagar entrada) una genial y ácida comedia que se burla de la hipocresía y de lo que uno de los personajes llama "esa mierda de la corrección política".

Utiliza un tipo de humor que me gusta especialmente, basado en el diálogo y la incomodidad, y cuyo máximo ejemplo podría ser The Office, o la propia realidad si os habéis encontrado como único soltero en una cena con parejas observando la interacción entre ellos. Con pequeños y sutiles gestos al principio, empieza a despellejar a los personajes, que continuamente se van desequilibrando y desnudando (figurativamente hablando) a medida que la inicialmente civilizada visita va degenerando: parejas contra parejas, hombres contra hombres, mujeres contra mujeres, mujeres contra hombres y miembros de una misma pareja entre sí.

Con cada discusión una nueva capa de impostura social e hipocresía cae y se va revelando la verdadera naturaleza de los personajes. Y estando la película protagonizada por cuatro "roba-escenas" profesionales, es una auténtica gozada ver cómo llevan a cabo la deconstrucción o destrucción de sus respectivos personajes. Además, Kate Winslet (Kate, si lees esto: te amo, te adoro, te venero, hazme tuyo) y Christoph Waltz tienen la dificultad añadida de tener que imitar el acento americano de sus personajes, unos pijos neoyorquinos. Pero tampoco se trata de quitarle mérito a Jodie Foster y John C. Reilly, que también están absolutamente magníficos.

En resumen, un guion fantástico, unos diálogos soberbios, un reparto de toma-pan-y-moja y una dirección magnífica (hay que ver como Polanski aprovecha el espacio y los encuadres de modo que en ningún momento se hace visualmente aburrida a pesar de transcurrir la película en un apartamento) hacen de ella una auténtica maravilla. La película nos pone a tono de manera suave y cuando ya la tenemos dura nos empieza a dar gusto de manera cada vez más intensa, con algún cambio de ritmo dramático, hasta que finalmente nos lleva al clímax y nos hace explotar. Buf, esas manchas no saldrán del techo fácilmente.
 
Por cierto, si alguien comete la estupidez de verla doblada, ¿me podría decir si se usa "doodle" y "darjeeling" en el doblaje o si lo cambian por otra cosa? Gracias.
 
 

10 comentarios:

daniel dijo...

Me ha gustado la reseña, y como lo he dicho en varios blogs, la espero muchisimo.
Me hizo gracia esta parte: (Kate, si lees esto: te amo, te adoro, te venero, hazme tuyo)
jajajaja, pensé que era el único que lo pensaba xD.

Genial Raul, nos leemos. :D

Raül Calvo dijo...

Pues ya la tienes aquí para disfrutarla. Y yo a la Kate Winslet la sigo desde que debutó en Criaturas Celestiales, por tanto creo yo que me tendría que dar una oportunidad. Saludos.

Evil E. dijo...

"Doodle" lo han cambiado por "Cucú". La peli esta bien, aunque a Foster la veo algo sobreactuada (hay momento en que parece que le va a explotar la cabeza).
Waltz está genial, gran actor, y Wislet está especialmente guapa (aunque confieso que las mujeres vestidas con traje chaqueta son mi debilidad)

Raül Calvo dijo...

¿cucú? Entonces supongo que también eliminan la referencia al musical Ellos y Ellas. En fin, gracias. Winslet va mejorando a medida que avanza la película y creo que está mejor cuando su personaje está peor.

Dr. Gonzo dijo...

Tengo interés en verla, aunque como suele pasar con este tipo de películas menos comerciales, aquí no la han estrenado.
Menudos hijos de perrilla...

Como no tengo nada que aportar, diré algo que no viene a cuento: ¡Christoph Waltz me parece un clon algo envejecido de Ryan Gosling! Me di cuenta de esto cuando vi Drive (impresionante, por cierto)

Raül Calvo dijo...

Tu no-aportación queda anotada. En todo caso, sería mejor decir que Ryan Gosling es un clon joven de Waltz, ¿no?

Einer dijo...

Tengo ganas de verla. A lo mejor este finde.
Muy divertido el post pero Kate es mía. Advertido quedas.

Raül Calvo dijo...

¡Eso lo veremos!

Anónimo dijo...

Me ha hecho gracia porque yo sí que pensé que me había equivocado de sala. ¿Alguna idea de por qué media Europa co-produce una peli ambientada en NY? Es por simple curiosidad, si es por mi a Polanski le regalaba todo el presupuesto de cultura para que hiciera lo que quisiera (sólo que igual se le iba de las manos y repetía el desastre que fue la Novena Puerta).

Raül Calvo dijo...

Bueno, primero Polanski no pone un pie en Estados Unidos para que no lo arresten y juzguen por acostarse con una menor allá por finales de los 60, así que todo lo que hace se produce en Europa. Luego, la obra en que se basa es francesa y se ambientaba en Francia, pero de cara al mercado internacional sale más a cuenta hacerla pasar por americana, ya que es más fácil que la gente vaya a verla. Es algo que ya se hacía en los 60-70 con las coproducciones europeas, como las pelis del oeste del Sergio Leone con Clint Eastwood.

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