3 ene. 2014

Joe Leland contra John McClane

 
¿Quién demonios es Joe Leland? Leland es el protagonista de la novela de Roderick Thorp Nothing Lasts Forever en la que se basó la clásica La jungla de cristal (Die Hard, John McTiernan, 1988), en la cual Leland se transformaría en John McClane. Con este artículo me gustaría expandir y tratar algunos temas que tuve que eliminar de mi artículo sobre la saga La jungla de cristal para que no quedase demasiado largo.

Los más listos de la clase pensarán que se trata de una comparativa de novela versus adaptación cinematográfica, pero se equivocan. Obviamente hablaré de las diferencias entre ambas obras, pero no se trata de ver cuál de las dos es mejor, sino más bien ver qué las hace diferentes.

Las diferencias más interesantes para mí son las que tienen que ver con tono y temas tratados, unas diferencias que sirven para reflejar las distintas épocas en que fueron creadas novela y película. Pero lo que llama la atención a primera vista son las diferencias entre los personajes: Leland es un policía retirado (que más o menos tiene la edad que tiene ahora Bruce Willis) que va a visitar a su hija, Stephanie, a la fiesta de navidad que organiza Klaxon Oil, compañía petrolífera en la que trabaja su hija, en su rascacielos; McClane es un policía relativamente joven que va a ver a su mujer a Los Ángeles con la esperanza de arreglar las cosas entre ellos aprovechando las fiestas.

Pero, como decía, las diferencias que me interesan no son estas diferencias más obvias. Lo que me llamó la atención a la hora de leer Nothing Lasts Forever tras haber visto muchas veces La jungla de cristal, es el tono más serio de la novela. La novela es seria, oscura y culmina en un final nihilista que recuerda al estilo Snake Plissken de arreglar las cosas. Leland se enfrenta a los terroristas que han tomado posesión del edificio con la voluntad de rescatar a su hija, pero en el proceso empieza a juzgar también las políticas empresariales de Klaxon Oil. Leland se ve atrapado entre dos frentes: los terroristas y los poderes que lo quieren fuera del edificio, más preocupados por salvar sus intereses económicos que a los rehenes.

El tono oscuro de la novela resulta inesperado además porque en la contracubierta del libro se vende como una versión literaria de La jungla de cristal con el mismo tono de acción y aventura. Además en el interior, cuando se habla de otras novelas del autor, se indica erróneamente que The Detective es una precuela de Nothing Lasts Forever cuando en realidad Nothing es una continuación de The Detective (en el sentido de que están protagonizadas por el mismo personaje).

Otro de los aspectos que me llamó la atención es que Leland no mata con la alegría que lo hace John McClane. Es una situación de vida o muerte, así que Leland es consciente de que ha de eliminar a los terroristas si quiere salvar a su hija, pero el hecho de acabar con la vida de un ser humano le pesa y hace que se pregunte hasta que punto es diferente de los asesinos a los que se enfrenta. Lo cual es un fuerte contraste con la forma desenfadada en la que McClane despacha a los terroristas, soltando el ocasional one liner.

Publicada originalmente en 1979, Nothing Lasts Forever resume el sentimiento cínico y nihilista que abundaba en los 70 en Estados Unidos, provocado por la desconfianza del ciudadano hacia su gobierno. Esto es algo que también hace La jungla de cristal pero con el amor por el exceso de los 80. Resulta simbólico que en el film los terroristas finjan tener una ideología revolucionaria de cara a la policía pero en realidad estén interesados simplemente en robar montañas de dinero. Una pasión por lo materialista que reinó en los 80 y cuyas consecuencias sufrimos todos hoy día.

Dejando de lado las diferencias de tono y los cambios hechos al protagonista, lo cierto es que la película es bastante fiel a la novela, trasladando a la pantalla los momentos más impactantes como el ataque del helicóptero. Pero resulta interesante como tener tonos diferentes hace que la novela y la película resulten tan distintas aunque los hechos que narran sean más o menos los mismos.

En todo caso, a los que desconozcan esta novela les recomiendo su lectura.


4 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Pero supongo que la novela no está editada en España ni traducida a nuestro idioma, así que conmigo las lleva claras XD
De todas formas, para mí Jungla de Cristal siempre será ese pedazo de peliculón ochentero que ha hecho historia, aunque si alguna vez les da por editar la novela en España, la compraré sin dudar.

Raül Calvo dijo...

Quién sabe, envía alguna petición a alguna editorial, a ver si alguna se anima. Desde luego, yo pienso lo mismo de la peli, no pretendía criticarla en ningún sentido, simplemente lo fascinante que resulta por sus diferencias la novela que la originó.

Raúl Cifuentes dijo...

Un artículo de puta madre. El libro siempre he querido leerlo pero nunca lo he encontrado editado en español, así que... igual que el de La Jungla 2, otro libro que tampoco he logrado encontrar nunca.

Raül Calvo dijo...

Recientemente se ha reeditado en Estados Unidos 58 Minutes, el libro en el que se basaron para La Jungla 2, así que si sabes inglés es fácil de encontrar. Ciertamente, es una pena que no estén traducidos.

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