15 sept. 2010

Videodrome


Muerte a Videodromo. Larga vida a la Nueva Carne.
James Woods en Videodrome

Fue una mañana de domingo. Volvía del Mercado de San Antonio con un amigo y al llegar a casa nos pusimos a ver una de las películas que había comprado. Cogí la cinta de VHS y delicadamente la introduje en el vídeo. La película era Videodrome (1983) de David Cronenberg, el film que Andy Warhol calificó como "La Naranja Mecánica de los ochenta". Nos dejó alucinados. Al poco la volví a ver porque no había acabado de entender algunas cosas y desde entonces la he visto docenas de veces. Es una obra maestra de principio a fin que prácticamente dio origen al cyberpunk (movimiento literario dentro de la ciencia-ficción que trata sobre la fusión del ser humano con la tecnología, principal autor William Gibson) y todavía se mantiene vigente. Hay rumores de que se quiere hacer un remake, una empresa completamente suicida: ¿cómo haces una nueva versión de una película adelantada a su tiempo?

Cronenberg mezcla varios temas y conceptos en su película. Protagonizada por James Woods y Deborah Harry, cuenta la historia de Max Renn (Woods), un ejecutivo de un pequeño canal de televisión dedicado a emitir softcore y programas violentos para atraer a la audiencia. Todo va bien para Max hasta que descubre Videodromo: un programa que muestra simplemente la tortura y asesinato de una persona. A medida que Max investiga sobre este programa empezará a experimentar alucinaciones que le harán descubrir una realidad desconocida.

El guión original de Cronenberg era mucho más fuerte en contenido que la película que se acabó filmando. Cronenberg no tenía intención de filmar todo lo que había escrito y teniendo en cuenta las imágenes que pueblan la película uno no tiene más remedio que preguntarse ¿qué demonios se quedó en la página escrita?

LA PANTALLA DE TELEVISIÓN ES LA RETINA DEL OJO DE LA MENTE
Gran parte de la temática de Videodrome gira en torno a la televisión como medio y de qué manera había afectado (y afecta) a la sociedad. La sombra de Marshall McLuhan es alargada en la película, Cronenberg le tuvo de profesor en la universidad y el personaje de la película Brian O'Blivion (Jack Creley en el film, oblivion quiere decir "olvido" pero también se utiliza como término para "la nada después de la muerte") desarrolla teorías basadas en el trabajo de McLuhan. La televisión como medio es vista casi como el siguiente paso evolutivo del ser humano. En un adelanto de lo que serían los actuales reality shows y programas de testimonios, se plantea la idea de que en un futuro todos tendremos una identidad televisiva que sustituirá la real. Es decir, salir en televisión es una manera de asegurarse la existencia. Para ser famoso el único requisito necesario es conseguir salir en televisión, siendo el hecho en si de aparecer en televisión el valedor de una trascendencia y no es necesario ningún mérito especial. De hecho, carecer especialmente de méritos y regodearse en la propia ignorancia o someterse a humillaciones públicas de forma voluntaria, casi exigiendo ser tratado así, puede facilitar la popularidad.

La televisión también se muestra en el film casi como una necesidad social. Se crean centros de ayuda para vagabundos donde se les facilita acceso a un televisor como manera de que puedan seguir formando parte de la sociedad. Es algo parecido a las redes sociales actuales que forman una sociedad aparte de la real. La televisión, además, empieza a adquirir cada vez una mayor importancia en la sociedad. Un juicio televisivo tiene más valor, en ocasiones, que un juicio en los tribunales. Si la televisión te acusa, ya estás condenado.


MUERTE A VIDEODROMO
Otro aspecto interesante del film es la censura y la fascinación por ver "lo prohibido". El canal en el que trabaja Max se llama Civic Tv y se basa en un pequeño canal canadiense llamado CityTV que fue polémico en su momento por emitir películas softcore. Aquellos que vivan en Barcelona recordarán que durante un tiempo disfrutamos de este canal que actualmente se llama 8tv. Igual que su canal de origen, el CityTv barcelonés también emitía películas eróticas softcore pero teniendo en cuenta que otros canales locales emitían películas pornográficas, no es algo que llamase mucho la atención.

Cronenberg se había enfrentado a la censura de forma amarga en sus anteriores películas, así su creación de un grupo de fanáticos para acabar con toda la escoria que ve cosas como Civic Tv parece una pequeña venganza sobre aquellos que intentaron cortar sus películas o lo acusaron de pornógrafo. Este grupo de fanáticos crea Videodromo con el objetivo de hacer limpieza. Como sólo un degenerado podría tener interés en ver un programa como ése, crean un sistema para acabar con todos los degenerados. Por otro lado, en el film aparece una escena en la que Max se defiende por emitir el tipo de programas que emite argumentando que son una manera de que la gente de rienda suelta a sus fantasías de forma inofensiva.

Desde mi punto de vista, ver cierto tipo de películas o escuchar cierto tipo de canciones o leer ciertos libros no tiene porque llevar al asesinato o la locura. Las películas no pervierten a la gente. Sí son estimulantes o catalizadores. Es decir, una persona desequilibrada es posible que acabe cometiendo un asesinato tras ver una película pero la película no es la causante sino la activadora. Si la persona sufre un trastorno grave acabará matando igualmente si no se la trata, independientemente de las películas que vea o la música que escuche. La televisión y las películas son estimulantes en la mayoría de estos casos porque son cosas a las que tiene acceso todo el mundo. Si no existiesen, la gente encontraría otro motivo por el que matar, nunca ha habido escasez de ésos, por desgracia.

LA TELEVISIÓN ES REALIDAD, Y LA REALIDAD ES MENOS QUE LA TELEVISIÓN
La parte más interesante, para mí al menos, de Videodrome es intentar distinguir lo que sucede en realidad de lo que no. La película está contada desde el punto de vista de una persona que se vuelve loca y tiene alucinaciones de forma continua. Por lo tanto, intentar discernir que es cierto desde un punto de vista físico forma parte de la diversión. Mi tesis personal, después de muchos visionados y de darle vueltas, es la siguiente y es sólo mi interpretación, no la verdad absoluta: creo que todo lo que le sucede a Max es real. Tal vez no desde un punto de vista físico, pero sí que las alucinaciones son representaciones exageradas de lo que le sucede en la realidad. Para unos puede que todo sea alucinación y nada sea real; para otros, todo lo contrario. Tendréis que decidir vosotros mismos.

0 comentarios:

Publicar un comentario