23 abr. 2011

Scream 4 y El fotógrafo del pánico: La respuesta incorrecta


Llevo tiempo ya dándole vueltas a la cabeza al clamoroso error que aparece en Scream 4. No, no me refiero a la hipocresía del director al decir que los remakes apestan después de haber producido dos él mismo y escrito una secuela para uno de esos remakes, del cual también escribió y dirigió una abominable secuela del original. Me refiero al momento en el cual Ghostface le pregunta a Kirby (Hayden mmm Panettiere): ¿Cuál de las siguientes películas generó la locura slasher: Psicosis, La última casa a la izquierda, La noche de Halloween o La matanza de Texas? Kirby responde: ¿Psicosis? A lo cual Ghostface responde con inconfundible tonillo repelente: Ninguna de las anteriores: fue El fotógrafo del pánico, Michael Powell, 1960.

Bueno, no sé si la equivocación es de Kevin Williamson o de Ehren Kruger, la cuestión es que es una respuesta errónea. Muy errónea. Si habéis leído el post que hice en su momento sobre El fotógrafo del pánico (Peeping Tom) sabréis que la película fue prohibida en Inglaterra, su país de origen, y no fue hasta una década más tarde que la película se vio a través de los cines minoritarios. Peeping Tom es un gran clásico y una película todavía perturbadora, pero difícilmente pudo genera la locura slasher que menciona Ghostface. La locura que duró media década de los 80.

Ya he dedicado algún que otro post al tema, siendo el principal Breve análisis del slasher, pero para los que acaben de ver Scream 4 o acaben de llegar os lo resumiré aquí:

En realidad, todas las películas que menciona Ghostface tuvieron algún que otro papel en el desarrollo temático del slasher. Sin embargo, las auténticas semillas las tenemos que buscar en Italia, la cuna del giallo. Allí nos encontramos con Bahía de sangre (Reazione a catena, Mario Bava, 1971), un clasicazo, alguno de cuyos imaginativos asesinatos sería imitado en Viernes 13 2ª parte (Friday the 13th Part 2, Steve Miner, 1981). Bajo la influencia de esta película (y otros giallos), Bob Clark dirige Black Christmas (1974). Esta película se inicia con un plano secuencia desde el punto de vista de un misterioso asesino psicópata que se cuela en una casa donde se hospedan estudiantes femeninas, estudiantes que serán asesinadas una a una. Ahí tenéis el esquema básico de lo que sería el slasher.

A John Carpenter le entusiasmó Black Christmas, con razón: es una gran pequeña película, e incluso habló con Bob Clark sobre la realización de una hipotética secuela. Si bien la secuela nunca se realizó, Carpenter dirigió La noche de Halloween (Halloween, 1978) con Black Christmas en la cabeza (la primera secuencia se parece bastante), además de las películas de Dario Argento, cosa que podéis notar por la paleta de colores que usa Carpenter imitando Argento. Halloween fue un tremendo, grandioso éxito de taquilla (más teniendo en cuenta que recaudó millones siendo hecha con un presupuesto bajo). Este éxito provocó que se empezaran a producir películas del mismo estilo de forma inmediata, especialmente tras el éxito de Viernes 13 (Friday the 13th, Sean Cunningham, 1980). De ahí que muchos títulos pensados como películas de intriga fueran transformadas en películas de terror a petición de los productores, como Prom Night. Llamadas de terror (Prom Night, Paul Lynch, 1980) y Siete mujeres atrapadas (The House on Sorority Row, Mark Rosman, 1983).

Esta fiebre slasher duró hasta 1984/85, ya que el género fue quemado rápidamente a base de copiar sin piedad el mismo esquema una y otra vez. Fue rápidamente objeto de parodias, como la primeriza Student Bodies (Mickey Rose y Michael Ritchie, 1981) y la nunca mencionada suficientes veces Return to Horror High (Bill Froehlich, 1987). A principios de los noventa el género estaba más que muerto, únicamente se producían rutinarios productos que iban directamente al mercado del vídeo. Y en 1996 Scream de Wes Craven sacó al género del olvido e inició un breve revival que consistía en repetitivas películas destinadas al público adolescente, todas con el mismo póster, sin la sangre y el sexo que las hicieron divertidas en los 80. Esto generó una serie de películas de terror "para mayores de 13 años", insípidas e inofensivas. Pero esta corriente de películas de terror "aptas" acabó generando como contraste el boom de terror sangriento que vino a raíz del éxito de Saw (James Wan, 2004) y Cabin Fever (Eli Roth, 2002).

