17 sept. 2014

She

 
Estamos entrando en la recta final de septiembre y es posible que muchos de vosotros os encontréis en plena depresión postvacacional. Si ese es el caso, o simplemente estáis bajos de moral, os traigo el mejor remedio: la psicotrónica y desmelenada She (Avi Nesher, 1982).

Nos encontramos en el año 23 después de la Cancelación. Este mundo postapocalíptico ha generado extrañas sociedades y seres, como muy pronto descubrirán Tom (David Goss) y Dick (Harrison Muller Jr.) cuando, mientras se encuentran de compras en un mercado acompañados por la hermana de Tom, Hari (Elena Wiedermann), esta es secuestrada por los Norks cuando esta tribu ataca el mercado. Al rescate, tras los típicos malentendidos con secuestro e intento de asesinato, se unirán She (Sandahl Bergman), "diosa" de una sociedad matriarcal, y su segunda Shandra (Quin Kessler), las cuales ayudarán a Tom y Dick a sobrevivir los peligros que aguardan en este demencial nuevo mundo hasta el territorio de los malvados Norks.

Como ya os habréis imaginado, esta película se inspira de forma muy, muy libre en la novela Ella de H. Rider Haggard (conocido por ser el creador del aventurero Allan Quatermain en el clásico Las minas del rey Salomón). La novela fue muy popular en el momento de su publicación, 1887, siendo hoy día también muy fácil de encontrar, y Haggard escribió tres novelas más protagonizadas por Ayesha (la Ella del título), una de ellas un crossover con Allan Quatermain. La popularidad de la novela hizo que ya a principios del siglo XX se rodaran varias adaptaciones en la época del cine mudo. Tal vez una de las adaptaciones más interesantes sea la producida por Merian C. Cooper, La diosa de fuego (She, Lansing C. Holden, Irving Pichel, 1935). Y, por supuesto, la mayoría recuerda la adaptación de la Hammer con Ursula Andress como Ayesha, La diosa de fuego (She, Robert Day, 1965), y su secuela, La venganza de la diosa de fuego (The Vengeance of She, Cliff Owen, 1968).

Pero la estupenda She de Nesher poco tiene que ver con la novela de Haggard. La inspiración es coger a los personajes y meterlos en un delirante mundo postapocalíptico. El film nació como una exploitation italiana que quería aprovechar la popularidad de las películas de espada y brujería, que había puesto de moda la clásica Conan, el bárbaro (Conan the Barbarian, John Milius, 1982) -de la cual hábilmente toma la misma protagonista femenina-, y la moda de los futuros apocalípticos que había popularizado Mad Max 2: El guerrero de la carretera (Mad Max 2: The Road Warrior, George Miller, 1981). Y Nesher logra mezclar ambos géneros de forma absolutamente genial.

Durante toda la película me reía con ella y no de ella gracias al tono "pulpero" y cachondo que impregna el film, que hace más digerible las absurdas aventuras del grupo protagonista, que incluyen enfrentarse, entre otros, a unos decadentes residuos de la edad romana que se transforman en bestias, una secta dirigida por un tipo con poderes telequinéticos cuyos ojos se vuelven verdes cuando los utiliza, y los "madmaxeros" Norks. Todo ello acompañado de una roquera banda sonora ochentera, cortesía de Rick Wakeman, el teclista de Yes.

Esto lo dice el mismo tipo que al que le parecen geniales películas como Los nuevos bárbaros (I nuovi barbari, Enzo G. Castellari, 1983) y Alien 2: Sobre la Tierra (Alien 2 sulla Terra, Ciro Ippolito, 1980), pero She es tremendamente entretenida, 100 minutos de pura diversión. Una fantástica mezcla de géneros cuyo cutrerío la hace solo más entrañable.

No he encontrado ningún tráiler de la película, así que os dejo una escena con She despachando guerreros, uno tras otro.


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