13 sept 2010

Scanners



La entrada de David Cronenberg en los ochenta no podría haber sido más afortunada. Scanners (1981) fue un monumental éxito de taquilla que generó dos continuaciones, un spin-off con sus secuelas (Scanner Cop, Pierre David, 1994) y hay rumores de un futuro remake.

La película cuenta como Cameron Vale (Stephen Lack) es sacado de la calle y reclutado por el doctor Paul Ruth (Patrick McGoohan) para que forme parte de su organización secreta. Allí Cameron descubre que él es un scanner: individuos con poderes telepáticos y telequinéticos. La organización del doctor Ruth lucha contra una organización de scanners malvados que planean dominar el mundo y que son liderados por Darryl Revok (Michael Ironside).

Si bien en ocasiones la película recuerda a un cómic de la Patrulla X, una de las inspiraciones para la película la hayamos en la novela de William S. Burroughs El almuerzo desnudo, en la cual hay un capítulo en el que se habla de una asociación de telépatas malvados que pretenden dominar el mundo. Es posible que otra fuente de inspiración se encontrase en el desastre de la Talidomida en los sesenta. Una de las primeras encarnaciones del guión, titulado Telepathy 2000, data de 1976 y está ambientado en el futuro, siendo más una historia de espías que la aventura de ciencia-ficción que terminó siendo la película. Es posible, y esto es sólo una hipótesis personal, que el estreno de La furia (The Fury, Brian De Palma, 1978) le decidiese a ambientar la película en el presente.

Éste es uno de los films más accesibles de Cronenberg, pero con eso no quiero decir que carezca de interés. Hay diversos de los elementos habituales en el cine de Cronenberg y el hecho de que la película sea accesible (y bastante entretenida) no ha de ser considerado  como una búsqueda de éxito comercial, sino que simplemente era el tipo de historia que le interesó contar en ése momento. Uno de los principales motivos por los que me interesa la obra de Cronenberg es que es un director que se mueve por intereses personales, sus películas cuentan las historias que le interesan en un momento particular; motivo por el que su filmografía es de las más sólidas que existen, en la cual son presentes de forma continuada toda una serie de intereses y temáticas.

12 sept 2010

Cromosoma 3 (The Brood)



Desde mi humilde punto de vista, Cromosoma 3 (The Brood, 1979) forma junto a Videodrome (1983) y El almuerzo desnudo (The Naked Lunch, 1991) lo mejor de la filmografía de David Cronenberg hasta ahora. Surgida de unas difíciles circunstancias personales, The Brood es también un film tremendamente angustiante, factor enfatizado por una excelente banda sonora de Howard Shore que marcaría el inicio de una serie de fantásticas colaboraciones.

Parte de la inspiración para la película surge del clásico Planeta Prohibido (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956) pero la fuerza motriz principal radica en el traumático divorcio por el que acababa de pasar Cronenberg y el juicio por custodia subsiguiente. Los factores autobiográficos son fáciles de detectar en esta historia que cuenta como Frank Carveth (Art Hindle) intenta conseguir la custodia de su hija (Cindy Hinds) ya que sospecha que su madre y ex esposa Nola (Samantha Eggar) la maltrata. En realidad no es su madre la que la maltrata sino unas extrañas criaturas de las cuales el doctor Raglan (Oliver Reed, inusitadamente comedido en una excelente interpretación) sabe más de lo que dice.

Nos encontramos con esta película ante una de las características que hace únicas muchas de las películas de terror de Cronenberg: no hay un villano. Es decir, tal y como se entiende el personaje del villano: un personaje que lleva a cabo actos de maldad por el gusto de hacerlo o para obtener un beneficio. Los únicos que podrían etiquetarse de esta forma son el doctor Raglan (que intenta detener lo que sucede convirtiéndose en héroe) y Nora (que no es del todo responsable). En realidad, los únicos personajes que podrían ser considerados negativos son los padres de Nola, causantes de sus traumas.

