1 mar. 2010

Martyrs


Escrita y dirigida por Pascal Laugier, Martyrs sigue la estela de un reciente cine francés de terror salvaje como Frontière(s) de Xavier Gens y À l'intérieur de Alexandre Bustillo y Julien Maury. Son todas historias relativamente sencillas y que se apoyan en un terror visceral y muy sangriento. Lo que separa Martyrs del resto es que se hace más difícil de ver, se pasa realmente mal. La razón principal recae seguramente en que no sabemos hacía dónde se dirige la historia. Mientras que en Frontière(s) y À l'intérieur nos encontramos con argumentos que hasta cierto punto resultan familiares y eso proporciona cierta seguridad a nivel psicológico, en Martyrs su director nos presenta una historia que al principio nos resulta familiar para luego cambiar la dirección y llevarnos por otro lado. Después de hacer eso un par de veces, nos encontramos desorientados sin saber hacia dónde vamos o que objetivo tiene la historia, dicho esto como algo positivo en el caso de esta película. Esto produce cierta inseguridad psicológica que hace que nos afecte más lo que vemos en pantalla.

En la australiana Wolf Creek, su director y guionista Greg Mclean se pasa casi media película desarrollando a sus protagonistas de manera que los conocemos de forma íntima cuando les empiezan a pasar cosas malas aumentando nuestra angustia ya que sentimos simpatía por ellos. En À l'intérieur su protagonista actúa de forma lógica e inteligente como haríamos nosotros, lo que hace que la psicópata antagonista sea más terrible. Como vemos, la base para hacer una buena película de terror que afecte al espectador es siempre crear buenos personajes. Personajes realistas con los que sentirnos identificados.

En Martyrs también nos encontramos dos personajes principales que despiertan nuestra simpatía: Anna y Lucie, interpretadas respectivamente por Morjana Alaoui y Mylène Jampanoï. Es en nuestra simpatía por ellas que la película funciona o no en su intención de horrorizarnos. Sin entrar en detalles sobre la trama, nuestra simpatía está con ellas desde el principio a pesar de que también lleven a cabo actos de cuestionable moralidad. Teniendo todo esto en cuenta, el por qué la mayoría de películas de terror americanas insisten en que los personajes que la pueblan se hagan insoportables se me escapa.

Sin tampoco entrar en detalles, otro aspecto que llama la atención de este film es su final. Un final que por un lado contrasta con el contenido realista de gran parte de la película y por otro le da algo que discutir al espectador una vez finalizada la película. Igual que me pasó con Old Boy, no sabría decir si es un final feliz o desgraciado. Tendréis que ver la película para juzgarlo.


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