30 dic. 2011

Sé lo que estás pensando y esta película no es así


Para acabar el año con alegría he decidido descubrir a aquellos que no la conocían La cárcel caliente (Caged Heat!, 1974), el debut en la dirección de Jonathan Demme. Seguramente le habréis echado un vistazo al póster, visto el título y pensado: "Bueno, esta película no es para mí" o "me encantan este tipo de pelis". Os equivocáis de ambos modos, ya que esta película no es como aparenta ser o la vende el tráiler... o es mucho más que sólo eso.

Os voy a ser sincero: no me gustan las películas de cárcel de mujeres. Me aburren, son demasiado repetitivas y previsibles. Lo mismo le sucedía a Roger Corman, que aunque este género le resultaba rentable económicamente no le acababa de gustar el resultado artístico de las mismas. Mientras, Jonathan Demme había empezado a trabajar en la New World de Corman, escalando posiciones como era la costumbre en la empresa de Corman: primero en el departamento de publicidad, luego guionista y productor, director de segunda unidad y finalmente le tocaba estrenarse como director. Demme había escrito, producido y dirigido la segunda unidad de The Hot Box (Joe Viola, 1972), tras lo cual le pidió a Corman dirigir su primera película y le presentó el guion de Caged Heat! A Corman no le gustaba el género de cárcel de mujeres, como ya he dicho, pero le atrajo el hecho de que Demme había añadido detalles personales muy interesantes, así como un sentido del humor que casi parodiaba el género (lo mismo sucedió con las dos películas de cárcel de mujeres que Corman había encargado a Jack Hill). De esta forma nació esta joya destinada a convertirse en una gran película de culto.

Algo que inmediatamente separa este film de otros del mismo género, además del tono y argumento, es el estilo que adopta Demme a la hora de presentarnos la historia que quiere contar en imágenes. Cuando la vi por primera vez, sabiendo que era la primera película del director, tuve la impresión que era como un niño jugando con un juguete nuevo, explotando todo lo que puede hacer al máximo. Se notaba que Demme había pasado tiempo ideando elaborados movimientos de cámara y planeando secuencias sin tener en cuenta las dificultades que podían traer considerando el presupuesto y el calendario que tenía para rodar. Una impresión que me confirmó el propio director, en el audicomentario que acompaña la edición en DVD de la película, declarando que quería experimentar y jugar con el lenguaje cinematográfico. Así surgen las distintas y curiosas escenas oníricas, las transiciones jugando con la luz, diferentes homenajes cinematográficos, el equilibrio de diferentes subtramas y todo aquello que hace que esta película se disfrute tanto.

El argumento presenta una mezcla de tramas vistas anteriormente en el género, con un giro personal de Demme, así como motivos que luego serían explorados en películas posteriores "más serias" como Alguien voló sobre el nido del cuco (One Flew Over the Cuckoo's Nest, Milos Forman, 1975). Todo empieza cuando Jacqueline Wilson (Erica Gavin) es detenida y encerrada. En la cárcel conocerá a diversas prisioneras con las que mantendrá una relación tensa. Intentos de fuga y experimentos a cargo del psiquiatra de la cárcel van enriqueciendo la trama de la película, cargada de acción y los habituales ingredientes de una buena exploitation. Y además todo ello en apenas 80 minutos de metraje, la película avanza demasiado deprisa para resultar aburrida en ningún momento.


Demme reunió un fantástico reparto para su película. Las protagonistas son rostros familiares en este blog: Erica Gavin (aquí y aquí), Roberta Collins (aquí y aquí), Barbara Steele (aquí, aquí, aquí y aquí), Juanita Brown (aquí), a Linda Gold alias Crystin Sinclaire la tenía vista de Trampa mortal (Eaten Alive, Tobe Hooper, 1977) y a Cheryl "Rainbeaux" Smith la había visto en The Swinging Cheerleaders (Jack Hill, 1974). Todas ellas eran actrices atractivas y hermosas, obviamente, pero las cuales también tenían un gran talento interpretativo, cosa que no se les reconoce. Gavin era capaz de ofrece personajes completamente distintos en cada película que hacía: su personaje en Vixen! (Russ Meyer, 1968) no tiene nada que ver con el que interpreta en El valle de los placeres (Beyond the Valley of the Dolls, Russ Meyer, 1970) que no tiene nada que ver con el que interpreta en Caged Heat! Barbara Steele era otra estupenda actriz que combinaba belleza y talento. En esta película interpreta a la paralítica alcaide de la cárcel, que en una secuencia onírica interpreta un delirante número de cabaret mientras que en su día a día es una mujer tremendamente reprimida y mojigata.

Mención aparte merecen Roberta Collins (1944-2008) y Cheryl Rainbeaux Smith (1957-2002). Collins era una roba-escenas profesional, cargada de una gran y fuerte personalidad que la hacía resaltar hiciera lo que hiciera, y que durante un tiempo fue una gran estrella de la factoría Corman. Por desgracia, murió hace unos años de sobredosis. Rainbeaux Smith, por otro lado, tuvo una vida que parecía sacada de una de sus películas, cargada de misterio. Tenía un indudable talento interpretativo pero también su carrera se vio abruptamente interrumpida por las drogas, la hepatitis que la mató la contrajo debido a que consumía heroína. Esta película era su favorita de las que hizo (también lo es de Erica Gavin).

A riesgo de parecer sentimental, estos hechos hacen que ver estas películas sea en ocasiones una experiencia agridulce. Disfruto viendo a Collins y Rainbeaux Smith, así como otras de destino parecido como Claudia Jennings y Sharon Tate, en plena forma en las películas pero me entristece saber como acabaron.

Caged Heat! es divertida, excitante, entretenida e interesante. 80 minutos de fantasía cinematográfica, mucho mejor de lo que parece a simple vista o por lo que podáis pensar por el tráiler.

5 comentarios:

Einer dijo...

De las dos últimas entradas que has hecho quizás me hubiera inclinado más por la celda de la violación de primeras, pero esta Caged Heat! la pones tan bien que habrá que echarle un vistazo. A mí también me suelen aburrir un poco las pelis de cárceles de mujeres pero, evidentemente, siempre hay excepciones.

Buenas actrices todas las que comentas. Me quedo con Barbara Steele.

Un saludo y feliz año.

Raül Calvo dijo...

Bueno, Jackson County Jail es más seria, un drama con toques de acción. Y es una buena peli pero esta me gustó mucho más. También te advierto que cuando algo me gusta es "lo más mejor que se ha hecho nunca". En otras palabras, me dejo llevar por el entusiasmo. Pero definitivamente esta peli es la repanocha.

Bea Cepeda dijo...

uffff! demasiado para mí, yo creo :P

Javier Simpson dijo...

Y de Jonathan Demme.Pues no tenía idea de que el autor de El silencio de los corderos hubiera hecho algo como esto. A mí me gusta mucho el Demme de Algo salvaje, por supuesto El silencio de los corderos y de esa comedia tan divertida sobre la mafia titulada Casada con todos.

Me la apunto. Buena entrada, Raül.

Raül Calvo dijo...

Bea, es bastante divertida, deberías enfocarla como una comedia surrealista (que es prácticamente lo que es).

Javi, Demme empezó dentro del cine en la factoría de Roger Corman (igual que otros como Coppola y Scorsese), así que sus primeros títulos son bastante curiosos.

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