25 ago. 2010

Verano de corrupción (Apt Pupil)



Después de epatar con el ya clásico moderno Sospechosos habituales (The Usual Suspects, 1995), había mucha anticipación por ver cual sería la tercera película del director Bryan Singer. El proyecto en el que se embarcó Singer fue la adaptación de la novela breve de Stephen King Alumno aventajado; novela incluida en la antología Las cuatro estaciones (Different Seasons), editada por Grijalbo, que incluye también Rita Hayworth y la redención de Shawshank que se convirtió en el filme Cadena perpetua (The Shawshank Redemption, Frank Darabont, 1994) y El cuerpo que fue adaptada como Cuenta conmigo (Stand by me, Rob Reiner, 1986).

Después de un par de fallidos intentos de llevarla al cine, uno en 1984 y otro en 1987, parecía que finalmente Alumno aventajado sería llevada al cine en 1998. Después de los fallidos intentos, Stephen King recuperó los derechos de filmación de la novela breve. Entonces Singer y Brandon Boyce le enviaron el guión en el que habían estando trabajando, King quedó tan impresionado por ese guión que le vendió los derechos a Singer por un dólar.

La película cuenta como el joven-rubio-perfecto-típicamente-americano Todd (Brad Renfro, muerto por sobredosis de heroína hace un par de años) descubre a un criminal de guerra nazi viviendo en su pueblo: Kurt Dussander (soberbio Ian McKellen). Todd chantajeará a Dussander para que le cuente como eran los campos de concentración y las torturas nazis. A partir de ahí empezará a crecer una enfermiza relación entre ambos.

La película es un absorbente thriller sobre la fascinación por el mal. El interés de Todd por los nazis y sus torturas es representativo de una (esperemos que pequeña) parte de la población atraída por las torturas y la muerte de los nazis, dejando de lado los aspectos políticos. De hecho, existen redes de intercambio de parafernalia nazi de gente a la que les fascinan estos monstruos aparte de los fascistas, fachas y demás escoria. También se relaciona esta obsesión por la parafernalia nazi con cierta sexualidad "anormal", mezclando homofobia y homoerotismo.

Es interesante ver como evoluciona la relación entre Todd y Dussander, como el primero va perdiendo el control de su vida a medida que su obsesión por los campos de concentración crece mientras que Dussander va adquiriendo cada vez más fuerza y poder.

El guión de Brandon Boyce se mantiene muy fiel a la novela corta de King habiendo sólo pequeñas diferencias. Una de las diferencias principales es el número de víctimas de Todd y Dussander, abundantes en la historia de King y muy escasas en la película. La otra gran diferencia es el final que no "espoilearé" pero simplemente decir que la historia de King fue escrita a principios de los años setenta con el caso Charles Whitman en mente y el final de la película es... bueno, no es el mismo y ahí lo dejamos.

Poco antes de que se estrenase la película, Singer pasó Verano de corrupción a los productores ejecutivos de la Twentieth Century Fox que querían contratarlo para dirigir la película X-Men. Después del pase le preguntó a uno: ¿Todavía quieres que dirija X-Men? A lo que el tipo contestó: Sí, esta película es buena, no hace falta que dé dinero (Singer cuenta esta anécdota en uno de los documentales que acompañan la edición especial de dos discos de X-Men). Y efectivamente, la película no hizo mucho dinero pero sí fue un gran éxito artístico. Aún hoy se mantiene perfectamente y resulta tremendamente inquietante.

La edición en DVD es de las primerizas, es decir, no tiene demasiada cosa y los subtítulos no son muy buenos pero la película vale el gasto.

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