27 mar. 2010

House of the Dead


House of the Dead es una mala película. Y cuando digo mala película quiero decir que su guión está cargado de tópicos, los actores ofrecen una interpretación al nivel de Garganta Profunda y la dirección es torpe, plana y repetitiva. Pero es tan torpe y mala que me hace reír. Mucho. Y ése es el único mérito que tiene esta "película". Es también una excusa para hablar de la fascinante figura que es su director, el alemán Uwe Boll.

Se ha dicho de Uwe Boll que es el Ed Wood moderno. Algo completamente injusto, las películas de Ed Wood, especialmente Glen or Glenda, tienen un valor surrealístico que las "películas" de Boll no alcanzan. Lo realmente fascinante es que mientras que ninguna de sus "películas" ha dado dinero ni ha tenido ningún tipo de éxito (no digo ya comercial, sino crítico o como películas de culto), cada vez tiene más dinero y mejores actores para hacer peores películas. Aparentemente la clave para este misterio se encuentra en que tiene su propia compañía productora a través de la cual financia sus "películas" y por ciertas lagunas y leyes de Alemania, la compañía recibe dinero triunfe o no el producto que ofrecen.

Boll no es ajeno a la marabunta de críticas negativas que hay de sus "películas", especialmente en internet donde incluso se hicieron peticiones on-line para que Boll dejase de atentar contra el cine. La cosa llegó hasta el extremo que Boll se enfrentó en diversos combates de boxeo a sus críticos, ya que había asegurado que si alguno le ganaba dejaría el mundo del cine. Por desgracia, ganó.





House of the Dead es la única "película" de Boll que he visto hasta ahora entera. El resto las he parado a la media hora o veinte minutos ya que es el máximo que he podido soportar. Filmando como hace tres o cuatro "películas" al año, tarde o temprano Boll tiene que hacer una que se pueda ver sin tener que hacerla soportable mediante burlas. Me pregunto si entonces el mundo llegará a su fin.

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