Cronenberg crea unas efectivas escenas de suspense en aquellos momentos en que muestra el ataque de las criaturas. El film muestra una tremenda habilidad del director para crear angustia en el espectador. Especialmente en la secuencia final. Es también un momento que fue severamente atacado por la censura, ya que muestra el nacimiento de una de las criaturas. Sin embargo, hay un misterio alrededor de la película que se mantiene inexplicado: ¿de dónde surge el absurdo título que recibe la película en España y Francia?

Otro factor que ya es habitual en el cine de Cronenberg es el retrato que hace de una técnica relacionada con la medicina, tratando esta vez una radical terapia psicológica. La película fue creada a finales de los setenta, una década en que empezaron a aplicarse nuevas terapias y se realizaron experimentos psicológicos origen de lo hoy en día se conoce como New Age. Estas técnicas y experiencias tienen su origen en el inédito interés por la exploración interior y uno mismo que surge en los setenta como resultado de las experiencias psicotrópicas de finales de los sesenta.

Cromosoma 3 tiene unas buenas interpretaciones, una gran banda sonora cortesía de Howard Shore y un guión y dirección excelentes por parte de Cronenberg. Ingredientes que hacen de esta película indispensable aunque no seáis fans del genio canadiense.

10 sept 2010

Pets



Nada como una buena y sórdida exploitation setentera para el fin de semana. Pets (1974) fue dirigida por Raphael Nussbaum, el guión corrió a cargo de Nussbaum y Richard Reich adaptando una obra teatral de Reich. Fue protagonizada por una auténtica reina de la exploitation de los setenta: Candice Rialson en el que fue su debut como actriz.


Rialson interpreta a Bonnie, una ingenua y sensual chica que huye de su abusivo hermano, el cual tiene la costumbre de darle una paliza de vez en cuando. En su huida Bonnie conoce a una serie de curiosos personajes. Sus correrías culminarán en cuanto se encuentre con la pintora Geraldine Mills (Joan Blackman) que según el tráiler es una mujer de "extraños deseos y prohibidas pasiones". A través de ella conocerá al marchante de arte Victor Stackman (Ed Bishop), que gusta coleccionar hembras de todas clases y especies.

Irresistiblemente divertida, erótica y psicotrónica, sórdida en un buen sentido, la película oscila continuamente entre la típica fantasía masculina y una manifestación feminista. Aquí radica la inteligencia de la película. Desde el principio se nos representa a Bonnie como una chica de la que se han aprovechado toda la vida y cuando empieza su huida la engañan por su ingenuidad. Es poco después que se ve atrapada entre una feminista y un misógino extremado, ambos se pelean por ella como un objeto al que han de poseer. Ninguno la trata como a una persona. La película muestra aquí un reflejo sobre los cambios que habían experimentado los roles sociales de los hombres y las mujeres durante la década de la revolución sexual y el egocentrismo, punto sobre el cual el film parece concluir que las personas se han de liberar (literal y figuradamente) de los roles que les son impuestos y liberarse para saborear su propia libertad e individualismo. Todo ello aderezado con asesinatos y Candice Rialson paseando su estéticamente agradable anatomía.

En fin, una joya de los "drive-in" de los setenta imprescindible para los fans de esta década. Para los que no estén familiarizados con los placeres que ofrecen estas peculiares películas que no pierdan la oportunidad de abrir sus paladares a toda una nueva gama de sensaciones.


9 sept 2010

Fast Company



Prácticamente todos los textos críticos sobre David Cronenberg, especialmente aquellos que consideraban Cronenberg un cineasta de segunda por hacer películas de terror y después de Inseparables (Dead Ringers, 1988) le consideraron un genio y dijeron que siempre lo habían considerado un genio, califican Fast Company (1979) como una producción que se sale de la filmografía de Cronenberg, una película que no encaja y que fue simplemente un producto alimenticio.

A primera vista puede parecer que este drama con toques de comedia y acción, sobre un conductor de coches de competición, Lonnie Johnson (William Smith), a punto de retirarse que se enfrenta a otro malvado conductor y al traidor agente Phil Adamson que encarna a la perfección habitual John Saxon, es efectivamente una película que no encaja del todo dentro del trabajo de Cronenberg como director. Pero eso no es del todo cierto. Aparte de ser un fanático de los coches y la conducción, Cronenberg también siente fascinación en retratar sociedades subterráneas que se mueven de forma paralela a la sociedad que todos conocemos. Es un tema que ha tratado en Scanners (1981), Crash (1996), eXistenZ (1999) y Promesas del Este (Eastern Promises, 2007). Cronenberg retrata a la gente que se mueve en este mundo de coches veloces de competición como una sociedad aparte con sus propias normas y sus propios códigos.