Ahí lo tenéis, en realidad fueron tres películas las que cimentaron la fiebre slasher: Black Christmas, sin la cual no habría Halloween, sin la cual no habría Viernes 13. Pero todo esto no lo sé por inspiración divina. Esto lo podéis comprobar vosotros mismos leyendo guías y libros de ensayo como Monster Show, Sangre, sudor y vísceras: Historia del cine gore o Teenage Wasteland; también gracias a documentales como Going to Pieces: The Rise and Fall of the Slasher Film (basado en el libro homónimo) así como el que aparece en el DVD/Blu-ray de la excelente San Valentín sangriento (My Bloody Valentine, George Mihalka, 1981), de la cual también se hizo un remake, bastante informativo a pesar de su brevedad. La misma edición incluye también una historia interactiva del cine de terror.

Y si tenéis otras dudas o peticiones, no tenéis más que pedir.

8 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Al final pude ir anoche a ver Screan 4 y, como ya esperaba, me ha gustado. En la misma línea de las anteriores.

En cuanto a lo que mencionas sobre El fotógrafo del pánico (que aún no he visto... puedes pegarme un machetazo, lo merezco)creo que en cierta medida (prehistoricamente hablando, me refiero) si que pudo influir en lo que luego fué el slasher puro y duro.

Raül Calvo dijo...

Claro que sí. Es decir, TODAS las películas que se mencionan influyeron de alguna manera, temáticamente hablando, pero no fue una sola.

Ghostface justifica su respuesta diciendo que en El fotógrafo del pánico se utiliza por primera vez la cámara subjetiva para mostrar el punto de vista del asesino. Y es cierto que en ocasiones se utiliza cámara subjetiva pero para ver lo que filma el asesino y no tanto ponernos en su piel, ya que son simples momentos. En el slasher inicialmente se usó la cámara subjetiva por la misma razón que se usaba en el giallo: para ocultar la identidad del asesino, que es diferente a las motivaciones de El fotógrafo del pánico.

Y cómo digo, la pregunta de Ghostface hace referencia a un momento muy concreto del tiempo en el cual Halloween hizo un montón de dinero y la gente se puso a hacer pelis de terror porque daban mucho dinero. Y ninguno de los productores y directores que las hicieron tuvieron en cuenta El fotógrafo del pánico porque seguramente ni la habían visto ya que fue una película que tuvo muy poca distribución y fue bastante desconocida durante mucho tiempo.

Bertoff dijo...

Ole! bravo por este post! no obstante creo que le estás dando demasiada importancia a ese pequeño detalle que ojo, entiendo tu indignación pero debes tener en cuenta la identidad de ghostface en el momento de la pregunta y que quizá el mismo ghostface supiera esa respuesta erronea..

Raül Calvo dijo...

No te falta razón, pero no puedo evitar que mi lado más geek y compulsivo me domine de vez en cuando. Y la verdad es que disfruté igualmente con la película, a pesar de ello.

Javi dijo...

Curiosamente la vi hace dos días y me encantó; no me extraña nada que su director sea el mismo que el de esa maravilla que es Las zapatillas rojas. Las de Scream no me interesan nada, y las de Saw sólo me llamó la atención la primera por lo que tiene de novedoso. La segunda ya me pareció más de lo mismo. Muy buen post, Raül; ando de vacas y no me meto mucho últimamente. Hasta pronto.

Raül Calvo dijo...

Sí, El fotógrafo del pánico es una gran película, aunque el rechazo del que fue víctima en su momento, prohibida en Inglaterra y considerada casi pornográfica en su momentos, puso prácticamente punto final a la carrera de Powell. Para décadas más tarde ser considerada un gran clásico del cine inglés.

ATTICUS dijo...

Primero decirte ¡genial! aclaracion y resumen de todo el genero slasher,como siempre bordando el tema Raul.
Luego comentar que este tipo de peliculas me aburren un monton porque todas son iguales,sin embargo la joya que comentas "El fotografo del panico" es una maravilla,nada que ver con la absurdidez misma de todas,aun asi me me gusta el genero,pero me quede con Viernes 13 y Hallowen (las 1ªs de cualquiera de ellas).
Buen post Raul.

Raül Calvo dijo...

el slasher es como el blues, trabajando siempre los mismos elementos. Depende del director y guionistas que nos los ofrezcan de manera que no resulten repetitivos.

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