8 sept. 2014

La grandiosa y épica saga de los guerreros del Bronx

 
Es curiosa la forma en que condenamos a unos lo que permitimos a otros. Cada vez que se habla de una nueva versión americana de un film europeo o asiático o de donde sea, nos rasgamos las vestiduras ante la manera en que los americanos se apropian del trabajo de los demás. Pero muchos nos declaramos fans de las imitaciones, falsas secuelas y plagios que hacían los italianos de películas americanas o de cualquier cosa que tuviera éxito en aquel momento. La razón de que esto suceda, desde mi punto de vista, se haya en que mientras los aficionados sabemos que una versión americana significa que el concepto original será suavizado y homogeneizado, en el caso de la imitación italiana sabemos que se le añadirán saludables dosis de locura y desenfreno al conjunto.

Y por eso celebro y no condeno la genialidad del director Enzo G. Castellari a la hora de crear las maravillas de culto 1990: Los guerreros del Bronx (1990: I guerrieri del Bronx, 1982) y su secuela Fuga del Bronx (Fuga dal Bronx, 1983).

Como os podréis imaginar, el proyecto de Los guerreros del Bronx nace a raíz del gran éxito que tuvo Los amos de la noche (The Warriors, Walter Hill, 1979) en el momento de su estreno. El productor Fabrizio De Angelis le propuso a Castellari dirigir 1990: Los guerreros del Bronx, un proyecto destinado a ser una imitación del film de Hill. En aquel momento, Castellari todavía no había visto The Warriors, pero la película que sí había visto (y varias veces) era 1997: Rescate en Nueva York (Escape from New York, John Carpenter, 1981), que en Italia se estrenó con un titulo semejante al castellano.

La fascinación de Castellari por el clásico de Carpenter hizo que 1990: Los guerreros del Bronx acabara siendo una mezcla de la película de Hill y de la de Carpenter, pero que no dejaba de tener su propia personalidad gracias al guion de Castellari, Elisa Briganti y el omnipresente Dardano Sacchetti. El film nos presenta un Bronx dominado por bandas callejeras, un espacio sin ley que las autoridades han dado por perdido. Allí se refugia la joven Ann (Stefania Girolami). Cuando Ann es atacada por una banda callejera de patinadores salvajes, es salvada por Trash (Mark Gregory) y su banda: The Riders. Por algún motivo, La Manhattan Corporation está muy interesada en capturar y traer de vuelta a la ciudad a la joven, así que manda al peligroso Hammer (Vic Morrow) en su busca. Trash se aliará con El Ogro (Fred Williamson) para rescatar a Ann y recuperar el Bronx.

Para el espectador informado, es bastante obvio de donde salen algunos elementos de Los guerreros del Bronx, pero la dirección de Castellari, la forma en que rueda la acción y mantiene al espectador en todo momento entretenido, hace que uno disfrute enormemente de esta película y la valore por si misma, no tanto por si imita esta o aquella película. En el momento de rodar el film, la ciudad de Nueva York se hallaba al borde de la bancarrota, así que el equipo de rodaje lo tenía bastante fácil para hacer creer al espectador que está viendo+ un futuro Bronx en ruinas, porque el Bronx de entonces se hallaba en ruinas. No hay más que ver otras producciones de la época como El exterminador (The Exterminator, James Glickenhaus, 1980) o Vigilante (William Lustig, 1980) para comprobarlo. El estado ruinoso del Bronx mezclado de forma brillante con los escenarios subterráneos rodados en Roma, hace que el film tenga un look muy creíble y auténtico, propio de una producción hecha con mucho más dinero del que tuvo Castellari.

Así, a pesar de que originalmente fue concebida como imitación de otras películas, 1990: Los guerreros del Bronx desarrolla una fantástica personalidad propia y, gracias al buen hacer de Castellari, acaba siendo un film absorbente cargado de acción. Y lo mejor estaba por llegar.



El éxito de 1990: Los guerreros del Bronx hizo que de forma casi inmediata se pusiera en marcha la secuela, Fuga del Bronx. Una secuela que personalmente creo que es mejor que la primera entrega, así que estamos hablando de una obra maestra.

Curiosamente, mientras que la primera película se aprovechaba del éxito de otras, el argumento de Fuga del Bronx sería más tarde aprovechado por otras películas, en especial las secuelas para RoboCop (Paul Verhoeven, 1987) que escribió Frank Miller. El nuevo plan diabólico de la corporación que dirige Henry Clark (Ennio Girolami) consiste en demoler el Bronx y construir allí un nuevo complejo de futuristas edificios. Mientras Clark le cuenta a la prensa que los residentes del Bronx están siendo recolocados de forma pacífica en sus nuevos hogares, lo cierto es que están siendo masacrados por la operación de destrucción del Bronx que dirige Floyd Wrangler (Henry Silva). Trash (Mark Gregory) quiere vengar la muerte de sus padres y luchar contra la corporación, pero el resto de bandas prefiere refugiarse bajo tierra, esperando que acabe todo. Pero Trash no se da por vencido e idea un plan que hará que las autoridades se arrepienten de haber entrado en el Bronx.


Castellari construye un film que es acción sin descanso. Desde el minuto uno, las escenas de tiroteos, persecuciones y violencia no se detienen. Pero lo admirable es que eso no se traduce en un film simple o sin interés. Todo lo contrario, el tema del film resulta incluso hoy día, por desgracia, más relevante que en el momento de su estreno. En lugar de simplemente repetir la anterior película, se nos ofrece un nuevo tipo de historia, donde de forma paralela se nos muestra la odisea de Trash y los corruptos tejemanejes de la gran corporación que ahora domina la ciudad.

Pero lo más destacable es, quizá, lo que he mencionado al principio: este es un film que ha sido bastante imitado en cuanto a argumento. Este toque de personalidad, más la violenta acción y una fantástica banda sonora son los elementos que hacen que crea que esta película es mejor que 1990: Los guerreros del Bronx.

Por supuesto, vosotros podéis decidir cuál os gusta más disfrutando de estas maravillas de culto en la intimidad de vuestro hogar. Así que recomiendo a todo el mundo que viaje hasta este Bronx futuro desolado y apocalíptico, en caso de que todavía no hayáis tenido el placer de hacer este viaje.


2 comentarios:

Einer dijo...

Para mí, Fuga del Bronx es mucho mejor, y eso que todavía tengo grabados a fuego a los patinadores de Los guerreros del Bronx, pero es que la dos es épica. ¿Qué sería del cine sin ese submundo del terror llamado Italia? ¡Qué panda de sinvergüenzas han salido de allí y cuántas horas de diversión nos han dado! Jajajaja.

Raúl Calvo dijo...

Ya digo que la 2 es una obra maestra de principio a fin. Lástima que la industria se hundiera a mediados de los 80, la cantidad de basura de la buena que habríamos podido disfrutar! Aunque aun siguen algunos, como Bruno Mattei que hizo otro plagio de Aliens pero con zombis en la casposa Zombie: The Beginning.

Publicar un comentario