Ciertamente el tono sí que se diferencia radicalmente del resto de su filmografía. Esto tiene su origen en que después de filmar dos exitosas películas de terror, le apetecía hacer un cambio, salir del género para no sentirse encasillado. Aunque el humor, especialmente la ironía y un humor negro muy seco, siempre han estado presentes en todas sus películas, algo que muchos de los estudiosos de Cronenberg pasan por alto, más centrados en los misterios de la Nueva Carne.

Esta película interesará a los fans de Cronenberg, ya que aquí pueden ver una cara diferente del director canadiense. Para el resto es una curiosa y entretenida película que sirve para pasar un buen rato con un mítico enfrentamiento entre buenos y malos. La edición en DVD a cargo de Blue Underground está bastante bien. Incluye un comentario muy interesante del propio David Cronenberg que tiene un momento tremendamente divertido en el cual Cronenberg empieza hablar de una escena que fue eliminada para que la película fuera apta para todos los públicos, una escena en la cual unas chicas desnudas son cubiertas de aceite de motor por un piloto como previo paso a hacer un trío (momento que también encaja bastante en la filmografía de Cronenberg), y de repente ve extasiado que la escena ha sido de nuevo incluida, y mientras la pantalla la ocupan los pechos cubiertos de aceite de una de las actrices dice: "sin duda, éste es un momento histórico en la historia del cine" y sigue hablando de lo contento que está de que hayan vuelta a incluir la escena. Hay una edición de dos discos de esta película que incluye los primeros mediometrajes que hizo Cronenberg, pero si no fuisteis rápidos en su momento no sé si todavía se puede encontrar (a un precio razonable).

Aparte de su condición de curiosidad dentro del corpus fílmico de Cronenberg, Fast Company fue también la última película que protagonizó Claudia Jennings antes de su prematura muerte en un accidente de coche. Jennings fue de las pocas Playmates, sería mejor decir la única, que tuvo una carrera continuada en cine y televisión principalmente no sólo porque era una atípica belleza sino también porque tenía talento para actuar. En camino de convertirse en una reina del género en el cine, murió justo cuando había vuelto a encarrilar su vida. Había superado sus problemas con el alcohol y dado fin a su tumultuosa relación con el empresario inmobiliario Stan Herman mientras éste seguía casado con Linda Evans. También resulta curioso que después de protagonizar una película con abundantes accidentes de coche muriera precisamente en un accidente de coche. Personalmente, mi fascinación por Claudia Jennings radica como he dicho antes en su atípica belleza, no era la rubiaza vixen habitual en la factoría Playboy, que tenía un toque de tristeza y melancolía. Como si ya supiese lo que le aguardaba el futuro.

8 sept 2010

Re-Animator



Las aventuras de Herbert West se expanden, hasta el momento, a lo largo de tres películas. Encarnado de forma genial por Jeffrey Combs, West es uno de los mad doctors más reconocidos del cine de terror después del doctor Frankenstein. Ambos comparten origen literario, Frankenstein fue creado en la novela homónima de Mary Shelley y Herbert West fue una creación de H. P. Lovecraft en un relato publicado originalmente en seis entregas de febrero a julio de 1922 en una revista humorística y reimpresos posteriormente en la clásica Weird Tales. El relato Herbert West, reanimador es atípico dentro de la producción de Lovecraft por su macabro humor negro. A lo largo de seis capítulos el ayudante y amigo de West relata las diferentes peripecias de ambos jugando con la vida y la muerte. Es curioso que fuera esta narración humorística la primera que se le pagó de forma profesional a Lovecraft y no alguno de sus más famosos e interesantes relatos de horror cósmico y metafísico.

