19 may. 2010

Maniac


Gran parte de la mala fama de Maniac (1980) de William Lustig se debe a su póster publicitario. Si juntamos el tagline, "te advertí que no salieras de casa esta noche", con la imagen del hombre sosteniendo una cabellera ensangrentada de mujer en una mano y un enorme cuchillo en la otra, que además apunta hacia el paquete, se nos crea la imagen de un tipo de película que realmente no casa con la película que anuncia. Y el primero al que no le gustó el póster fue Joe Spinell, protagonista del film y guionista del mismo junto a C. A. Rosenberg.

La película retrata el día a día de Frank Zito (Spinell), un psicópata que se dedica a matar parejas y mujeres atractivas para luego llevarse algún pedazo de recuerdo a casa. Zito vive en su propio universo paranoide y está seriamente perturbado, pero a pesar de eso se las arregla para seducir a la bella Anna D'Antoni (Caroline Munro), una fotógrafa de moda que no tiene ni idea del peligro que le acecha.

Para construir el personaje y el guión, Spinell leyó libros sobre asesinos en serie y se documentó a fondo sobre los casos más notorios. Por ello uno de los asesinatos que aparecen en la película es muy parecido a uno de los asesinatos que perpretó David "el hijo de Sam" Berkowitz, que mantuvo un reinado del terror en Nueva York entre 1976 y 1977. La película, por tanto, transmite un gran realismo en la manera que retrata al psicópata Zito, mérito de lo cual también recae en la fantástica actuación de Spinell. Por otro lado, Lustig crea muy bien momentos de suspense y juega con el espectador, sabiendo apretar las teclas justas para provocar angustia. La guinda sobre el pastel la pone el maestro Tom Savini, creando para la película unos increíbles y muy creíbles efectos de maquillaje; el más infame de ellos protagonizado por él mismo.

La película no es una entretenida cinta de terror en la que se glorifique al psicópata, como las películas de Hannibal Lecter, Jason Voorhes o Freddy Krueger. Se trata de pasar un tiempo con una persona muy enferma y ser testimonios de su infierno personal. Es un claro antecedente de Henry, retrato de un asesino en serie (Henry, Portrait of a Serial Killer, 1986) de John McNaughton. Y tanto Maniac como Henry fueron víctimas de un furioso ataque llevado a cabo por los críticos de cine y los grupos de decencia moral en el momento de su estreno. Maniac fue clasificada de producto morboso que explotaba la violencia contra las mujeres. En fin, ¿qué os voy a decir? Sólo tenéis que ver la película para descubrir lo falso de esa afirmación. Maniac también tuvo sus defensores, como el director de cine William Friedkin.

Con el tiempo la película ha ganado el reconocimiento que merece y se ha convertido en un clásico de culto. Creo recordar una edición de Manga Films, pero no de si fue en DVD o vídeo. En todo caso, la edición en DVD de Blue Underground es sin censura y con un montón de extras.

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