20 jul. 2010

Las aventuras de Buckaroo Banzai (The Adventures of Buckaroo Banzai Across the 8th Dimension)







El músico/cirujano/aventurero Buckaroo Banzai surge del mismo caldo de cultivo del que surgieron la saga Star Wars e Indiana Jones: los seriales y pulps de los años 30 y 40, más concretamente de las aventuras de Doc Savage entre otros. Pero al contrario que las creaciones de la casa Lucas, Buckaroo Banzai no corrió la misma suerte en taquilla. En su momento fue un fracaso pero su naturaleza alegremente bizarra hizo que se convirtiera con el tiempo en pieza de culto y generadora de club de fans y merchandising vario.

Las aventuras de Buckaroo Banzai (Peter Weller) en la octava dimensión empiezan durante un experimento con su nueva creación: el Jet Car. Durante su primera puesta en marcha pasa fugazmente por la octava dimensión, pero lo que Buckaroo no sabe es que ésta sirve de cárcel para los habitantes del Planeta 10. El malvado Lord John Whorfin (John Lithgow), líder de los Lectroides Rojos, descubre el logro de Buckaroo  y pondrá en marcha un plan para hacerse con el Jet Car y liberar a los criminales que habitan la octava dimensión. Es entonces que los gobernantes del Planeta 10 amenazan con destruir la Tierra si Buckaroo no pone fin a las intenciones de Lord John Whorfin.

El creador de Buckaroo Banzai fue el guionista Earl Mac Rauch. Originalmente tituló su guión simplemente Buckaroo Banzai, pero los ejecutivos de la Twentieth Century Fox (que no acababan de entender de que iba todo aquello) exigieron retitular la película a como se la conoce ahora para hacerla "más comprensible" para la audiencia. Después de que el fracaso en taquilla de la película impidiera llevar a cabo la proyectada secuela Buckaroo Banzai Vs. The World Crime League, Earl Mac Rauch ha intentado durante años que le produjeran una serie de televisión sobre el personaje. Otro impedimento para la secuela es los problemas legales y de derechos producidos a raíz de la quiebra de Sherwood Studios, productora de la película, que también impidieron hacer una secuela después del éxito de Buckaroo en el mercado doméstico.

El director fue W.D. Richter, también guionista de La invasión de los ultracuerpos (Invasion of the Body Snatchers, Phillip Kaufman, 1978) y Gran golpe en la pequeña China (Big Trouble in Little China, John Carpenter, 1986), que estuvo en perfecta sintonía con el material de Rauch, no muy diferente de Gran golpe en la pequeña China, y traduce en fantásticas imágenes el guión. Peter Weller encarna a la perfección Buckaroo Banzai y el resto del reparto también disfruta en su interpretación de los compañeros de Buckaroo, los Hong Kong Cavaliers: Jeff Goldblum, Clancy Brown y Lewis Smith son New Jersey, Perfect Tommy y Rawhide. Entre los villanos, John Lithgow y Christopher Lloyd ofrecen una memorablemente divertida interpretación. La única pega que le pongo al reparto es la elección de Ellen Barkin como Penny Priddy, ya que no parece que acabe de encajar con el resto, le falta un poco de tempo cómico y las escenas dramáticas las exagera un pelín.

Desde Regreso al futuro (Back to the Future, Robert Zemeckis, 1985), cuya máquina del tiempo es una réplica del Jet Car, hasta El club de la lucha (Fight Club, David Fincher, 1999) pasando por The Life Aquatic with Steve Zissou (Wes Anderson, 2004) y Desafío Total (Total Recall, Paul Verhoeven, 1990) sin olvidarnos de la serie Star Trek: The Next Generation; son diversas las películas y series de televisión que han hecho un guiño a Buckaroo Banzai o mostrado la influencia que ha tenido en ellas. Sus  descacharrantes diálogos y su argumento surrealista han hecho de esta película una continua fuente de placer cinematográfico. No dejéis que pase un día más sin que hayáis disfrutado de esta gema y comprad una copia del DVD de importación pero ya.

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