En 1985 se estrenó la ya clásica Re-Animator producida por un trío que daría a los fans diversas alegrías. Hablo, claro, de Brian Yuzna en la producción, Stuart Gordon en la dirección y Dennis Paoli en el guión. Gordon, obviamente, y William Norris también trabajaron en el guión de la que es para mí la película quintaesencial del género en los ochenta. Agrupa todo aquello que hizo de los ochenta una gran década para el terror: humor negro, sangre y gore y una generosa dosis de desnudos proporcionados para la ocasión por la encantadora Barbara Crampton.

Después de un prólogo en Suiza en el cual conocemos al doctor West (Jeffrey Combs), pasamos a la ciudad de Arkham en Massachussetts. En el hospital de la Universidad de Miskatonic, el joven Daniel Cain (Bruce Abbott) está camino de convertirse en un gran doctor y tiene, además, una novia preciosa: Megan Halsey (Barbara Crampton), hija del decano Alan Halsey (Robert Sampson). Todo parece sonreír al joven doctor Cain hasta que decide alquilar una habitación al recién llegado doctor West. West ha inventado un suero capaz de reanimar a los muertos e implicará en sus experimentos a Cain. Sin embargo, ambos cuentan con un poderoso enemigo: el doctor Hill (David Gale). Hill está enfermizamente enamorado de Megan y pretende robar el trabajo del doctor West. Y, por supuesto, los experimentos muy pronto se descontrolarán, especialmente a partir de que el doctor Hill pierda la cabeza.

Para crear el guión de Re-Animator, Paoli, Gordon y Norris cogieron elementos de las diferentes peripecias que Lovecraft ideó y los aglutinaron en una sola trama. Una trama que mezcla elementos grotescos y demenciales con un humor negro soterrado, es decir, que los actores no lo interpretan como una comedia: es lo grotesco de las situaciones lo que te lleva a reír. Para transmitir la comedia también se usa la música. Escrita por Richard Band que para el tema principal cogió un tema tan famoso como el que Bernard Herrmann escribiera para Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960) y le dio un aire juguetón para indicar al público que no se tomara demasiado en serio lo que iban a ver.

La película se estrenó sin censurar, con lo que fue un gran éxito para su reducido presupuesto pero no se estrenó de forma masiva como las películas que pasan por la MPAA y llevan su sello de calificación. Para su edición en vídeo sí que se hizo una versión censurada que fue calificada para mayores de 18 años por la MPAA y que incluye algunas escenas eliminadas para que su metraje no quedase demasiado reducido. La película por suerte no se censuró para el mercado europeo y nosotros pudimos disfrutar de Re-Animator en toda su sangrienta gloria. Por cierto, debido a su reducido presupuesto se filmó toda la película en estudios pero el excelente diseño de producción de Robert A. Burns te hace creer que fueron a filmar a un hospital real, nada parece un decorado.

La película es merecedora de su fama. Los muertos reanimados con su violenta furia anticipan los zombis veloces actuales. La locura poco a poco va infectando la historia y culmina con un sangriento clímax que incluye uno de los cunnilingus más famosos de la historia del cine. Además es una película que se conserva completamente atemporal gracias a la mezcla de elementos clásicos y modernos. La edición en DVD editada en España está bien, pero por alguna extraña razón colocan todos los comentarios de la edición americana en un disco aparte creando así una falsa edición de tres discos. Yo por eso me quedo con la americana de dos discos que es de zona libre.



En 1990 se estrenó La novia de Re-Animator (Bride of Re-Animator) dirigida por el propio Brian Yuzna y con guión de Yuzna, Rick Fry y Woody Keith.

Después de ocho meses tras la masacre que tuvo lugar en el hospital Miskatonic, los doctores West y Cain regresan para continuar sus experimentos. Esta vez intentaran crear vida construyendo un cuerpo con partes de cadáveres para luego reanimarlo. El policía Leslie Chapman (Claude Earl Jones) les investiga de cerca ya que su mujer formó parte de los muertos reanimados por West. Además, el doctor Hill planea su venganza sobre West.

Yuzna recopiló los elementos de los relatos de Lovecraft que no habían sido utilizados en la primera película por falta de sitio y le añadió un homenaje al clásico de James Whale La novia de Frankenstein (Bride of Frankenstein, 1935). Se conserva el tono establecido en la primera película y se va aún más lejos en lo que a elementos grotescos se refiere. De hecho, la película comienza con la cabeza del doctor Hill flotando en la oscuridad clamando venganza. La relación entre West y Cain avanza y vemos como a pesar de sus intentos por volver a una vida más o menos normal, el doctor Cain se ve continuamente arrastrado y manipulado por West que ahora se dedica a experimentar con partes de cuerpos humanos. La película cuenta con unos fantásticos efectos especiales cortesía de Screaming Mad George y la K.N.B. El primero encargado de los experimentos de West y los segundos de la "novia".

Hoy en día se me hace difícil de creer que pudiese ver esta película en el cine. Actualmente la mayoría de las películas de bajo presupuesto van directamente al DVD, eso si llegan a estrenarse en nuestro país. Pero el verano (creo) de 1990 tuve la suerte de ver esta película en pantalla grande. Y digo suerte porque es realmente una digna continuación de Re-Animator. Conservando el tono de comedia negra y los elementos grotescos, así como a sus protagonistas West y Cain, La novia de Re-Animator no es un refrito de la primera película y hace avanzar a sus personajes y a la historia con elementos del primer film pero añadiendo nuevos. La edición especial que sacó Pioneer en DVD con comentarios, documentales, escenas eliminadas y una versión sin censurar de la película es imposible de encontrar hoy en día a un precio razonable. Aún se encuentran copias que rondan los 100 euros o algo menos pero igualmente caro. Si no encontráis esta edición por internet os podéis comprar la que editó Manga Films en España que no es diferente de las que hay editadas actualmente en otros países.



Dentro del proyecto de la Fantastic Factory se estrenó en el 2003 Beyond Re-Animator de nuevo con Yuzna en la dirección. El guión de Yuzna, Xavier Berraondo, José Manuel Gómez y Miguel Tejada-Flores nos cuenta como el doctor West es encerrado en prisión después de los eventos que tuvieron lugar en La novia de Re-Animator. Una vez en la cárcel continuará con sus experimentos con los muertos y sus intentos de reanimar un muerto que conserve intacta sus funciones cerebrales.

Esta tercera entrega es más floja que las anteriores. Si bien es de agradecer que Yuzna llenase la película de gore como si todavía estuviéramos en los ochenta, la trama resulta algo repetitiva a pesar de la adición de nuevos elementos como una manera de conservar el "alma" de las personas y transferir de una a otra persona su personalidad o incluso entre humanos y animales. Uno de los motivos por los que para mí la película no funciona tan bien es que el tono de comedia resulta más evidente que en las anteriores películas. Jeffrey Combs está fantástico como West, claro, y Simón Andreu se lo pasa teta haciendo de malvado alcaide. Elsa Pataky, normalmente bastante sosa y poco interesante, hace un buen papel en la parte final pero al principio de la película su interpretación es bastante plana. Jason Barry como el doctor Howard Phillips es bastante flojo como el nuevo ayudante de West y te hace echar de menos al doctor Cain de Bruce Abbott. Y la presencia de Santiago Segura molesta más que divierte. Todo esto no quiere decir que la película sea mala, cuando las cosas se descontrolan resulta bastante entretenida pero nunca llega a alcanzar el nivel de calidad de las dos primeras.

Producida por Filmax, no es difícil de encontrar en DVD en España.

Hace un tiempo que se habla de la producción de una cuarta película: House of Re-Animator (de nuevo referencia a un título de la Universal: La zíngara y los monstruos (House of Frankenstein, Erle C. Kenton, 1944). La verdad que tanto el argumento, que sitúa las correrías del doctor West en la Casa Blanca; el reparto, con Jeffrey Combs, Bruce Abbott y Barbara Crampton de nuevo juntos además de incorporar a William H. Macy como el presidente de los Estados Unidos; como el equipo, reuniendo de nuevo a Brian Yuzna, Stuart Gordon y Dennis Paoli; promete bastante. Esperemos que finalmente se ruede y podamos ver otra gran película de Re-Animator en nuestras pantallas.